jueves, 29 de noviembre de 2012

El día a día de las protestas

No pongas parches, pon soluciones.
Efectos adversos cutáneos de un parche transdérmico

Foto original de Vicente Baos
Estamos a jueves y una gran mayoría de profesionales sanitarios de la sanidad pública siguen protestando contra un plan que desmantela la gestión pública de la sanidad madrileña para trocearla e irla vendiendo o alquilando a las empresas sanitarias con ánimo de lucro. 
Cuanto más se ha ido sabiendo de las condiciones que se ofertan a los centros de salud para su privatización -sí, Sr González, presidente de la Comunidad de Madrid, privatizar- como lo define la Real Academia Española: privatizar. (Del lat. privātus y el suf. verbal -izar). Transferir una empresa o actividad pública al sector privado, más se ve que su intención no es pasar la gestión a los profesionales sino poner unas condiciones tan imposibles que solo las empresas establecidas puedan optar por su gestión. Como ejemplo, vemos que en Cataluña EULEN se ha quedado con la gestión de toda un área básica que anteriormente estaba gestionada por una fundación sin ánimo de lucro. 
La prepotencia y la soberbia son malas consejeras de los dirigentes de la Comunidad de Madrid. Acusar de mentirosos a los miles de médicos, enfermeras y todo tipo de trabajadores de la sanidad pública madrileña les está retratando ante la sociedad. La porquería del vídeo de Dña. Rosa que el Partido Popular hizo para demostrar que la VISA no será la tarjeta sanitaria en Madrid es tan simple y chusco que ofende la inteligencia de las personas a las que va dirigida. La población sabe que no se le va a hacer pagar más (paga impuestos cada vez más altos con ingresos menores, paga un copago por los fármacos menos una mínima parte de los pacientes, paga fármacos que antes estaban financiados, paga con su tiempo las ineficacias de unos dirigentes que no han sabido hacer una receta electrónica en 7 años, paga un céntimo sanitario en la gasolina...). Sin embargo, sabe que la rentabilidad económica que busca una empresa con ánimo de lucro sobre un presupuesto cerrado se conseguirá a costa de los trabajadores y de los clientes (enfermos).
La retirada del Plan de "Sostenibilidad" y la negociación con los profesionales son la única vía de salida. Respecto a los Centros de Salud debía haber dos líneas rojas. Para avanzar en la autogestión de los centros de salud y que éstos sean más eficientes se pueden hacer modificaciones dentro de un marco legal público, hasta llegar a la máxima autonomía y responsabilidad. No queremos convertirnos en "empresas concesionarias", no somos estancos de tabaco ni bares. No queremos competir con empresas profesionales privadas. Dentro de un marco legal de gestión pública se puede avanzar. Que unos profesionales sanitarios tengan que hacer una empresa para competir con grandes empresas del ramo suena a chiste.
Sanidad Pública de Gestión Pública, eficiente y responsable. Si nos preguntan a los profesionales y nos responsabilizan, sin amenazas, sin precarización, somos capaces de hacerlo. Fueron elegidos democráticamente para gestionar el patrimonio de generaciones, no para desmontarlo y venderlo al mejor postor. No pueden evitar esa responsabilidad. Están a tiempo.

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