martes, 5 de noviembre de 2013

El malestar "homeostático": La Medicina de los "trastornos"

Curiosa palabra. Según SEMERGEN podríamos definirlo como:
" La medicina no solo implica curar enfermedades sino que también debe ocuparse de la necesidad del ser humano moderno de “vivir con salud” y, por lo tanto, debe ser capaz de afrontar también los trastornos que aparecen en condiciones de “homeostasis”, es decir, cuando el paciente, aunque presente parámetros fisiológicos normales (no patológicos), manifiesta un malestar o molestia que afecta a su calidad de vida".
Ciertamente, real. Muchas consultas médicas no están motivadas por enfermedades a las que etiquetar con facilidad y debería evitarse su medicalización. Muchos "trastornos" del cuerpo son leves y transitorios. La necesidad de una consulta médica inmediata -como ocurre numerosas veces- satura y bloquea centros de salud y urgencias hospitalarias. Lo vivimos cada día. Lo que para los médicos es una fuente de problemas, para la farmacia es una oportunidad de negocio.
"Nosotros, los farmacéuticos Apoteca Natura, especializados en plantas medicinales, complementos alimenticios, homeopatía y alimentación especial, te esperamos para escucharte y guiarte en tus elecciones de automedicación para mejorar al equilibrio fisiológico de tu organismo, integrando a la necesidad productos naturales y medicamentos. De hecho, Apoteca Natura representa una elección precisa de especialización en lo natural y un punto de referencia seguro para tu salud. Pídenos un consejo", nos dicen los farmacéuticos pertenecientes a esta cadena con la que colabora directamente SEMERGEN  y su grupo de trabajo en el afán de difundir la fitoterapia entre los médicos españoles.
Hasta ahora, todo lo relacionado con la fitoterapia estaba ajeno a la consulta médica. Nuestro trabajo está basado en la evaluación científica -dentro de los límites posibles que se puede realizar- de los medicamentos; es decir, de aquellos productos que buscan curar y evitar enfermedades, de aquello que tiene evidencia científica -mientras que la industria fabricante no nos engañe demasiado y manipule los resultados y la interpretación de los ensayos clínicos realizados-. Las palabras vacías, en mi opinión, de los productos naturales comercializados, de la homeopatía, de los complementos alimenticios absolutamente innecesarios en una sociedad con acceso a una alimentación adecuada, no entra en el discurso científico. Basta recordar mi entrada anterior: ¡Basta de tonterías! "los productos saludables"
Es sorprendente, o quizá no, la cantidad de gente que se deja arrastrar y gasta cantidades importantes de dinero adquiriendo productos de este tipo para los "trastornos" de la vida cotidiana. La farmacia, para mantener su actividad, se vuelca cada vez más en una labor de venta de este tipo de productos. Ocurre en todos los países desarrollados. En el Tercer Mundo, encontrar una farmacia con productos de calidad ya es un hecho milagroso. Aquí encontrar una farmacia que solo tenga productos auténticamente científicos y evaluados rigurosamente es también un milagro. Sé que estas palabras suenan ofensivas a muchos farmacéuticos, pero que me digan las evidencias científicas de los numerosos productos no farmacológicos que se venden en las mismas.
Sociedad medicalizada, sociedad fitoterapéutizada, sociedad homeopatizada, sociedad donde lo "natural" se vende a buen precio y "comercializado". Sociedad del malestar del bienestar. 
Por eso me gusta esta campaña.


20 comentarios:

  1. En la página de Apoteca Natura hacen referencia a que el 76% de la población española sufre de problemas intestinales. Seguramente el otro 24% es que no está bien diagnosticado. Verás cuando se hagan su "mapa del bienestar gastrointestinal". No hay color. Con esa música new age cada peillo que te pegues será una "eliminación de toxinas", no creas...

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  2. Estoy completamente de acuerdo con tu post y también me ha gustado la campaña de la Junta de Extremadura, que todos los profesionales deberíamos tener en cuenta.

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    1. Acertada entrada, amigo Vicente.
      Sólo aclarar que el poster de la medicalización fue una campaña que se inició en la Gerencia de Plasencia, Extremadura, allá por el 2008 (antes de la crisis, por si por ahí hay algún suspicaz que piense que esto de pedir no medicalizar es una corriente de moda y provocada por imitadores de eduardo manos tijeras), por el anterior equipo directivo donde tuve la suerte de trabajar como técnico de salud. Fue una iniciativa que se financió con los extintos fondos de uso racional del medicamento que se sacaban del impuesto revolucionario que se hacía pagar a Farmaindustria como compensación por las políticas que les hacían acumular pingues beneficios (ha llovido ya). Gracias a esos fondos, gente como Rafa Bravo, Fernando Comas y el propio Vicente Baos pudieron venir a la modesta capial del valle del jerte a compartir su sabiduría con nosotros. Ahora, de todo aquello, no queda nada, salvo un silencio abrumador y un vacío que ensordece. De estos polvos vendrán en breve futuros lodos, que además serán pestilentes.
      Casualidades de la vida, en un corcho de la entrada de mi consulta hay un cartel como ese colgado. Pero ha ido quedando sepultado entre otros muchos cartelitos, como el que anuncia que la campaña de vacunación de la gripe comienza en tal fecha o al lado de otros que informan sobre "el día del EPOC".
      La campaña del cartelito de la no medicalización ha tenido mucho más éxito ahora en el mundillo 2.0 (lo han reproducido varios blog, ha sido meneado varios centenares de veces en scribd y en cuentas diversas de twitter) que en la vida real.
      ¿Todo muy paradójico, verdad?
      Saludos

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  3. La sociedad actual no está concienciada de las repercusiones que los medicamentos al antojo y sin prescripción están desarrollando en el cuerpo humano. Hoy por hoy ante cualquier situación de malestar reaccionamos mal y pronto acudiendo a la farmacia o al botiquín de casa y eso está desencadenando serios problemas.
    trajes a medida

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  4. la ignorancia del bloguero es atrevida, pues está cientificamente demostrado de que todo trae causa y es culpa de los telómeros cortos (cribado preventivo) y de no comer productos natriucéticos

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  5. Buen texto pero lucha en contra de un modelo promovido por los mismos profesionales y muy alejado (antagónico) de los Determinantes de los Determinantes de los Determinantes...tal como nos insiste y demuestra desde aqui mismo, Rafa Cofiño.
    Si la mirada es centrada en la pastilla, el problema tiene solucion en formato pastilla.
    Cultura del tomar en lugar del hacer (o no hacer o hacer distinto).
    Todos esos conceptos desde la medicina mas cultural (illness y disease, por ejemplo. O las "agendas ocultas". O los modelos de la salud del profesional vs del paciente...)
    Me recuerda a un texto desde Catalunya, ya antiguo, "Enfermos de Salud"
    Gracias por sacudir las telarañas

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  6. Primero, quisiera contestar al autor, si realmente ha corroborado la falta de estudios científicos de precisamente ESTE laboratorio. En segundo lugar, he de recordar que la profesión farmacéutica en sus orígenes surgió por la necesidad de encontrar alivio a trastornos mediante la formulación de diferentes plantas y extractos vegetales, con lo que 1000 años de historia no debían de estar equivocados. Ahora lo que se está haciendo en el campo de la fitoterapia es regular y hacer estudios de eficacia en relación a esos compuestos que antaño se veían que funcionaban contra esos leves trastornos. Y precisamente lo que se conoce es que lo que tiene la eficacia real es la sinergia entre varios componentes de una o varias plantas, con lo cual si se aislaran cada uno de los componentes y se pusieran en capsulitas en su cajita como "ácido valproico", por ejemplo, no tendrían la misma eficacia.
    Ahora bien, se habla de no medicalizar, y estoy completamente de acuerdo, no hay que medicalizar las situaciones de la vida, pero... si a alguien le cuesta relajarse y dormir a las noches, y lleva 1 semana durmiendo no más de 3 horas, usted como médico le va a recetar un ansiolítico? No creo. Tal vez sea mejor una infusión con ligera acción sedante como puede ser una pasiflora y valeriana, que no van a producirle ni dependencia ni tolerancia. O alguien que está al borde de una depresión por quedarse sin trabajo o romper una relación ¿le va a recetar un ISRS? Tampoco. Pues en la farmacia le aconsejaríamos un suplemento con Triptófano, que seguro le iba a ayudar a mantener los niveles de serotonina, igual que hace el ISRS.
    Cito su post:"Muchos "trastornos" del cuerpo son leves y transitorios. La necesidad de una consulta médica inmediata -como ocurre numerosas veces- satura y bloquea centros de salud y urgencias hospitalarias. Lo vivimos cada día. Lo que para los médicos es una fuente de problemas, para la farmacia es una oportunidad de negocio." No estoy de acuerdo en lo de oportunidad de negocio. La farmacia no sólamente es un centro donde dispensar lo que el médico prescribe, es un centro sanitario donde poder atajar esos pequeños trastornos, sea con consejos higiénico-dietéticos o sea con medicamentos OTC o productos fitoterapéuticos u homeopáticos. Así que en muchísimos casos no es que la gente "se gaste cantidades de dinero en esos productos", sino que si su farmacéutico es profesional le dará las opciones para no tener que acudir a urgencias ni a saturar las salas de espera de los ambulatorios. Sean agradecidos de que no les mandamos a todos los pacientes con trastornos leves a sus consultas por no poder dispensarles todos esos medicamentos sin receta y poder resolver sus pequeños trastornos desde la farmacia, con productos que SI han sido probados y estudiados.
    Los productos pertenecientes a este laboratorio están registrados como Producto Sanitario, y para que no queden dudas de qué es lo que hacen, aquí le dejo el extracto de la documentación.
    "La normativa define el Producto Sanitario como “cualquier instrumento, dispositivo, equipo, material u otro artículo, incluidos los programas informáticos necesarios para su buen funcionamiento, destinados por el fabricante a ser utilizado por seres humanos, sólo o en combinación con otros, con fines de:
    Diagnóstico, prevención, seguimiento, tratamiento o alivio de una enfermedad;
    Diagnóstico, seguimiento, tratamiento, alivio o compensación de una lesión o discapacidad
    Investigación, sustitución o modificación de la anatomía o de un proceso fisiológico;
    Regulación de la concepción
    y que no ejerza la acción principal que se desee obtener en el interior o en la superficie del cuerpo humano por medios farmacológicos, inmunológicos ni metabólicos, pero a cuya función puedan contribuir tales medios” (Decreto legislativo italiano 46/1997 que transpone la Directiva 93/42/CEE). (sigue)

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  7. CARACTERÍSTICAS DEL PRODUCTO SANITARIO A BASE DE PLANTAS:
    ❏ CLAIM o FINALIDAD DE EMPLEO: Teniendo en cuenta las características de los Fitocomplejos, el Producto Sanitario a base de plantas es una sustancia o producto, empleado solo o en combinación con otros, con el fin de prevenir, seguir, curar o aliviar una enfermedad, aliviar o compensar una lesión o una discapacidad; modificar un proceso fisiológico.

    ❏ MECANISMO DE ACCIÓN: el Producto Sanitario ha de actuar de manera directa exclusivamente mediante un acción de tipo FÍSICO y/o MECÁNICO y no puede ejercer acciones farmacológicas, inmunológicas ni metabólicas en el interior o en la superficie del cuerpo humano.

    ❏ DOSIER TÉCNICO: acompaña cualquier Producto Sanitario y es el documento que garantiza la calidad del producto y su eficacia. Contiene toda la información sobre la finalidad de empleo y las características de calidad, eficacia y seguridad del producto. Se divide en dos partes y contiene:
    ❖ Especificaciones funcionales del producto: :Requisitos del producto, Composición, Calidad de las materias, Finalidad de Empleo, Modo de Empleo, Mecanismo de Acción de todos los componentes, Efecto del producto (claim) y Seguridad de empleo (advertencias y contraindicaciones).
    ❖ Especificaciones técnicas y de calidad del producto:esquema de producción, envasado y estabilidad del producto.
    ❖ Resultados de las pruebas efectuadas:se han de efectuar pruebas de Eficacia (por ejemplo, efecto barrera, adhesión a la mucosa, acción reepitelizante) y Seguridad (por ejemplo, test de Biocompatibilidad).
    ❖ Análisis de riesgos: el fabricante debe comprobar obligatoriamente que cualquier riesgo pueda ser identificado y que se tomen todas las medidas adecuadas, y estas se encuentren bien documentadas, para eliminar o reducir dichos riesgos hasta un nivel aceptable.

    ❏ MARCA CE: Todos los Productos Sanitarios han de llevar obligatoriamente la marca CE colocada de manera visible, legible e indeleble. Esto es muy importante porque los Productos Sanitarios se reconocen precisamente por la presencia de esta marca, que se ha de poner directamente en el producto si es posible, en su envoltorio, en su envase comercial y en el folleto informativo.

    ❏ CLASIFICACIÓN: Los productos sanitarios se dividen en cuatro clases (clase I, IIa, IIb y III) según el riesgo que presentan para el usuario con relación a las reglas de clasificación especificadas en el anexo IX del Decreto legislativo italiano 46/1997. Los productos de clase I son los que presentan menores riesgos desde el punto de vista de la seguridad y los productos de clase III son los que los presentan mayores. La normativa vigente asigna al Ministerio de Sanidad, como Autoridad competente, la tarea de coordinar la vigilancia y la monitorización de la circulación de los Productos Sanitarios. Al igual que los fármacos, la publicidad dirigida al público ha de estar supervisada por el Ministerio de Sanidad, que controla su veracidad."
    Ahora bien, puede estar de acuerdo o no con las autoridades sanitarias que regulan todos estos productos, pero lo que no me puede decir es que yo como farmacéutica debo de dudar de estos productos que cumplen con la normativa vigente en cuanto a demostración de eficacia, y que sólo soy una farmacéutica ávida de negocio que sólo busca vender y vender al mayor precio cosas que mis pacientes ni siquiera necesitan o que no está demostrados que se vayan a beneficiar de ello.
    Y por cierto, que la mayoría de las farmacias se guarda MUY MUCHO de vender productos milagro. Eso lo hacen en la tele, y llevándose más dinero y más inocencia de la gente.
    Aún hay farmacéuticos honrados y profesionales por aquí, mal que le pese, Sr Baos.
    Si necesita más información acerca de los productos fitoterapéuticos titulados y estandarizados de este laboratorio, estoy segura de que le brindarán toda la información que les solicite.

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  8. y ahora dígame usted que una veleriana en una época de exámenes no ayuda a conciliar el sueño porque no está demostrado en un estudio de doble ciego... En fin, que espero que a quien gestione la farmacia de su barrio no se le ocurra leer esto y decidir saturar su consulta con trastornos menores simplemente porque nada de lo que puede dispensar sin receta médica tiene estudios de doble ciego. Por último, me gustaría que me contestara a una pregunta. ¿Para qué servimos los farmacéuticos entonces y para qué hemos estudiado fitoterapia, farmacognosia, toxicología y botánica en la carrera? Gracias por su atención.

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  9. En Twitter hemos ido comentando diversos aspectos. En resumen, la fitoterapia, aunque sea un producto sanitario registrado para garantizar su seguridad fundamentalmente, carece de estudios científicos de calidad que avalen sus indicaciones. Si una infusión u otro producto de fitoterapia dice que favorece el sueño, tiene que desmostrarlo frente a placebo.
    Los farmacéuticos tienen una excelente preparación para investigar y desarrollar principios activos de base natural o sintética que sirvan para la existencia de fármacos, evaluados mediante ensayos clínicos aleatorizados doble ciego que nos den constancia de sus eficacia y seguridad. Ese es el eje de su profesión, en mi opinión. Las oficina de farmacia, lo he dicho muchas veces y en muchos sitios, deben ser un centro de atención sanitaria de rigor científico y de atención farmacéutica centrada en el paciente y el fármaco. La venta de fitoterapia, cosmética, homeopatía, aparatos sanitarios, preservativos y otros es otra cosa.

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    1. Le comento por si no lo sabía, que usted, si trabaja en un hospital o centro de salud, tendrá un sueldo fijo con el que comer todos los meses. Si en las farmacias no se vende fitoterapia, dermocosmetica, etc, y pretendemos vivir del margen que nos dejan los medicamentos, cerramos todas y nos vamos a casa, que se está mas a gusto. Me parece increíble que minusvalore de esa forma el conocimiento que tenemos los farmacéuticos en otras áreas mas alla del fármaco en sí, y de lo mucho que podemos ayudar a nuestros pacientes, en ocasiones muchísimo mas que recetando paracetamol, ibuprofeno y omeprazol.

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    2. Puedes vender lo que quieras en una farmacia para vivir pero cada vez hay menos diferencia entre un herbolario o el área de cosmética de El Corte Inglés y una oficina de farmacia. Una cosa son los fármacos y otra el resto. La "ayuda científica" con sus limitaciones está evaluada, la otra ayuda, no y no es ciencia. Separemos adecuadamente cada cosa, como los ingleses o los americanos.

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  10. Querida farmacéutica - Andraca Iturbe: En la normativa que nos aportas acerca de los Productos Sanitarios figura claramente el MECANISMO DE ACCIÓN que un Producto Sanitario DEBE tener: debe ser un mecanismo FÍSICO O MECÁNICO, NUNCA FARMACOLÓGICO NI INMUNOLÓGICO a nivel interno de la fisiología del organismo.....
    Entonces, ¿me podrías indicar, por ejemplo, cómo podría "ayudar" la valeriana a un paciente a alivar su ansiedad , estar más más relajado y conciliar el sueño, sin tener una acción farmacológica a nivel interno en sus receptores cerebrales ?
    Me contesto yo mismo: NO ES POSIBLE. Si la valeriana tiene una acción de ese tipo ( y estoy seguro de que SÍ LA TIENE, en mayor o menor grado), es porque actúa, muy probablemente, sobre los mismos receptores benzodiacepínicos sobre los que actúa el lorazepam y otros medicamentos con receta que utilizamos a diario.
    ¿cual es entonces la diferencia? - Muy sencillo, y evidente: a efectos normativos, el considerar que la valeriana NO es un medicamento le libera de pasar todo un complejo proceso de evaluación y autorización de indicaciones; le libera de presentar estudios comparativos y ensayos muy caros de realizar, y en definitiva facilita enormemente su rápida entrada al mercado, que es lo que interesa. Tras la comercialización como"producto sanitario", también está liberada en gran medida de los los controles de farmacovigilancia que se le exigirían si fuera considerada "medicamento", infinitamente más estrictos y caros.
    El problema es que, claramente, la valeriana en su diferentes formas y presentaciones, obviamente, NO CUMPLE el requisito de mecanismo de acción citado para los Productos Sanitarios, por lo que debería a todos los efectos ser considerada MEDICAMENTO. Los responsables de que esté autorizada en su situación actual no son las farmacias, ni los médicos, sino la Autoridad Reguladora: AEMPS y EMA.....organismos, mira tú, integrados mayoritariamente por farmacéuticos y médicos que conocen todo esto a la perfección, y lo permiten.....por las razones que todos podemos imaginarnos o suponer.

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  11. Sigo con la valeriana.... utilizándola únicamente como ejemplo.
    .Claramente el problema, como decía, es la laxitud de la AEMPS a la hora de permitir autorizaciones de estos productos que evidentemente son medicamentos, como "Productos Sanitarios"..... lo que supone un COLADERO, y están autorizados como tales, juntos y revueltos con otros cientos de productos que también se pueden llamar legalmente "valeriana" pero quizá contengan de valeriana únicamente una concentración infinitesimal, "homeopática".....evidentemente en ese caso con NINGUNA acción farmacológica real (aunque, evidentemente, siempre con un IMPORTANTE EFECTO PLACEBO, al que los profesionales no debemos renunciar).
    Para el paciente-usuario que tenga un mínimo de formación, la situación, es de CAOS, porque carece de información veraz y contrastada sobre la eficacia real del producto que va a utilizar.
    ¿Y quienes son los beneficiarios inmediatos de este CAOS? .... Un mínimo de reflexión,, querida Andraca, nos pone en evidencia quién resulta más beneficiado de esta situación: desde luego no somos los médicos, y menos aún los pacientes, que pagan por productos con eficacia errática....
    Los claros beneficiarios de la actual situación respecto a estos productos sois los farmacéuticos con Oficina de Farmacia, y las compañías fabricantes.
    Tienes todo el derecho a defender tus beneficios en cualquier foro, pero para el resto debe permanecer claro que estás defendiendo "tus habichuelas".

    Supongo, por otro lado, que en la actitud de permisividad de AEMPS y EMA con respecto a estos productos influirán consideraciones y presiones de todo tipo, incluyendo, por ejemplo, el pensar en los puestos de trabajo que se perderían en caso de aplicarse estrictamente la normativa.
    Por otro lado, no "me rasgo las vestiduras", y quiero suponer que cada actor de este "baile", que incluye políticos, técnicos de la AEMPS, farmacéuticos, médicos y pacientes, intentamos hacer lo mejor posible nuestra tarea, y haremos en cada caso lo que debemos, de acuerdo a nuestro mejor saber y entender.
    Médicos y farmacéuticos debemos trabajar de forma coordinada, estamos en el mismo barco, y deberíamos hacer lo posible y lo imposible por alcanzar consensos....que en este tema, como vemos, no serán fáciles, pero nuestros representantes y próceres deberían trabajar en ese sentido.

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    1. Muchas gracias Manuel por tu comentario. Muy bien descrito. Saludos

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  12. Mis felicitaciones por el post. Estoy muy de acuerdo con la mayor parte de lo expuesto. Creo que debemos movernos, en la medida de lo posible, en el ámbito de la medicina basada en la evidencia (o mejor, de la medicina basada en pruebas, que lo evidente no necesita ser demostrado) y que en el campo de la medicina alternativa hay mucho cuento y mucho cuentista.

    El debate que se ha generado también es interesante, con puntos de vista que parecen alejados pero que, en mi opinión, no lo están tanto. Seguramente el problema no es la eficacia y seguridad del producto (bueno, en muchos casos sí... pero no en todos) sino si realmente determinados pacientes lo necesitan o no. Yo, desde luego, estoy al 100% de acuerdo con la campaña de la Junta de Extremadura.

    Sin embargo, me gustaría comentar que el hecho de que no exista una evidencia robusta que avale la eficacia y seguridad de determinados productos no necesariamente nos debe llevar a abandonar su uso, me refiero a aquellos para los que existe una dilatada experiencia dado que se vienen utilizando desde hace muchísimo tiempo (como la valeriana, por seguir con el mismo ejemplo que se ha citado en algún comentario). En este sentido, me vienen a la cabeza determinados fármacos que llegaron al mercado sin estudios robustos (porque en entonces no existía una legislación excesivamente rígida) y hoy en día se mantienen en plena vigencia. Estoy pensando, por ejemplo, en la vancomicina o la anfotericina. Ahora existe mucha evidencia sobre ellas, pero esta evidencia se ha ido generando bastante tiempo después de su comercialización, principalmente al aparecer nuevos fármacos que debían compararse frente a ellas.

    En cualquier caso, estoy de acuerdo en que nuestro objetivo, como profesionales sanitarios (todos!), debe ser trabajar con la mayor evidencia científica posible.

    Hablando de todo esto, en plan anecdótico, me permito recordar un paper clásico del BMJ, que seguro que muchos conocéis, que me gusta recordar siempre que nos ponemos "exquisitos" (yo el primero...) con la MBE:

    Parachute use to prevent death and major trauma related to gravitational challenge: systematic review of randomised controlled trials. BMJ 2003;327:1459

    ¿Alguien participaría en un ensayo clínico bien diseñado para demostrar que el paracaídas previene la muerte o grandes traumatismos al tirarse desde un avión?. Yo, desde luego, no.... no vaya a ser que me toque placebo...

    El artículo, por cierto, también dio lugar a un interesante debate...

    Un saludo!

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    1. Gracias Emilio. Me encantan las infusiones, sus sabores y su placer digestivo, pero no espero más de ellas, Las propiedades "de toda la vida" pueden ser verdad o deseo, y probablemente nunca lo sabremos. Otra cosa es que yo lo escriba en un papel de "receta no financiada" y se lo vendan en la farmacia a buen precio como "algo terapéutico", "casi" al mismo nivel que un fármaco, casi mejor porque es "natural"
      Mi comentario ha sido al respecto de todo el mundo paralelo y parasitario que hay alrededor de la terapéutica, con lo difícil que es demostrar eficacia y seguridad para aliviar sufrimiento mediante el conocimiento y la modificación de la fisiología humana.
      El BMJ hacía muy bien esos volúmenes monográficos "de coña". Muy originales.

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  13. 1. Si las causas de las enfermedades son sociales/económicas/relacionales/laborales NO solucionaremos nada con medicación. Se podrá ayudar y acompañar pero si además se utiliza medicación adictiva o con altos efectos secundarios mal vamos. Habría que empezar a darse cuenta de que la salud es biopsicosocial y que serán los profesionales de los tres ámbitos los que CONJUNTAMENTE deberán intervenir cuando les toque...
    2. Si un paciente dice: me duele más por la mañana, estar con mis hijos me ayuda, el aire fresco me alivia... ¿No le creeremos por no poder demostrárnoslo científicamente? Claro que no, pero si nos dice que una infusión de tila le sienta bien... ah, como no está demostrado científicamente le están y se está engañando... La praxis y la experiencia también deberían crear "jurisprudencia".
    3. La evidencia científica cambia: lo que hoy funciona, mañana no (o incluso es perjudicial), según el país unos medicamentos están prohibidos y otros no, encontramos mil productos farmacéuticos demostrados pero con tantos efectos secundarios también demostrados de los que no se informa a los pacientes...
    4. De nuevo volvemos a los social, ¿cómo no medicarse cuando hay obligación de estar bien al segundo de día de caer enfermo para ir a trabajar y que no te echen? ¿cómo negar la prescripción del médico (que no olvidemos que no todos son como usted, la mayoría sobremedica y sobremedica olvidando la exploración física, la anamnesis, las causas sociales...) sin parecer que "no te quieres curar para no ir a trabajar"?
    5. ¿Cómo hacerle ver a la gente qué es bueno (o está más o menos contrastado) y qué no de lo "tradicional, alternativo, energético, complementario" cuando los propios colegios de médicos y enfermeros forman a sus miembros y potencian el uso de estas terapias? Es contradictorio. Quizá no deberíamos señalar solo a las farmacéuticas.
    6. La autonomía del paciente solo se puede respetar si estamos dispuestos a dejar que haga lo que desea si así lo argumenta y razona aunque vaya en contra de nuestras ideas o protocolos. Quizá estas terapias no estén demostradas y nunca lo estén, pero, ¿quiénes somos para creer que "el populacho" no es capaz de informarse, de tomar sus propias decisiones, de gastar en lo que considere? Hay que educar en salud y en derecho a tomar decisiones, pero igual que con los hijos, hay que esperar que maduren confiando en que harán lo correcto, no podemos decidir por ellos... podemos acompañar y asesorar, dar las herramientas... no decidir, no estigmatizar, no señalar, no coaccionar...

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    1. Comprendo tu punto de vista y es totalmente razonable. Toda la razón al afirmar que los colegios de médicos, enfermería, farmacéuticos forman a sus miembros en paraciencias como la homeopatía. No por ello, les voy a dar la razón. Que cada cúal haga lo que quiera pero que la razón no se diluya en el ruido de la manipulación y el negocio

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