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domingo, 26 de mayo de 2013

El final y el principio

Foto analógica de 1985

Un querido tío mío, tras 10 años de enfermedad y sufrimiento, ha fallecido. Reencontrarse con los miembros de tu familia a los que hace años que no ves, impresiona. Observar a primos de edades parecidas a la tuya, envejecidos, te refleja el propio espejo en el que tú crees no aparecer. Pero lo que entristece de verdad, es ver al resto de tus tíos y madre -todos por encima de 85 años- despedir a uno de sus hermanos con la proximidad de la propia muerte como una certeza inevitable.
Siempre se recuerda a la familia como cuando uno mismo era niño. Tus tíos y tías eran joviales y fuertes, en las comidas multitudinarias en casa de la abuela, en los parques donde jugábamos todos los primos en una amplia escalera de edad. Ellos eran más jóvenes de lo que yo soy actualmente. Ahora, se desplazan ayudados por los nietos, alguno de ellos con dificultades para recordar quién eres o mantener un pequeño diálogo no centrado en las enfermedades que sufren o no sufren. 
El desgaste progresivo, la dependencia de personas que fueron muy independientes, produce melancololía, a pesar de nuestro contacto diario como médicos con esta situación. 
Por ello, debemos celebrar la vida con el impulso que da otra certeza: nuestra vida es única y se compone de los pequeños y consecutivos momentos en los que respiramos, amamos, comemos, hablamos, pensamos y dormimos. Nada más.
Por ello, la censura por parte del torpe y puritano Facebook de la imagen de una bella mujer, pletórica de vida y alegría, debe ser reprobada. 


7 comentarios:

  1. Como siempre, Vicente, nos deleitas con fotografías espectaculares.

    Y esto que nos relatas, es la mejor descripción de la vida!

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  2. Muy buena la entrada, Vicente, como siempre.
    Hay gente a la que la vida le hace daño, la vida, la belleza y la felicidad. Se lo hace porque no la tienen. Son los muertos vivos, los auténticos zombis. No se comen la carne, intentan comerse los sentimientos porque carecen de ellos.
    Hay gente a la que le haces un regalo y te responde con un insulto.
    Alguien te ha denunciado en el facebook. Es como funciona esto, lo sé por propia experiencia.
    Pero qué más da... el problema es de ellos, no nuestro. Nosotros seguiremos viendo las cosas como son, tal y como son o eran antes de que la falsa moral, las leyes represivas del ser humano se metieran con la esencia de su propia especie.
    Después de esta perorata ;) : me encanta la foto, en todos los sentidos, con todos y cada uno de sus interlineados y connotaciones.

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  3. Gracias Vicente. Siento lo de tu tío. Estas duras historias producen tristeza y, a la par -por auténticas- ganas de vivir.

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  4. Te envío este link, Vicente, porque encontré muy interesante la visión de esta fotógrafa.

    http://www.theclinic.cl/2013/06/04/la-fotografa-censurada-en-facebook-no-lo-vi-como-un-acto-de-liberarme-a-mi-ni-a-nadie-mas/

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  5. Mis condolencias Vicente. Por lo visto, andamos todos en estos días rodeados del hombre de la guadaña....

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  6. Quizas la censura es por proteger los derechos de menor... No??

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