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lunes, 7 de octubre de 2013

Evolucionamos lentamente a través de la selección natural y rápidamente a través de la evolución cultural


La frase que titula esta entrada es un buen resumen de nuestro estado actual, biológicamente hablando. Daniel E. Lieberman es un profesor de biología de la Universidad de Harvard dedicado al estudio de la evolución del cuerpo para su adaptación a las funciones que realiza. Entender como se han desarrollado y evolucionado las distintas partes del cuerpo, desde los primeros homínidos hasta nuestro cuerpo actual , puede aportar un gran conocimiento a la fisiología humana. 
Las modificaciones evolutivas del cuerpo humano actual se definieron hace miles de años. Nuestro cuerpo ha vivido adaptado a unas condiciones de vida muy precarias donde el esfuerzo físico para conseguir comida, trabajando físicamente de forma muy intensa, era la norma. La mortalidad precoz a edades tempranas marcaba una esperanza de vida muy limitada; sin embargo, ahora, que vivimos en la época más sana de la Humanidad en los países desarrollados, el desajuste entre nuestro estilo de vida (evolución cultural) y nuestro cuerpo (evolución biológica) provoca patologías que presentan una nueva epidemiología: esteatosis hepática, prevalencia diabetes del adulto, etc; como consecuencia de nuestras estilo de vida. He de hacer la salvedad, de estar refiriéndome a los países desarrollados, porque como ya he contado, en los países pobres, "muchas personas viven y mueren sin intervención científica"; es decir, nunca van a recibir los beneficios del desarrollo cultural científico que aporta una mayor supervivencia y calidad de vida.
Conocer nuestros cuerpos desde el modelo evolutivo nos puede aportar claves que identifican a qué elementos y circunstancias están adaptados nuestros cuerpos y a cuáles no. La ingesta calórica excesiva, que provoca el aumento de peso en un entorno no carencial que sirviera de reserva para épocas donde la comida pueda escasear, supone una agresión directa a nuestro metabolismo. Esta situación es relativamente reciente en términos reales y de evolución biológica. Son los cambios culturales los que están enfermando nuestro organismo que evolutivamente no está adaptado a nuestro modo de vida actual. Los memes culturales se transmiten con rapidez entre personas y generaciones, por lo que estamos perpetuando este modelo actual hacia el futuro.
Nuestro sistema inmune está diseñado fundamentalmente para defendernos de los microorganismos que nos rodean. Sin embargo, nuestra vida se desarrolla en un entorno cada vez más limpio - insisto, no para todos - lo que puede provocar que ante la falta de estímulos infecciosos y el uso masivo de antibióticos, la inmunidad se dirija erróneamente contra nosotros mismos: hipersensibilidades, enfermedades autoinmunes. 
Nuestras circunstancias vitales se han modificado en poco tiempo, la evolución biológica va más lenta, y ello nos enferma.

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