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martes, 31 de diciembre de 2013

La despedida, ¿la bienvenida?

Autorretrato esperando el autobús
Foto original de Vicente Baos

Nos gustan los ritos. Nos dan seguridad y nos marcan los ritmos del paso del tiempo. Sin embargo, el continuo de la vida no tiene paradas, podemos echar un vistazo hacia atrás y sentirnos satisfechos o insatisfechos por lo que vivimos; también, cuando miramos hacia delante, podemos soñar, esperar o temer lo que nos depare el futuro. En cualquier caso, hoy 31 de diciembre podremos hacer una despedida y una ¿bienvenida?
Decimos adiós al año donde la redefinición de la sociedad que teníamos, en otra más cruel y más desigual, se ha consolidado. No son solamente por los recortes de las prestaciones sociales que se llevan a cabo. La crisis fiscal y el desplome económico son fruto de las políticas dominantes desde hace décadas. Es un cambio de paradigma hacia el empleado-esclavo, la voracidad fiscal con la clase media y baja y la inestabilidad laboral, o su ausencia, que genera miedo y sumisión. De los jóvenes que buscan un futuro que no se acaba de ver, de los adultos desempleados sin expectativa, de los pensionistas que sobreviven con pensiones mínimas. 
Esta realidad social se describe en reportajes, documentales, noticias aisladas. En los centros de salud sabemos de ella. Cada persona y su drama, somatiza o agrava su patología. Y nosotros, podemos dar algo de consuelo y mucha medicación. Siempre medicación: para soportarlo, para tirar adelante, para dormir algo, para vencer ese cansancio... Nosotros somos la primera línea del sufrimiento humano en este momento. Con las consultas siempre abarrotadas, en el único lugar donde alguien puede ir cuando quiera, a contar que se siente mal, por lo que sea. 
Se va el 2013. Mejor.
¿Algo bueno del 2013? El gran éxito de #NoSinEvidencia

¿Damos la bienvenida al 2014? 
No voy a hablar de esperanza, de "buen rollo", de "coaching barato" tan de moda. No veo nada claro el camino que vamos a seguir, ni en sanidad, ni en la sociedad. No lo intuyo positivo ni que avance hacia un mayor bienestar. En sanidad, haber retrocedido al gasto sanitario de 2007 no augura nada bueno. En mi merma salarial continua y progresiva y en las prestaciones sociales. Trabajar en un centro de salud en el que somos el mismo número de médicos desde hace 10 años, con un incremento de población que nos ha llevado a todos a tener más de 2000 tarjetas sanitarias de clase baja-media con alta frecuentación, no me augura nada bueno. Y así, desde hace muchos años. ¿Y si nos privatizan? Peor aún. Imaginad esa situación con un 20% menos de presupuesto en el centro. Parece un broma cruel. Quieren quitarse los problemas de encima, bajar el gasto mediante el incremento de tu esfuerzo por una menor retribución. 

Vivir en sociedad es vivir con la tensión continua  que se genera entre los distintos intereses y creencias. No existe la Arcadia feliz. La cuerda se tensa y se destensa en una  lucha continua de fuerzas y de voluntades. Aprendamos a vivir así y empujemos con fuerza. Contra la ignorancia y la superchería. Contra los injustos.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Compromiso por la calidad de las Sociedades Científicas, el Choosing Wisely español

Chico con bicicleta (Gambia 2013)
Foto original de Vicente Baos
El pasado 17 de Diciembre fueron presentadas en el Ministerio de Sanidad las primeras recomendaciones elaboradas por diversas sociedades científicas sobre "lo que no hay que hacer" en las distintas áreas de competencia. Ciertamente, hay muchas recomendaciones que sirven para diversas especialidades. 
Respecto a la medicina de familia, es lamentable que sigan existiendo tres sociedades: Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). 
Desconozco el mecanismo de elección de las cinco recomendaciones finalmente efectuadas. Imagino, por lo que he leído de otras sociedades, que se ha realizado un método Delphi; y supongo, que se habrá intentado , no solaparse con las recomendaciones que afectan a otras especialidades, como por ejemplo: el uso de omeprazol sistemático o el uso de AAS como prevención primaria en pacientes sin patología cardiovascular.
Haré una serie de comentarios sobre la pertinencia, en mi opinión, de dichas recomendaciones.

Las recomendaciones realizadas por semFYC, SEMERGEN y SEMG son:

No solicitar densitometría de forma rutinaria en mujeres postmenopáusicas para valorar el riesgo de fractura osteoporótica, sin realizar antes una valoración de factores de riesgo.
A pesar de su escaso valor predictivo, el DEXA puede contribuir a establecer el riesgo de fractura cuando están presentes otros factores de riesgo. El documento de la Comunidad de Madrid, de hace 6 años, sigue siendo útil, así como las recomendaciones PAPPS 2012. La realidad es que la mayor parte de las densitometrías solicitadas no proceden de médicos de familia. La mayor parte proceden de los servicios de Ginecología y Traumatología de servicios públicos y privados. Sería deseable que sus sociedades lo incluyesen en sus recomendaciones. Es más, les diría que las pongan en primer lugar. Los reumatólogos han incluido entre sus recomendaciones: no se debe utilizar ni la QUS (ultrasonometría cuantitativa) ni la radiografía simple para el diagnóstico de la osteoporosis. Los médicos de familia estadounidenses también lo recomiendan en su Choosing Wisely 

No utilizar la terapia hormonal (estrógenos o estrógenos con progestágenos) con el objetivo de prevenir la enfermedad vascular en mujeres posmenopáusicas.
La terapia hormonal para la prevención de la enfermedad vascular en mujeres posmenopáusicas es una actividad en desuso desde hace bastantes años. Sinceramente, no sé que pinta aquí. Esta actividad casi nunca fue decisión inicial de los médicos de familia, sino de los ginecólogos para prevenir la osteoporosis, la enfermedad vascular, la infelicidad, la sequedad vaginal, etc. Tanto la más reciente Summaries Cochrane: Hormone therapy for preventing cardiovascular disease inboth healthy post-menopausal women and those with pre-existing cardiovasculardisease, como la antigua de 2005, establecía la no indicación e incluso el incremento del riesgo. Por lo tanto, no le veo una gran relevancia a la hora de elegir solamente cinco recomendaciones ligadas a nuestro trabajo diario

No usar tiras reactivas y glucómetros en pacientes diabéticos tipo 2 en tratamiento con fármacos orales no hipoglucemiantes, salvo situaciones de control glucémico inestable.
Esta es una recomendación muy pertinente, dado que en la práctica diaria se siguen distribuyendo y fomentando su su uso. Los internistas estadounidenses también lo recomiendan en su Choosing Wisely 

No realizar de forma sistemática la determinación de PSA a individuos asintomáticos sin antecedentes familiares de primer grado de cáncer de próstata.
Años ha costado poner al PSA en su sitio. Originalmente desarrollado para el seguimiento del cáncer prostático tratado y convertido en panacea preventiva, en la actualidad, su papel en el diagnóstico precoz del cáncer ha pasado a ser un recomendación más que controvertida, incluso rechazada. Desde el USPTF manifestándose en contra hasta los urólogos estadounidenses recomendando una decisión informada junto al paciente. La incidencia de cáncer de próstata es mayor en los pacientes con antecedentes familiares de primer grado pero ¿hay algún trabajo que avale el uso de PSA en ese grupo ese específicamente? Tanto en la USPTF como en otros trabajos no parece que esté claro y las mismas dudas existen en este grupo de mayor riesgo. Si alguien conoce un trabajo específico que lo avale, ruego su difusión.

No emplear la rifampicina junto con pirazinamida por su elevada toxicidad para la quimioprofilaxis primaria de la tuberculosis en las personas inmunocompetentes.
Para mí, la recomendación más sorprendente y fuera de lugar. No digo que no haya que saber que se debe evitar la quimioprofilaxis de rifampicina y pirazinamida por su toxicidad, aunque es una pauta corta y eficaz y por ello interesante, sino porque hay muchas más cosas a elegir entre cinco recomendaciones que ésta. 

Por ejemplo, podía haber sido interesante hablar del uso de estatinas en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular - algo más cercano y habitual en nuestra práctica diaria -, en el uso de antibióticos en todas las enfermedades respiratorias, no solo reagudizaciones EPOC, en el uso de antidepresivos ISRS y benzodiacepinas como parte de la medicalización de la vida o de la elección de las quinolonas como primera línea en las infecciones urinarias.
Esperemos que haya más iniciativas y oportunidades de hacer más recomendaciones "chusinguays" o "lo que no se debe hacer aunque lleves mucho tiempo haciéndolo"

martes, 24 de diciembre de 2013

Os deseo...

Sol en Gambia (2013)
Foto original de Vicente Baos

Hoy, el Sol no va a aparecer en nuestros cielos. Sin embargo, nuestros antepasados precristianos celebraban que el Sol Invictus aumentaba la duración de su luz a partir de esta fecha, y eso les alegraba.
Y nosotros nos alegramos de cumplir ciclos: buenos, malos y regulares y nos deseamos felicidad para el siguiente. A nuestros amigos, a nuestros amores, a nuestros compañeros, a nuestros lectores.

De este año "miserabilis" solo queda esperar que se olvide. Recortes educativos, sanitarios, salariales, sociales que han llevado desigualdad, sacrificio y sufrimiento a muchos y "oportunidad" de negocio a otros.

Con la lucha y la esperanza  de que las cosas mejoren debemos vivir. 

O bien, si damos sentido religioso a las fiestas, entonar una oración de Luis García Montero:
A vosotros,
que cortáis la manzana de la muerte
con el anonimato de una guerra,
os pido caridad.
Por un Dios
en el que jamás he creído.
Por una Justicia
de la que desconfío.
Por el orden de un Mundo
que no respeto.
Para que renunciéis a vuestra guerra,
yo renuncio a mis dudas,
que son parte de mí
como la luz amarga
es parte del otoño.
Y escribo Dios, Justicia, Mundo,
y os pido caridad,
y os lo suplico.
LUIS GARCÍA MONTERO

sábado, 21 de diciembre de 2013

La epifanía homeopática, un artículo de Edzard Ernst


Edzard Ernst es uno de los más importantes investigadores en medicinas alternativas. Alemán de origen, nacionalizado británico, desde la Universidad de Exeter dirige el Departamento de Medicina Complementaria, analizando desde la perspectiva de la Medicina Basada en la Evidencia dichas terapias.
Publica en su web http://edzardernst.com/ numerosos artículos sobre dicho tema.
El artículo The ‘homeopathic epiphany’ and its role in creating true believers me ha parecido especialmente interesante para definir los mecanismos que rigen la práctica de la homeopatía. Me he permitido traducirlo para su difusión.
Además, debemos agradecer el tuit que envió apoyando a #NoSinEvidencia

La "epifanía homeopática" y su papel en la creación de los verdaderos creyentes
Publicado Martes 03 de diciembre 2013

Una reciente entrevista sobre medicina alternativa en la revista alemana Der Spiegel provocó más de 500 comentarios - a pesar de que en la entrevista cubrí numerosas terapias alternativas -, y su debate posterior se centró casi exclusivamente en la homeopatía. Una vez más, muchas de las observaciones nos recordaban la fe cuasi-religiosa que muchas personas tienen en la homeopatía. Puede haber, por supuesto, docenas de razones para este tipo de fuertes convicciones, sin embargo, en mi experiencia, algunas parecen ser más frecuentes e importantes que otras. Durante mis dos últimas décadas dedicadas a la investigación de la homeopatía creo haber identificado varias de las más importantes. En este post, trataré de esbozar una secuencia típica de acontecimientos que finalmente conducen a una fe en la homeopatía que es totalmente inmune a los hechos y la razón.

La epifanía
El punto de partida de este viaje hacia el culto a la homeopatía es generalmente una impresionante experiencia personal que, a menudo, es similar a una epifanía (que se define como el momento de una repentina y gran revelación o realización). He conocido a cientos de defensores de la homeopatía que hablan de este tema ofreciendo historias impresionantes sobre cómo se transformaron, De ser un "escéptico' -sí, es realmente fenomenal cuántos creyentes insisten en que ellos comenzaron como los escépticos- en alguien completamente inmerso en la homeopatía, y cómo ese "momento de la gran revelación"' cambió el resto de sus vidas. Muy a menudo, esta "conversión Saulo-Pablo"' se refiere a la enfermedad propia o de un amigo cercano que supuestamente fue curada por la homeopatía .
Rachel Roberts , directora ejecutivo del Instituto de Investigación de la Homeopatía, ofrece un ejemplo muy bueno de este tipo de epifanía en un artículo en The Guardian, describiendo su conversión a la homeopatía con las siguientes palabras:
Yo era una científica a punto de empezar un doctorado en neurociencia, cuando, de repente, la homeopatía me golpeó en lo más profundo. La ciencia había sido mi pasión desde que empecé a estudiar biología con el Sr. Kopkinson a la edad de 11 años; a los 21, cuando asistí a la cena que cambió el curso de mi vida, yo apenas había sabido de la homeopatía. La idea de que un día me convirtiera en una homeópata me hubiera parecido absurda. Ese punto de inflexión está grabado en mi mente. Una mujer, que conocía de toda la vida me dijo que un homeópata la había tratado con éxito, después del fracaso de muchos meses de tratamiento convencionales. Como una escéptica, me burlé, sin embargo estaba un poco intrigada. Ella me confesó que a pesar de pensar la homeopatía era un montón de basura, finalmente había accedido a una cita, para contentar a su hija que la regañaba. Ella estaba genuinamente sorprendida al descubrir que, después de una pequeña píldora, en cuestión de días se sentía mucho mejor. Una segunda tableta, dijo, " desapareció por completo". Admito que arruiné la fiesta. Le interrogué sobre todos los detalles de su diagnóstico, tratamiento previo, escalas de tiempo, todo. Pensé que con lógica - ella era inteligente, no estaba mintiendo, ella no tenía ninguna inclinación anterior hacia la medicina alternativa, por lo que su renuencia habría disminuido un efecto placebo. Los científicos, se supone que deben hacer observaciones sin prejuicios, y a continuación, sacar conclusiones. Mientras pensaba en esto, me quedé con la incómoda conclusión de que la homeopatía parecía haber funcionado. Tenía que saber más. Así que, empecé a leer sobre la homeopatía, y lo que descubrí, cambió mi mundo para siempre . Llegué a estar convencida lo suficiente para entregar mi anhelada beca de doctorado a mi mejor amigo e inscribirme en un curso de tres años de homeopatía a tiempo completo. Ahora, como homeópata experimentada, es la "ciencia" lo que me golpea en los profundo. Sé que la homeopatía funciona ...
 Como ya he dicho, he escuchado muchos relatos sorprendentemente similares. Algunos de estos relatos parecen un poco demasiado intensos para ser ciertos y un poco exagerados, pero la consistencia de la imagen que se desprende de todas estas historias es sin embargo extraordinaria: gente que a partir de una simple anécdota están dispuestos a experimentar un cambio epifánico. Posteriormente, encuentran una misión para confirmar su creencia recién descubierta, hasta que se vuelven discípulos indubitativos para toda la vida.
¿Y qué? puede usted preguntar. Creo que episodio de casi epifanía, como el inicio de una carrera homeopática es significativo. En ningún otro ámbito de la atención de la salud una anécdota inicial juega realmente un papel tan prominente. Las personas no se convierten en creyentes de la aspirina, por ejemplo, sobre la base de un "momento de la gran revelación", pueden tomarlo debido a la evidencia. Y, si hay una discrepancia entre la evidencia externa y su propia experiencia, al igual que con la homeopatía, la mayoría de las personas comienzan a reflexionar. ¿Qué otras explicaciones existen para racionalizar la anécdota? Invariablemente, hay muchos: placebo, la historia natural de la enfermedad, los acontecimientos concomitantes, etc.)

El sesgo de confirmación
Los creyentes epifánicos gastan mucho tiempo y esfuerzo en buscar activamente historias similares que parecen confirmar la anécdota inicial. Podrían, por ejemplo, recomendar o administrar o prescribir la homeopatía a los demás, muchos de los cuales informarán resultados positivos. Al mismo tiempo, todas las anécdotas que no suceden para adaptarse a la creencia son dejadas de lado, olvidadas, suprimidas, menospreciadas. Este proceso conduce a la confirmación, después a la confirmación, después a la confirmación - y poco a poco se acumula lo que los defensores de la homeopatía llamarían "años de experiencia". Y los años de experiencia no pueden, por supuesto, ser malos.
Una vez más, los creyentes reniegan cuestionar, dudar y racionalizar sus propias percepciones. Ignoran el hecho de que los años de experiencia sólo podría ser poco más que una insistencia repitiendo los propios errores. Incluso los factores de confusión más obvios, como la memoria selectiva o causas alternativas para los resultados clínicos positivos, se desechan rápidamente o ni siquiera son considerados.

Evitar la disonancia cognitiva a toda costa
Pero los creyentes todavía tienen que hacer frente, de alguna manera, a los hechos científicos sobre la homeopatía, y estos están, por supuesto, totalmente fuera de su creencia. Así, la evidencia externa y la creencia interna inevitablemente chocan creando una disonancia cognitiva aguda . Esto debe evitarse a toda costa, ya que podría poner en peligro la paz mental del creyente. Y la solución es sorprendentemente simple: la evidencia científica que no confirma la convicción del creyente es ignorada o, cuando se demuestra que es imposible, se le da la vuelta.
Rachel Roberts es más esclarecedora también a este respecto:
Y sin embargo, sigo leyendo los informes en los medios de comunicación diciendo que la homeopatía no funciona y que esta evidencia científica no existe. Los hechos, al parecer, están siendo ignorados. A finales de 2009, 142 ensayos aleatorios (el estándar de oro en la investigación médica)  compararon la homeopatía con placebo o el  tratamiento convencional que se había publicado en revistas revisadas por pares - 74 fueron capaces de sacar conclusiones firmes: 63 fueron positivos para la homeopatía y 11 fueron negativos. Cinco grandes revisiones sistemáticas también se han llevado a cabo para analizar el balance de las pruebas de los ECA de homeopatía - cuatro fueron positivos ( Kleijnen , J , et al; Linde , K, et al;  Cucherat, M , et al) y uno era negativo ( Shang , A et al ). Es habitual obtener resultados mixtos cuando se observa una amplia gama de resultados de investigación en un tema, y si estos resultados son de ensayos que miden la eficacia de los "normales" medicamentos convencionales , las proporciones de 63:11 y 4:1 a favor de un tratamiento sería considerado bastante persuasivo.
Esta afirmación es, a mi juicio, un ejemplo clásico de una mala interpretación desesperada de la verdad como medio de prevención para que no se derrumbe el edificio del creyente. Incluso hace la reclamación hilarante de que los no creyentes sean incrédulos al "ignorar" los hechos.
Con el fin de ser capaz de cumplir con su creencia, Roberts necesita basarse en un sesgado lavado de la Asociación Homeopática Británica. Y, con el fin de estar en el lado seguro, ella incluso lo cita erróneamente  La conclusión de la revisión Cucherat, por ejemplo, sólo puede ser visto como positivo por mentes sesgadas: Existe cierta evidencia de que los tratamientos homeopáticos son más efectivos que el placebo, sin embargo, la fuerza de esta evidencia es baja debido a la baja calidad metodológica de los ensayos. Los estudios de alta calidad metodológica fueron más propensos a ser negativos que los estudios de menor calidad. Se necesitan más estudios de alta calidad para confirmar estos resultados . Contrariamente a lo que afirma Roberts, hay al menos una docena más de revisiones sistemáticas de la homeopatía; mi propia revisión sistemática de las revisiones sistemáticas, por ejemplo, llegaron a la conclusión de que la mejor evidencia clínica de la homeopatía disponibles hasta la fecha no garantiza una recomendaciones positivas para su uso en la práctica clínica .
Parece que, en esta etapa del desarrollo de un creyente, la verdad es sacrificada en el altar de la fe. Creyentes convertidos, todos estos ex- escépticos ahora son capaces de hacer una bastante cómica parodia de escepticismo.

La etapa final delirante
La última etapa en la carrera de un creyente se ha alcanzado cuando, casi cualquier cosa de la que ellos están convencidos está alejado de la realidad. No sé mucho sobre Rachel Roberts, y podría no haber llegado a este punto todavía, pero hay muchos otros que claramente lo tienen. Mis dos ejemplos favoritos de delirantes homeopáticos en fase terminal son John Benneth y Dana Ullman. La etapa final del viaje del "científico escéptico ' a discípulo delirante se caracteriza por un flujo incesante de declaraciones incoherentes de un sinsentido inverosímil. Por tanto, es fácil de reconocer y, posiblemente porque nadie puede tomar en serio estos personajes, más bien son contribuyentes inofensivos de la comedia médica.

¿Qué tiene que ver todo este asunto?
Muchos fans de la homeopatía cuasi-religiosos, en mi experiencia, han ido más allá de la razón. Por lo tanto, es una completa pérdida de tiempo tratar de argumentar con ellos. Han iniciado una epifanía altamente emocional, su fe no puede ser sacudida por los argumentos racionales. Actitudes similares, por lo general menos pronunciadas, se pueden observar en los verdaderos creyentes de otros tratamientos alternativos, aquí he elegido el ejemplo de la homeopatía sobre todo porque es el área donde las cosas son más explícitas.
Los verdaderos creyentes afirman haber comenzado como escépticos y a menudo insisten en que son impulsados por una mente científica. Sin embargo, yo nunca he visto ninguna evidencia para este planteamiento. Por el contrario, para que un episodio relativamente trivial pueda convertirse en una epifanía que cambia la vida, la mente del creyente debe ser lamentablemente no científica, incuestionable y simple. En mi experiencia, los verdaderos creyentes no van a cambiar su pensamiento, nunca he visto que esto suceda. Sin embargo, se puede avanzar, si podemos inculcar una mayor racionalidad, autocuestionamiento y en general, actitudes científicas, en las mentes de las próximas generaciones. En otras palabras, necesitamos una mejor educación en ciencia y una mayor presencia del pensamiento crítico durante sus años de formación.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

domingo, 15 de diciembre de 2013

sábado, 14 de diciembre de 2013

¿Convencen a alguien las explicaciones de esta farmacéutica homeópata?



Quizás, muchas personas que nos apoyan en nuestra campaña #NoSinEvidencia no conocen en detalle la filosofía terapéutica y la forma de preparación de los medicamentos homeopáticos. Que mejor ocasión que dar la voz a una clase del título propio de la Universidad Internacional de La Rioja (privada) de Experto en Homeopatía para Farmacéuticos. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

El traje nuevo del emperador era... homeopático


EL TRAJE NUEVO DEL EMPERADOR (Hans Christian Andersen)
Hace muchos años vivía un Emperador que no pensaba más que en estrenar trajes. No se preocupaba de nadie y sólo iba al teatro o a pasear en su carroza por el parque para estrenar su ropa nueva. Tenía un traje para cada hora del día, todos diferentes, y se decía de él que siempre estaba en el cuarto ropero. En su ciudad vivía mucha gente y cada día le visitaban sastres para hacerle trajes.
Un día, se presentaron en palacio dos granujas que se hicieron pasar por tejedores. Dijeron que sabían tejer la tela más fina que existía. En verdad, no habían cosido nunca, pero engañaron al emperador contándole que toda la ropa que hicieran con esa tela sólo podrían verla las buenas personas. Para todos los que no hicieran su trabajo y para los que fuesen antipáticos la ropa sería invisible.
-¡Qué telas más maravillosas! dijo el Emperador. -¡Ordenaré que todos los habitantes del reino se hagan vestidos de este tejido mágico. Así podré descubrir a los que no trabajen bien o a los que sean antipáticos! ¡También yo me encargaré un vestido de esa tela!
Y pagó un montón de dinero a los granujas para que se pusiesen a trabajar inmediatamente. Estos fingieron tejer a toda prisa, pero no era cierto. Imitaban los movimientos de los sastres, para hacer creer en palacio que estaban trabajando.
"¡Me gustaría saber si estos tejedores avanzan en su tarea!", pensó el Emperador. Pero no se atrevía a visitar a los tejedores, porque todos los que fuesen antipáticos o no supiesen hacer su trabajo no verían el traje, y por si acaso él no lo veía no quería ir.
Entonces, envió al Primer Ministro y, cuando éste entró en la habitación para ver cómo iba el traje del Emperador, pensó: "¡No veo nada!", pero, claro, no podía decirlo por si pensaban que era antipático o no trabajaba bien.
- Bien, Señor, ¿qué decís de esta tela? - preguntaron los granujas.
-¡Oh, es preciosa! ¡Encantadora! ¡Qué dibujo más elegante! ¡Qué vivos colores!
- Nos gusta oírle hablar así, contestaron los bribones -. A su Majestad le va a gustar.
Cuando llegó a Palacio le contó al Emperador lo bonito que era el traje. El rey envió a otra persona del reino para que le diera otra opinión, pero pasó lo mismo:
-¿Verdad que es una hermosa tela? - preguntaron los granujas.
Pero él pensó: "¿Es posible? ¡Yo no veo nada! Si lo digo pensarán que no trabajo bien o que soy antipático".
Por eso contestó:
-¡Es preciosa!
Días más  tarde, los bribones llevaron el traje invisible al Emperador.
Cuando éste lo vio, pensó no veo nada, absolutamente nada:
¿Seré antipático? ¿No seré buen Emperador. Pero no podía decir eso y comento:
-¡es hermosísimo!
Todos sus acompañantes aconsejaron al Emperador que lo estrenara. Nadie veía nada,
pero todos decían:
-¡Es prodigioso! ¡Qué bonito!:
Los dos granujas le ayudaron a ponerse el traje y salió desfilando desnudo ante todos los
habitantes del reino. Todos le veían sin ropa, pero comentaban:
-¡Qué hermoso el traje del Emperador!. Solamente una niña que le vio desfilar fue capaz de decir la verdad:
-¡Pero si no lleva nada!
Y los demás empezaron a correr la voz:
-¡Una niña inocente dice que no lleva nada:
- ¡Está desnudo Ja, ja!  ¿Es que no se da cuenta?
Y el Emperador, que estaba muy disgustado porque pensaba que tenían razón, pensó que tenía que aguantar hasta que acabase todo el desfile. Y siguió adelante más estirado que nunca, mientras los, granujas  escapaban hacia las montañas con un saco de oro cada uno.

El uso de la homeopatía como terapéutica lleva en Europa y en nuestro país, muchos años. Una gran cantidad de personas - como estamos viendo estos días -, pensaban y piensan que los medicamentos homeopáticos no tienen más valor que el efecto placebo producido cuando es administrado a la persona que desea y necesita ser aliviada, y que por ello acude, tras abonar una cantidad relevante de dinero, a la consulta de un médico homeópata. 
Ha habido numerosos intentos de hacer visible ante la sociedad el rechazo a una práctica no científica que no es capaz de demostrar con rigor su valor terapéutico. Sin embargo, en ciertos sectores sociales, cada vez era mejor vista su aplicación como terapia alternativa, complementaria, y en el peor de los casos, sustitutiva de la medicina, la única, la científica. 
Y mientras tanto, médicos, colegios de médicos, autoridades sanitarias, periodistas, pensaran lo que pensaran, aceptaban su coexistencia. Hasta que ha saltado la chispa de que los productos homeopáticos, sin demostrar eficacia, se les llame medicamentos. Algo absurdo, lo diga Alemania, Francia o quién sea. Los productos homeopáticos son totalmente inertes, física, química y biológicamente hablando; por lo que cualquier efecto que produzcan es mero placebo.
Y como en el cuento de Andersen, alguien dice: Si no es eficaz, no es medicamento, y el resto del pueblo, que vivía como si nada, se da cuenta que no se puede llevar encima un traje invisible homeopático. No hay medicamentos invisibles. 

lunes, 9 de diciembre de 2013

#NoSinEvidencia


En los días previos, me he posicionado claramente en contra la regularización de los productos homeopáticos. El siguiente manifiesto, busca aunar esfuerzos entre todas las personas de formación científica que quieren que se aplique el rigor en la evaluación de cualquier terapéutica que se use en nuestro país. Necesitamos medicamentos que hayan demostrado eficacia y seguridad. La homeopatía va a ser regularizada sin haber demostrado mayor eficacia que el placebo o va a ser aprobada "sin indicación terapéutica", algo ilógico y más propio de las pseudociencias. 

La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.

Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.

Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.

Por lo tanto, solicitamos:
  • Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?
  • Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  • Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  • Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada. 
Puedes adherirte a esta iniciativa en http://nosinevidencia.wordpress.com/

viernes, 6 de diciembre de 2013

Agitando el agua homeopática


Los comentarios que se han realizado los últimos días en las redes sociales están agitando el agua homeopática. A la chita callando, criticados por muchos pero seguidos por muchos también, los médicos homeópatas y los laboratorios homeópatas, seguían sus lucrativas prácticas de "mindfulness terapéutica" con bolitas "agitadas pero no mezcladas a la dilución infinitesimal" y sus pares biomagnéticos y demás chorradas.
Han sido dos los principales desencadenantes de la agitación: las declaraciones de la directora de la AEMPS a dos medios de comunicación y las declaraciones ofensivas con los estudiantes de medicina del presidente de los médicos naturistas del Colegio de Médicos de Madrid. 

El Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina promulgó recientemente su Posicionamiento sobre Terapias Alternativas sin Evidencia Científica. En tres hojas definen con claridad, la actitud que cualquier estudiante debe tener: interés por la ciencia y aplicación de los tratamientos que han demostrado suficiente evidencia de eficacia y seguridad, acorde a la ética médica. Dado que las terapias alternativas no tienen esas características, se pronuncian en su contra, y además, por su promoción en las universidades españolas, lamentablemente cada vez más frecuentes. 
Un médico que se promociona como veremos a continuación, critica a los estudiantes en Redacción Médica diciendo que "terminad la carrera antes de opinar sobre la homeopatía" y de "estar siendo manipulados por intereses que superan sus propios conocimientos". Con ver el vídeo de autopromoción que cuelga en su página, podemos ver la "medicina basada en la evidencia" que practica. Con tono irónico, se pregunta por qué los médicos que atienden a un paciente de Chrön no le preguntan la razón de su mejoría, que él se apunta porque está tomando su remedio: Nux Vomica a la 200CH y con 4 granulitos está bien, mejor que con 5, que le deja un poco sedado. Para que no os liéis con las diluciones homeopáticas, os lo explican muy bien aquí. 

Más complicado son las justificaciones o declaraciones de la directora de la AEMPS, Belén Crespo. 
"No todos los fármacos homeopáticos tiene que demostrar eficacia" y "Los homeopáticos son medicamentos como todos los demás" son titulares para dejar desconcertado a cualquier persona con formación científica que sepa algo de homeopatía. Y que lo diga la responsable de la calidad de los medicamentos en España, aún más. En mi anterior entrada: Regular la nada homeopática, se comentan los aspectos que obligan a la regularización de estos productos. Justificar este hecho ha provocado hacer afirmaciones públicas que chocan tanto con la razón lógica y la científica que le han caído críticas por todos lados, menos por los homeopáticos que están tan contentos y se callan. 
Un buen resumen de las críticas y los argumentos de estas declaraciones podéis encontrar en: Se armó el Belén (Crespo) de Fernando Frías en la Lista de la Vergüenza de Naukas. 

No debería ser tan difícil, a veces, avanzar en las aguas de la ciencia y de la razón.