La revista
Family Practice Management publica en su primer volumen del año, un interesante artículo son la situación de la Medicina de Familia (MF) en EEUU. EN los últimos años, el número de estudiantes de medicina que se interesaban por la práctica de la MF había decaído. La crisis económica ha vuelto a poner el foco de las aseguradoras en la utilidad de una atención primaria de calidad realizada por médicos de familia.
Un MF estadounidense dedica 50.7 horas semanales, de las cuales 34 son de atención directa a pacientes para un total de unos 99 pacientes. Sí, habéis leído bien. En mi consulta, dedico unas 32 horas de atención directa a unos 200 pacientes semanales, de los cuales, 2 o 3 pueden ser a domicilio en esta época invernal. Ellos, 89 en la consulta, 7 en el Hospital (ingresan sus propios pacientes bajo su control) y unos 3 en atención domiciliaria.
Solamente un 24% trabajan libremente, el resto, con otros compañeros o bajo diversas organizaciones. Tres de cada cuatro ganan más de 120.000 dólares al año. La mitad de ellos están satisfechos o muy satisfechos con sus ingresos.
El número de plazas para realizar la residencia en MF en EEUU se ha incrementado un 11% en 2011. Hay un total de 2.730 plazas ofertadas, 100 más que el año anterior, número que se considera insuficiente para las necesidades actuales y futuras. En Estados Unidos
se graduaron 16.838 médicos en 2010. La oferta de plazas es EEUU es más compleja quu aquí, Para consultar detalles, podéis verlo en la página de
National Resident Matching Program.
En España, se ofertan un total de 6.726 plazas de formación
sanitaria especializada para médicos (un 3% menos). Medicina de Familia es la que más plazas oferta: 1.919 plazas. El año pasado se ofrecieron 1.904 para MF. Los políticos han abierto la poda radical de recursos humanos en el sistema sanitario público. No se van a crear nuevas plazas, el incremento de las horas de trabajo provoca un descenso directo de la contratación. La no sustitución por jubilaciones, la prolongación de la edad laboral y el resto de medidas de ahorro económico a costa del esfuerzo de los médicos asistenciales, va a provocar un descenso de la contratación de baja calidad (eventuales, contratos por días, por horas, por fines de semana) y por supuesto, la de supuesta alta calidad (interinos). Y mientras, la rimbombante Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud sigue aprobando un número de plazas de MIR absolutamente desproporcionado que se llenará de médicos de origen extracomunitario.
Los jóvenes médicos, de cualquier especialidad, están muy preocupados por el rumbo y deriva de sus posibilidades laborales en nuestro país. No se generan los puestos de trabajo necesarios, los trabajadores actuales verán incrementada su carga laboral de una manera progresiva y los pacientes verán deteriorarse la atención día a día. O si no, que se lo pregunten a los pacientes atendidos en los últimos días en las Urgencias del Hospital Puerta de Hierro de Madrid que no tenían ni una silla para esperar.