domingo, 21 de octubre de 2018

La atención primaria en un sistema sanitario sostenible. Curso UIMP de septiembre 2018

La atención primaria en un sistema sanitario sostenible. Intervención en curso de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo este pasado mes de septiembre.
Todas las intervenciones son interesantes, la mía a partir del minuto 48,30.

http://www.uimptv.es/video-2594_la-atencion-primaria-en-un-sistema-de-salud-sostenible-·-iv.html

domingo, 26 de agosto de 2018

La normalización del alcohol. ¡Aprender a beber!

La búsqueda del placer es una constante del ser humano. Una vez alcanzadas las necesidades nutricionales básicas, alcanzar la satisfacción a través de la comida elaborada y la bebida son metas de casi todos los seres humanos. Nuestra sociedad vive inmersa en el uso de las bebidas alcohólicas de forma generalizada.

Crecí en una casa donde no era costumbre comer con vino y gaseosa. El fallecimiento precoz de mi padre impidió que visualizara un modelo masculino muy común en los años 60 donde el uso del alcohol era omnipresente. Estaba mal visto que las mujeres bebieran.  
Sin embargo, los veranos que compartíamos con otros miembros de mi familia me acercó a la normalización del alcohol. Si se celebraba un cumpleaños de otro niño del pueblo era muy común la limonada, una sangría con trozos de fruta y azúcar que estaba excelente con sus hielos. Recuerdo el inmenso mareo que sufría al poco de beber un par de vasos. Recuerdo con 10, 11 años la parada para el aperitivo antes de comer donde se me ofrecía un quinto de cerveza junto a unas banderillas picantes (de éstas no he podido quitarme nunca). Me costaba no dormirme antes de la comida. La adolescencia abría la veda al consumo del alcohol en grupo. Antes y ahora, los adolescentes salen a beber, desde la cerveza al botellón más asesino, y solo mediante un esfuerzo de voluntad individual se limitaba su ingesta para no caer en la vomitona más repugnante.
Cuando empecé a trabajar de residente, por influencia de una residente mayor y con "mucho mundo" empezamos a degustar los vinos de calidad. Nunca me ha atraído el sabor del vino, pero era muy elegante y distinguido conocer y degustar vinos de calidad: una buena cena, buena compañía, un vino especial. Salir a cenar en grupos de amigos era una posibilidad real ganando un sueldo y elegir un buen vino para ir aprendiendo. Las bebidas alcohólicas de alta graduación nunca me han gustado, ni antes ni ahora y la moda gintonic me es ajena. En la actualidad bebo alguna cerveza y en pocas ocasiones algo de vino. Estoy en el grupo de bajo consumo.

A mi alrededor, y en el conjunto de la sociedad, el alcohol, a pesar de sus riesgos sanitarios y sociales, está onmipresente. Vendido como cultura, como placer gastronómico, como relajante para las tensiones de la vida diaria, como "lo normal".Y hasta hace poco, como "saludable" Un poco del alcohol (vino, cerveza) produce efectos saludables, vendían y sigue vendiendo los publicitarios de las empresas vinícolas y cerveceras. La manipulación publicitaria de los tóxicos nunca cesa.

La sociedad occidental está alcoholizada, no porque la mayoría de sus miembros tengan un comportamiento conflictivo, sino porque la adicción y dependencia generada mediante los mecanismos productores de placer individual y social es enorme. Anoche, paseando entre numerosas terrazas de restaurantes en un pueblo de la costa levantina, tanto nacionales como extranjeros tenían bebidas alcohólicas en sus mesas. 

Buscar su desaparición en base a sus riesgos es irreal pero transmitir a la sociedad y a sus individuos la necesidad de que reflexionen sobre su ingesta si está al alcance de unos objetivos sanitarios realistas.

El trabajo recién publicado de The Lancet establece que no hay consumo seguro en ninguna dosis, que debemos ser conscientes y transmitir esa realidad para que cada uno piense sobre su relación con el alcohol. 

NOTA: Personas como Miguel Marcos, médico internista salmantino y Julio Basulto, nutricionista que tanto nos enseña tantas cosas realizan una labor de divulgación impresionante y científica sobre el alcohol. 

sábado, 25 de agosto de 2018

Vacunas, antivacunas, vacunas

Las recientes noticias difundidas sobre el incremento de casos de sarampión en Europa durante el último año ha vuelto a traer al debate público los riesgos de que una parte de la población rechace voluntariamente la administración de vacunas disponibles.

El informe de la OMS establece que en los últimos seis meses ha habido 41000 casos de sarampión en adultos y niños en la región europea, multiplicando por 8 la cifra de casos de 2016. Casi la mitad de los casos (23000) han ocurrido en Ucrania, país que ha sufrido un importante desequilibrio de su red sanitaria debido al conflicto con las regiones independentistas prorrusas. Otros países que han tenido más de 1000 casos en su territorio son Francia, Georgia, Grecia, Italia, la Federación Rusa y Serbia.

Las razones de cada país para alcanzar este triste récord son diferentes. En un artículo bien documentado: El mito de los antivacunas ¿son ellos los culpables del megabrote de sarampión? de Antonio Villarreal aporta luz y datos sobre las diferentes coberturas vacunales o la aparición de casos en personas correctamente vacunadas. Crisis sociales y económicas, grupos étnicos marginales que no acceden a la cobertura pública de vacunas son las causas principales. En Italia y Francia, el problema viene de largo con coberturas bajas de vacunación o de segunda dosis de triple vírica como causa de la aparición de casos en adultos jóvenes.

Con todos estos datos, parece que los "grupos antivacunas" o mejor, el número de personas que rechazan vacunar a sus hijos porque los supuestos riesgos asociados a las vacunas son superiores a sus beneficios son minoritarios e irrelevantes a la hora de establecer culpables de este brote. Veo un problema de simplificación, tanto en la culpabilidad absoluta como en la exculpación definitiva y aquí no pasa ni ha pasado nada con esta gente.

Llama la atención que España está al margen de esta triste lista de casos, algo excelente para nuestro país. La razón fundamental está en el mantenimiento desde hace muchos años de una tasa de vacunación muy alta, lo que reduce la población susceptible y dificulta la circulación libre del virus por los movimientos turísticos procedentes de Europa.

Los datos numéricos son tranquilizadores y nos indican que las personas que rechazan voluntariamente la vacunación son muy minoritarios y están escondidos en los porcentajes no alcanzados de cobertura vacunal. Sin embargo, noticias como el estudio realizado en Barcelona  encontraba 3000 niños sin vacunar en la ciudad de Barcelona por decisión familiar (un 1.5%) crea inquietud y maneja cifras que pasan de la anécdota. Desconocemos cifras globales o por autonomías. Culturalmente, el rechazo a la vacunación completa o selectiva va asociado a una mayor creencia en las "medicinas alternativas", por ejemplo, los adeptos a la antroposofía.
En mi propia consulta he tenido contacto con algunos padres que no habían vacunado a sus hijos por influencia de un contorno cultural proclive, y a veces, asesorados por médicos en ejercicio.

Podemos decir que desconocemos el número de las personas que mantienen esa actitud y que su impacto respecto a los riesgos es mínimo, pero no por ello, olvidarles, minimizarles o justificarles.

Si España tiene buenos resultados vacunales y la población que lo rechaza es mínima, es un éxito de todos. De cada profesional sanitario que avala y difunde la vacunación y de la divulgación científica y la "presión social" sobre lo negativo que es en términos individuales y colectivos el rechazo vacunal.

La historia de los "grupos antivacunas" es larga y los argumentos han ido cambiando. Es importante aislar socialmente a estos grupos, mediante el diálogo individual con las personas que lo defienden para argumentar y desmontar las razones por ellos argüidas y mediante la denuncia social realizada a través de medios de comunicación y redes sociales. Eso se lleva haciendo desde hace años y, honestamente, creo que es un factor que ha contribuido a que nuestras tasas de vacunación sean tan positivas comparadas con otros países.

sábado, 11 de agosto de 2018

Negros africanos

En las últimas semanas, todos los noticiarios televisivos o radiofónicos abren su sumario con la llegada en patera, a través de un barco de ONG, salto de las vallas metálicas de las ciudades españolas africanas, de personas procedentes del África subsahariana. En ese conjunto de hombres y mujeres que iniciaron su viaje hace mucho tiempo (dos años de media) se combinan todas las motivaciones del ser humano para emigrar. Desde las más crueles, como puede ser los que proceden de países en conflicto grave hasta aquellos en los que su motivación es claramente el deseo de prosperar y mejorar su situación personal. Este viaje lo intentan los más fuertes, los más decididos. Es difícil pensar que ignoran los riesgos y los peligros más que reales que van a sufrir, también pueden saber que las sociedades europeas no les desean en su territorio; aún así, pensar y desear un futuro mejor que el esperado en su país es un potente motor, es como el que compra lotería aún sabiendo las pocas probabilidades que tiene de que le toque. El deseo, la esperanza son los grandes motivadores del ser humano para intentar, incluso lo que parece imposible.

Los negros africanos en nuestro país, a diferencia de antiguas colonias como Francia y Reino Unido que facilitaron la inmigración procedente de África o del Caribe en décadas previas, nunca han recibido la menor facilidad para una inmigración ordenada. Marroquíes en los años 70 y 80, ecuatorianos, peruanos, rumanos, búlgaros en los años 90 y primera década del siglo XXI entraron por avión o carretera con todas las facilidades ante una expansión económica española que se derrumbó con la crisis de 2008. Sin embargo, los negros siempre han tenido que saltar la valla, coger una patera o cualquier otro medio precario para intentar llegar.

La inmensa mayoría de negros africanos que entran en España siguen camino hacia Europa (más rica, con más contactos). Aquí, en ausencia de papeles regulatorios, solamente pueden mantenerse en el comercio ilegal y la economía sumergida (manteros); en la caridad ("el negro de Mercadona") o en el tráfico ilegal de estupefacientes y la explotación sexual. Muy lejos de los sueños más que probables que tenían de un trabajo digno y remunerado que les permitiera prosperar y ayudar a sus familias en origen.

Sin embargo, estas personas, que son un número ínfimo de la población inmigrante, reciben todas las portadas, se habla de invasión, se les criminaliza y se piden medidas represivas de mayor contundencia. El racismo, el viejo racismo es el origen de esta discriminación.

Los movimientos migratorios son fruto de los cambios sociales, de los conflictos locales y generales y de la desigualdad real que existe en nuestro mundo. Y no hay una solución simple y mágica.

El rechazo al negro, para la mayoría de la gente que lo tiene, es fruto de la falta de un mínimo contacto y relación con alguien en esas circunstancias. Debes reconocer al otro como alguien como tú para establecer la mínima relación empática. La única diferencia entre un joven español que emigra a Alemania para desarrollar su carrera profesional y un negro que ha atravesado la valla para mejorar su vida es el origen y el color. Empecemos por ahí para entender los hechos y aceptemos que las sociedades son y serán cada vez más mixtas. Discursos simples, soluciones simples y brutales solo conseguirán una sociedad cruel. Parafraseando a Bertolt Brecht: "Primero se llevaron a los negros, pero como yo no era negro..."

NOTA: En África, la palabra negro no tiene ninguna connotación negativa. A sí mismos se llaman negros igual que a nosotros nos llaman blancos. 

domingo, 29 de julio de 2018

NO #FAKEMED, el #NoSinEvidencia francés

Como comenté en la entrada Francia se mueve contra las medicinas alternativas, la carta de los 124 profesionales sanitarios ha desatado una oleada de actividades y repercusión pública de denuncia sobre la enorme extensión y popularidad que tienen en Francia las "medicinas alternativas"
Dichas actividades me recuerdan enormemente al #NoSinEvidencia español del 2013 que desencadenó el cambio social y mediático que vivimos en nuestro país respecto a este tema. Que yo sepa, ninguno de nuestros colegas franceses se han puesto en contacto con nosotros sobre este tema. Su actuación me recuerda muy positivamente lo que hicimos entonces.


En la dirección http://fakemedecine.blogspot.com/ está alojada toda la información que han creado. Recordad que no solo va dirigido a la homeopatía (igual que nosotros) sino a todas las prácticas sin base científica.

Asimismo, han creado un formulario de adhesión para que pueda añadir, quién desee, su firma a los 124 firmantes originales, sin importar profesión: Je soutiens la tribune contre les fakemédecines.


Otra de las páginas que han creado son testimonios de afectados por estas terapias: #BalanceTaFakeMed.
Cuando se abren este tipo de puertas empiezan a aparecer un gran número de casos, similar a lo que estamos recogiendo en el Observatorio OMC contra las pseudociencias, pseudoterapias, intrusismo y sectas sanitarias.


Desde España, todo mi apoyo a una iniciativa que me recuerda tanto la nuestra que solo puede despertar mi afecto y solidaridad. Ojalá otros países europeos dieran pasos similares.

sábado, 28 de julio de 2018

Reparar a los vivos de Maylis de Kerangal

Reparar a los vivos es una gran novela de la autora francesa Maylis de Kerangal. Llegó a mis manos por una recomendación tuitera de Juan José Martínez Jambrina, psiquiatra asturiano.

No suelo leer las contraportadas de los libros, como en los trailer de las películas, muchas veces desvelan más información de la que deberían y anulan la capacidad de sorpresa que puede tener, tanto leer un libro como ver una película. Si un libro o una película ha llamado tu atención por motivos muchas veces no explícitos, déjate llevar por ella y entra en su lectura sin más. 

A partir de ahora, para hacer un comentario tengo que desvelar algunos aspectos de la novela, por ello, el que no quiera saber más que deje de leer.

Capacidad de sorpresa y admiración no le falta a la lectura de este libro. Crónica coral de una tragedia y crónica coral de todos los participantes en un trasplante multiorgánico en la Francia actual.
El libro comienza con estas frases:
"Lo que es el corazón de Simon Limbres, ese corazón humano, desde que se aceleró su cadencia en el instante de nacer cuando otros corazones se aceleraban a la par, saludando el evento, lo que es ese corazón, lo que lo hizo brincar, vomitar, engordar, danzar liviano como una pluma o pesar como una piedra, lo que lo aturdió, lo que lo hizo derretirse: el amor; lo que es el corazón de Simon Limbres, lo que filtró, registró, archivó, caja negra de un cuerpo de veinte años, no lo sabe nadie con exactitud; sólo una imagen en movimiento, creada por ultrasonidos, podría emitir su eco, mostrar su alegría que dilata y su tristeza que encoge. Sólo el papel calibrado de un encefalograma desenrollado desde el comienzo podría fijar su forma, describir su desgaste y su esfuerzo, la emoción que desata, la energía prodigada para comprimirse unas cien mil veces al día y hacer circular hasta cinco litros de sangre cada minuto, sí, sólo esa línea podría relatarlo, perfilar su vida, una vida de flujo y reflujo, de compuertas y válvulas, de pulsaciones, pero el corazón de Simon Limbres, ese corazón humano, él, se sustrae a las máquinas, nadie podría pretender conocerlo, y aquella noche, noche sin estrellas, mientras caía una helada impresionante sobre el Pays de Caux, mientras un oleaje sin reflejos rodaba a lo largo de los acantilados, mientras la meseta continental retrocedía, desvelando estrías geológicas, emitía el ritmo regular de un órgano en reposo, de un músculo que se recarga lentamente –un pulso tal vez inferior a las cincuenta pulsaciones por minuto– cuando sonó la alarma de un móvil al pie de una cama estrecha y el eco de un sónar que inscribía en palotes luminosos en la pantalla táctil las cifras 05:50, y cuando de repente todo se precipitó."
Con frases largas y subordinadas, llenas de palabras de gran intensidad y fuerte capacidad descriptora, Maylis nos va presentando a todos los protagonistas de la tragedia coral, con especial atención a los padres de la víctima, a la víctima y sus afanes juveniles, al médico responsable de intensivos, a los médicos que realizarán la extracción del corazón y a su receptor. En todos vamos viendo sus pensamientos y vidas propias, integrándose todo en una mezcla de normalidad y excepcionalidad como son los trasplantes hoy en día.

La autora describe a la perfección el ambiente médico y, asimismo, pone en palabras de los protagonistas los aspectos clave de las dudas, los miedos de los padres ante la estupefacción del hecho de la muerte del hijo y las decisiones que hay que tomar en pocas horas para integrar, asumir, expresar el dolor y después la serenidad de aceptar la muerte del hijo.

Imagino que habrá otras novelas sobre los trasplantes (no conozco otras) pero esta me parece la "novela de un trasplante" para recomendar a estudiantes de ciencias de la salud interesados y para comprender todos los lados del tema.

El estilo narrativo me gusta especialmente. Las frases largas pero donde no sobra nada, me parece una forma ideal de describir situaciones intensas, además del carácter extremadamente poético que la autora desarrolla en su discurso.

Señalar que la traducción me parece excelente. Desde el francés original, el traductor Javier Albiñana ha conseguido un perfecta adaptación en calidad literaria utilizando un castellano excelente.

Muy recomendable. 

jueves, 26 de julio de 2018

Francia se mueve contra las "medicinas alternativas"


En los últimos años, España ha avanzando enormemente en la denuncia pública de las pseudociencias y las llamadas "medicinas alternativas". Se ha introducido en el debate social el conocimiento de sus riesgos, el lucrativo negocio que esconden y el impacto social que tiene sobre determinados grupos de personas vulnerables hasta el punto de llegar a abandonar terapias eficaces en enfermedades graves.
Siempre ha llamado la atención que mientras los colegios de médicos de España han ido cambiando de actitud, de una pasiva o complaciente a una combativa contra dichas prácticas, en otros países de gran implantación de dichas terapias como Francia no había una respuesta del colectivo médico que no comparte las prácticas sin base científica.
Algo está cambiando y la carta de 124 profesionales de la salud denunciando la "medicina alternativa" en Francia puede ser el inicio de un cambio social, como en España fue la iniciativa #NoSinEvidencia en 2013

"Le serment d'Hippocrate est l'un des plus anciens engagements éthiques connus. Il exige du médecin d'offrir les meilleurs soins possibles et de la façon la plus honnête. Ces deux exigences lui imposent de chercher sans cesse à améliorer ses connaissances et d'informer ceux qui font appel à ses soins sur ce qu'il peut raisonnablement proposer, ainsi que sur ce qui est inutile ou contre-indiqué. Il est facile et valorisant d'afficher son savoir. Il est bien plus difficile d'expliquer et d'accepter ses limites. La tentation peut alors être grande de pratiquer des soins sans aucun fondement scientifique. Cette tentation a toujours existé. Elle a été, et est toujours, nourrie par des charlatans en tout genre qui recherchent la caution morale du titre de médecin pour faire la promotion de fausses thérapies à l'efficacité illusoire.
L'obligation d'honnêteté est inscrite dans les Codes de déontologie des professions médicales et le Code de la santé publique (article 39 du ..."
 "El juramento hipocrático es uno de los compromisos éticos más antiguos conocidos. Requiere que el médico brinde la mejor atención posible y de la manera más honesta. Estos dos requisitos requieren que busque continuamente mejorar su conocimiento e informar a quienes buscan su cuidado sobre lo que razonablemente puede proponer, así como sobre lo que es innecesario o contrario a lo indicado. Es fácil y gratificante mostrar tu conocimiento. Es mucho más difícil de explicar y aceptar sus límites. La tentación puede ser enorme  para practicar una atención sin ninguna base científica. Esta tentación siempre ha existido. Ella ha sido, y sigue siendo, alimentada por charlatanes de todo tipo que buscan la garantía moral del título de doctor para promover falsas terapias con eficiencia ilusoria.
La obligación de honestidad está consagrada en los Códigos deontológicos  de las profesiones médicas y el Código de Salud Pública (Artículo 39 del Código de ...

La carta continua desgranando a las diversas "medicinas alternativas" especialmente la homeopatía y solicitando la desaparición de "disciplinas esotéricas" del campo médico. Fundamentalmente denuncia a los médicos colegiados que practican estas pseudociencias y a la pasividad de los colegios médicos con esta situación.
La extensión  de la homeopatía en Francias es superior a la que existen en España y llegan a recordar que en plena campaña de vacunación antigripal l'Agence Nationale de Sécurité du Médicament (ANSM) emitió un comunicado recordando que ningún producto homeopático era una vacuna.
Las reacciones han sido enormemente virulentas, en este enlace podéis ver un resumen de todo el proceso: Fakemed : leur placeau sein du corps médical

Desde España solo queda que solidarizarnos con los médicos que están llevando a cabo dicha denuncia, en un medio mucho más hostil que el hispano.