jueves, 3 de septiembre de 2020

#SOSAtenciónPrimaria

El programa Todo es mentira nos ha dado la oportunidad de hablar de la situación de la AP madrleña. José María Molero y yo comentamos el este programa
https://www.cuatro.com/todoesmentira/programa-completo-hd-416_18_3004320300.html

Desmontando tonterías de una vendedora multinivel

En el programa Todo es mentira del día 1 de septiembre, Fernando Frías y yo desmontamos a una vendedora multinivel de productos de una famosa cadena de "complementos alimenticios" y "factor de transferencia"

https://www.cuatro.com/todoesmentira/programa-completo-hd-416_18_3004320300.html

domingo, 30 de agosto de 2020

Entrevista Todo es mentira 18 de agosto de 2020

El pasado 18 de agosto fui entrevistado en el programa Todo es mentira junto a un manifestante negacionista.

Una de las afirmaciones que creo que quedó menos clara es cuando habla de la aspirina y yo le contesto que no se usa para la trombosis. Me refería al tromboembolismo pulmonar (se usa en la trombosis arterial, no venosa) que es lo que ocurre en la COVID19. En este enlace se aclara de donde viene la afirmación errónea de este señor https://www.newtral.es/el-covid-19-ni-es-una-trombosis-ni-se-cura-con-aspirinas-anticoagulantes-antiinflamatorios-o-antibioticos/20200422/

 

lunes, 22 de junio de 2020

Creencias sin evidencias. Charla con Plaza Radio

Charla entretenida sobre temas de actualidad, me meto con Bosé, el cardenal Cañizares, un poco de Pamiés y resto de magufos, incluido Trump.


jueves, 28 de mayo de 2020

Homenaje a los muertos de la COVID19


Cuando estaba ingresado y en el peor momento de la insuficiencia respiratoria, pensé claramente en la posibilidad de la muerte. La imagen que venía a mi pensamiento era la de que cerraba una puerta e inmediatamente pensaba que me había dejado algo dentro, que debía volver a abrirla. Que no había hecho testamento, que no había comentado con mi esposa los trucos de la caldera de la calefacción. Me venían asuntos operativos, no transcendentes sobre lo que significaba la pérdida de la vida. 

Cuando pensaba en “subir” a la UCI y ser sedado me daba dos opciones: volver “qué bien” o no volver “qué pena” Obviamente era un pensamiento desde la presencia, no de la ausencia. 

Me recuperé y “volví” a la vida cotidiana. Desde entonces no puedo evitar, de vez en cuando, ver mi vida desde fuera, como si hubiera muerto y se me haya dado la posibilidad de tener una prórroga a medias; es decir ,vivo, pero podría ser que despertara de la ensoñación y estuviera realmente muerto. 

Soy racionalista y sé que es una perspectiva inventada por mí porque claramente estoy vivo, pero aún así es didáctico pensarlo. Por ello, me doy cuenta de que todo sigue adelante y que los familiares y amigos cercanos del que ha perdido la vida son los únicos que sienten dolor. Una tristeza que el tiempo mitigará para continuar con su propia vida. No es un pensamiento original pero imaginaros a vuestro alrededor y pensad que no estáis, que sois solo espectadores del circo humano. 

Todo lo que nos rodea sigue siendo lo mismo, lleno de las estúpidas y simplonas disputas políticas a pesar de la tragedia, lleno del egoísmo personal por los propios asuntos y del de una importante parte de la población que no es capaz de aguantar sacrificios por el bien de todos. Los muertos perdieron sus momentos restantes de vida, a muchas edades, no solo ancianos, gente que esperaba vivir algo más hasta que llegó la guadaña segando vidas en marzo, abril, mayo y lo que queda. 

Para todos ellos, con la experiencia de haber podido perfectamente ser uno de ellos, les rindo el homenaje del superviviente.

miércoles, 1 de abril de 2020

COVID19. Un relato médico de mi propia experiencia

Una vez en casa, recuperándome poco a poco tras haber padecido una forma grave de la neumonía bilateral del COVID19, me gustaría compartir mi experiencia como paciente y médico para que pueda servir al conocimiento de una forma de presentar la enfermedad, la mía, la más común entre los pacientes que necesitan ingreso hospitalario.

El contagio

No lo sé cuando me contagié. Ni yo, ni ningún paciente o sanitario afectado (somos el 14% de todos los infectados). Mis síntomas comenzaron el 8 de marzo, lo que me hace deducir que en la semana previa (media de 5 días de periodo de incubación) fue el contacto de riesgo. Pasé consulta con normalidad las semanas previas. En aquel momento, en España se negaba la transmisión comunitaria. Incluso para los sanitarios con atención directa a los pacientes, solo se consideraba sospechoso si había habido contacto estrecho (pasar consulta en el centro de salud o domicilio lo es) con un caso confirmado a posteriori o alguien procedente de zona de riesgo. La zona de riesgo principal a principios de marzo era Italia. Uno de los errores más claros, pasado el tiempo, fue negar la transmisión comunitaria cuando estaba ocurriendo. Tampoco se valoraba, a través del sistema de médicos centinela, la presencia del virus como causante de cuadros leves que iban de forma numerosa a las consultas. Algo que cada vez está más claro como se puede ver en este artículo publicado el 31 de marzo: Community Prevalence of SARS-CoV-2Among Patients With Influenzalike Illnesses Presenting to a LosAngeles Medical Center in March 2020

El día 2 de marzo escribía en twitter esto.

Los mensajes, en aquel momento, eran más tranquilizadores que amenazantes. Se buscaban casos índice y su seguimiento y no se admitía una transmisión comunitaria que, a posteriori estaba clara. En ves de fijarnos en el desarrollo italiano, pensábamos que éramos diferentes. Hemos ido 2-3 semanas por detrás de la realidad. .

El inicio de la enfermedad.

El día 8 de marzo hacía un día soleado de buen tiempo en este invierno tan atípico climatológicamente. Fui a dar un paseo por el campo que rodea mi casa. Al volver sobre el mediodía, noté un cansancio atípico y un malestar febril totalmente inespecífico. Esa sensación que dices: ¡Uy, me empiezo a encontrar mal! Tenía febrícula y nada más. No tos, no molestias faríngeas, no anosmia, ningún otro síntoma salvo el malestar generalizado. La noche fue así y tomé claramente la decisión de no ir a trabajar el lunes. Estaba convencido de haber empezado el COVID19. Mis compañeros del centro de salud trastearon en mis pacientes atendidos las dos semanas anteriores por si había habido algún ingreso y confirmación de COVID19. Recordar que antes y ahora, la confirmación de caso COVID19 se ha realizado en los pacientes que ingresaban o al menos atendidos en las urgencias hospitalarias. En aquel momento no podía realizarme la prueba PCR en el centro de salud aunque fuera sanitario. En mi baja laboral hubo que poner como diagnóstico: VIRIASIS. Posteriormente fueron modificando los motivos de incapacidad laboral para sanitarios y no sanitarios. 
la actitud a seguir era la siguiente: aislamiento domiciliario,  tratamiento sintomático con paracetamol y ver evolución. Apareció mi primera duda. Estaba tomando losartan/hctz por HTA. Aparecieron los informes con datos poco concluyentes sobre si era un factor de agravamiento o no al utilizar el virus: Are patients with hypertension anddiabetes mellitus at increased risk for COVID-19 infection?  
Decidí retirar losartan y mantener dosis bajas de hctz. La tensión arterial la tuve bien controlada los siguientes días. El día 16 de marzo, la posición oficial era no hacer cambios: Medicamentos antihipertensivos queactúan sobre el sistema renina angiotensina e infección porCOVID-19 Ese día yo ya estaba ingresado en Puerta de Hierro. 
Desde el día 9 de marzo hasta el lunes siguiente, 16 de marzo me mantuve en casa con tratamiento sintomático, razonablemente bien. 
La odisea fue encontrar información clara por parte de Salud Pública o de Prevención de Riesgos Laborales respecto a hacerme la prueba. De Salud Pública me pasaron a Riesgos Laborales que me dio una respuesta curiosa que espero hayan cambiado: aquí no tenemos para hacer pruebas, a lo mejor es alergia (nunca he tenido niguna alergia respiratoria ni he fumado en mi vida), a ver como evolucionas y nos llamas. No lo hice más.
El jueves 12, la directora de mi centro de salud había recibido test para hacer PCR y me dijo que fuera al centro de salud para hacerme la prueba con otra compañera que había estado atendiendo a un paciente confirmado posteriormente. Me hice el test y una compañera me auscultó: tenía alteraciones en la base izquierda. Fui al Hospital de Villalba a hacerme una rx. Comparada con otra mía de hace dos años que estaba en mi historia, era similar. A casa y observar. Por cierto, el resultado del test realizado en el centro de salud nunca apareció. En los días siguientes e incluso en mi estancia en Urgencias de Puerta de Hierro se buscó y nunca apareció.

El ingreso en el Hospital

El fin de semana del 15 de marzo, día 7º de evolución, claramente empeoré. La febrícula se convirtió en fiebre franca de más de 38ºC. No he tenido tos nunca pero la sensación de presión torácica era clara. El lunes 16 de marzo (día 8º de evolución) fui por la mañana a Puerta de Hierro, mi hospital, aunque en un edifico nuevo, desde estudiante y residente hace muchos años. Me valoraron con una PCR nueva orofaríngea, análisis y rx confirmándose mi PCR + a SARS-CoV-2 y afectación neumónica bilateral con un patrón típico de COVID19. En el análisis, igualmente típico de COVID19: linfopenia, plaquetopenia, aumento dímero D. La gasometría arterial era justa e iniciaron oxigenoterapia con gafas nasales a 2L/min, ingresando en planta. El primer día estuve solo en aislamiento. Al día siguiente había necesidad de doblar las habitaciones en dos pacientes.
Las primeras 24h (día 9º de evolución) fue razonable: paracetamol IV para la fiebre, hidroxicloroquina a dosis de carga y luego 200 mg cada 12h, Potasión 600 2c/8h (tuve hipotasemia mantenida casi todo el tiempo de ingreso) y lopinavir/ritonavir (Kaletra) 2c/12h. Mi intervalo QT al ingreso ya era límite, consultaron con los cardiólogos y decidieron darme la medicación con controles ECG. Hacer pequeños esfuerzos, ir al baño o ducharme era imposible al segundo día de ingreso. La opresión torácica y la taquipnea (nunca tos) sin las gafas nasales era muy dura. Bebía lo que podía y no comía nada. Era imposible. Al tercer día de ingreso (día 10º de evolución) los análisis y la radiografía habían empeorado. Por la noche anterior, con las gafas nasales al máximo no mantenía la saturación por encima de 90% y estaba taquipneico. Me cambiaron a Ventimask que era insoportable, me había quitado todo en un momento de confusión y desaturaba gravemente. Me cambiaron a una mascarilla con reservorio al máximo que me dio la vida, empecé a sentirme mejor y a tranquilizarme. 
A la mañana siguiente (día 11º de evolución) vinieron por primera vez los de la UCI a valorarme. Sabían que era médico y me hablaron con claridad. Impresiona ver enfrente tuyo a 4 personas (UCI + anestesistas) mirar cómo hablas, cómo respiras, qué cara tienes, impresionas de gravedad o no, con su monitor multiparamétrico viendo como desaturas al hablar (hablaba entrecortado, taquipneico...) y en reposo con la mascarilla con reservorio a tope. Me mantenía en el límite. Me explicaron que ahora, el que subía era para ventilación asistida y que volverían a las 6 horas y me mantuviera en ayunas y poca agua por si había que intubarme. 
El médico internista que me llevaba, me dijo con todo el cariño del mundo: antes del tubo lo que sea, él que había avisado a los de la UCI para valoración. Decidió iniciar tocilizumab (Actemra). Noté alivio de la presión torácica y los valores de saturación se mantenían en el límite. Cuando volvieron a valorarme por la tarde me mantenía estable y no fui a la UCI. Mi tensión arterial era baja e hice bradicardias asintomáticas de 45 lpm cuando antes había estado entre 60 y 70 lpm. Me inquieté pero posteriormente desapareción y normalicé mi frecuencia cardíaca. Al día siguiente, tras la segunda dosis de tocilizumad me mantenía sin agravamiento. Salí por el momento del radar de la UCI. He de insistir en el trato exquisito y claro que tenían. También recuerdo, la sonrisa de una de ellos al ver que no había empeorado y no me subían a la UCI. Era una sonrisa amable y cariñosa, de complicidad y de alegría por no verme peor. En estas situaciones, cuando ves con gran lucidez las alternativas cuando, al encontrarte tan mal, casi dudas si decir: ¡venga, adelante, sedarme e intubarme! así no me entero de nada y si no vuelvo ¡qué pena! y si vuelvo ¡qué alegría! Ver la antesala de la muerte en ese dulce sopor de 1 segundo previo a la sedación era una opción ante la situación de pasarlo tan mal y con tanto miedo. No, mejor no haber sido intubado, sin la menor duda. Cuando estos días seguimos viendo la gran necesidad de pacientes de pasar a ese nivel y la escasez, las limitaciones de puestos de UCI, se me pone la piel de gallina. Yo sé lo que es estar en esa puerta y necesitarla y es terrible. En este virus que nos está arrasando y aniquilando a tantas personas. 
La pronación era la otra indicación clara. En la UCI, colocaban 16 horas al día a los pacientes con clara evidencia de mejoría. Las enfermeras, todas competentes como el enfermero de la noche que me había pasado a la máscara con reservorio, las vías que me cambiaron varias veces, nos insistían en que estuvieramos en pronación el mayor tiempo posible. No es fácil con el reservorio y esa cama perenne en la que llevas días con los músculos débiles y agarrotados. 
Tres días estuve en una situación estable con mucha medicación, incluidos ceftriaxona y metilprednisolona y todo lo anterior, salvo el lopinavir/ritonavir. 

La mejoría

Sutilmente veía que me podía mover mejor, que empezaba a comer retirando poco tiempo la máscara, que no hacía falta que orinase en la botella, que podía ir al baño y volver un minuto o dos sin oxígeno. Que pude ducharme, ¡bendita ducha! que te hace sentir de nuevo una persona digna, con tu desodorante y todo, que me podía levantar para que cambiaran las sábanas.
¡Qué derroche de amabilidad y cariño por parte de todo el mundo! La limpiadora que entraba cantureando y nos pedía perdón porque sabía que no había motivos para la alegría pero que, de esta forma no se le empañaban la gafas que estaban debajo de las otras gafas y las mascarillas quirúrgicas doble que llevaban! Los que reparten la comida que lo dejaban donde era más fácil para nosotros:¿queréis un zumo? ¿os traigo más agua?..., auxiliares y sobre todo las maravillosas enfermeras (todos y todas con palabras amables: te veo mejor que ayer, llámanos para lo que necesitéis....) Realmente emocionante en esa habitación sin salir para nada, la presencia de dos personas con su sufrimiento y sus fantasmas oyendo palabras amables y consideradas. Mi compañero de habitación no evolucionó tan mal como yo pero nos apoyamos mutuamente. Tuve un problema de disfonía desde el principio y no podía hablar mucho rato, incluso por teléfono me era imposible. ¡Bendito WhatsApp que me mantenía unido al mundo y a mi familia!
La fiebre desapareció en el día 14º de evolución.
Antes de entrar en el hospital había revisado un artículo que establecía una cronología clara de la enfermedad. En supervivientes y no supervivientes. No se me iba de la cabeza el esquema temporal del artículo que cumplí a rajatabla, afortunadamente en la vía supervivientes. El 9 de marzo se publicó: Clinical course and risk factors formortality of adult inpatients with COVID-19 in Wuhan, China: aretrospective cohort study 
Esta tabla resume muy bien el evolutivo en días de infección 


Claramente se define la segunda semana de la enfermedad como el tiempo donde aparecen las complicaciones graves o muy graves de la enfermedad. Y esto ocurre en un porcentaje relevante de personas. Todas las que están ingresando en los hospitales, en las UCI, los supervivientes y no supervivientes.

Todas las terapias que sin ensayos clínicos validados se están utilizando de forma desesperada es la manera de evitar el ingreso en UCI, todas las evidencias que surjan son necesarias para seguir evitando la evolución muy grave y su consiguiente efecto en ingreso en UCI y mortalidad.
Yo he recibido todas las posibles ¿cómo no iba aceptar su uso "sin evidencia" cuando te va la vida? Es una situación excepcional para todo, incluido el aspecto terapéutico y sus posibilidades, ahora intuidas o teóricas pero no demostradas. Ensayos como el SOLIDARITY son imprescindibles porque el COVID19 no va a desaparecer en poco tiempo. Y se necesitan más ensayos clínicos de todas las modalidades de tratamiento que se usan actualmente sin datos concluyentes. 

El alta

Después de tres días sin fiebre, con una mejoría clínica, analítica y radiológica evidente, tras 48h sin oxígeno suplementario me plantearon el alta que acepté gustoso. Tras diez días de ingreso, dieciocho de evolución desde el inicio de la enfermedad, salía por el pasillo de la tercera planta del Hospital Puerta de Hierro con una debilidad increíble, 8 kg menos y una voz inapreciable, junto a mi esposa por la puerta del hospital. Hidroxicloroquina para cuatro días más, metilprednisolona oral en reducción rápida y a casa a descansar. 

Poco a poco voy sintiéndome mejor. Hoy, tras 4 días en casa me siento con fuerzas para escribir todo esto. Tan agradecido a todos los que me manifestaron su apoyo y cariño, incluido un grupo de amigos encabezados por la gran @raquelsastrecom que me han regalado una tablet. 
Dejo para otro texto la parte más emocional de todo esto.

Me he desnudado como médico y como paciente con la única intención de que la lectura de este testimonio pueda servir, tanto en la parte médica como en la experiencia personal.  para cualquier otro que esté pasando por lo mismo y para todos los sanitarios que se están dejando la vida y la salud por todos los demás. Mi caso es lamentablemente bastante típico. 
Sigamos exigiendo las mejores condiciones para atender los pacientes, sigamos aplaudiendo todos los días a las 20h a todos los que ayudan a superar esta situación: sanitarios y muchos más: empleados de supermercados, fuerzas de seguridad, transportistas, cuidadores de esos ancianos que están muriendo en condiciones terribles... nunca ha estado más claro que la sociedad somos todos y todos nos necesitamos mutuamente para funcionar con dignidad y eficacia. 

sábado, 1 de febrero de 2020

Charla de NO HACER Valladolid 27 de enero de 2020

El pasado lunes 27 compartí una actividad docente en el Colegio de Médicos de Valladolid. Hablamos de prácticas de No Hacer, o mejor de "Hacer bien" en la práctica clínica.

En este enlace podéis ver todas las intervenciones

A continuación mi intervención

martes, 14 de enero de 2020

Chamanes, capítulo de La Navaja de Ockham en La2

Chamanes ha sido uno de los capítulo de la serie de divulgación La Navaja de Ockham. En dicha serie se repasan, de forma divulgativa, temas poco tratados en los medios de comunicación.
Mi intervención en el capítulo Chamanes evalúa los brebajes alucinógenos como la ayahuasca que son utilizados en estas prácticas.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-navaja-de-ockham/navaja-ockham-chamanes/5471153/

martes, 29 de octubre de 2019

Tus huesos, mañana y siempre.


A propósito de la campaña de Sociedades Científicas FHOEMO, SEIOMMy AECOSAR “Tus huesos. Mañana y siempre” por el Día Mundial de la Osteoporosis, octubre de 2019.

Un año más y tomando como excusa el día dedicado a la enfermedad, se lanza una campaña donde la protagonista no parece ser la osteoporosis sino un nuevo fármaco para tratarla. Siempre que se vislumbra un nuevo fármaco en el mercado sucede lo mismo: se redefine la enfermedad o aspectos de ella para posicionarlo, se “prepara el terreno”, se lanzan las líneas argumentativas a favor de este, etc. Muchos nos tememos que estas iniciativas parten del laboratorio fabricante en cuestión, cruzan por las Sociedades Científicas y líderes de opinión (KOL) hasta llegar a los profesionales y finalmente los pacientes (a veces esta última parte del camino se realiza, al contrario). Todos los actores intermediarios cobran importantes sumas de dinero y los demás asistimos atónitos al desarrollo de esta campaña.


¿Por qué?

A lo largo de los últimos años hemos seguido con interés los acontecimientos alrededor de la osteoporosis. Decimos acontecimientos, pero realmente queremos decir campañas de la industria farmacéutica. Acercarnos a este objeto de análisis realmente ha valido para poder estudiar en él un ejemplo paradigmático de redefinición de enfermedad por criterios comerciales, lo que se ha venido en llamar “mongering diseases”. Recordamos que en base a criterios diagnósticos discutibles y en torno a una prueba poco rentable en términos diagnósticos (densitometría) se propuso una estratificación de pacientes. Así, se dispuso de sobreestimadas cohortes que debieran ser tratadas con fármacos antirresortivos. Fuimos viendo las propuestas y los posicionamientos en el mercado de los sucesivos fármacos y su caída en desgracia sucesiva, con innumerables daños a las pacientes. La calcitonina, el calcio, la vitamina D, el ranelato de estroncio, la teriparatida, el raloxifeno, el zolendrónico… y ahora el denosumab.
Acabaron siendo retirados o arrinconados en los márgenes de la irrelevancia. Estudiamos todas las irregularidades con las que los bifosfonatos más clásicos entraron en el mercado y la arbitrariedad con la que consiguieron posicionarse para algunas indicaciones concretas. Observamos todo el desfile de me too’s. Vimos las polémicas en España con las que las guías oficiales fueron redactadas, debido a estas controversias, con las clásicas presiones de quienes transmiten en el campo profesional las líneas de las industrias a cambio de Dios sabe qué. Nos fijamos en aquellas herramientas diagnósticas, no validadas y no aplicables en poblaciones mediterráneas, en las pantallas de los ordenadores en las consultas (FRAX). Asistimos con incredulidad a aquel paradigma de la osteoporosis que quedaba incrustado dentro de un enfoque medicalizador global del climaterio, junto a la terapia hormonal sustitutiva, otra historia ignominiosa de la Medicina repleta de daños evitables.
Creímos haber aprendido de los errores. Pensábamos que el mensaje machacón en contra de lo relatado anteriormente, del que humildemente formamos parte, había surtido efecto. En los últimos años se había vuelto a una suerte de sentido común, con el foco puesto en medidas higiénico-dietéticas y en la prevención de caídas. Se enfatizaban los escasos resultados de los fármacos para prevenir fracturas, con las diferencias evidentes entre prevención primaria y secundaria, y los efectos secundarios de los mismos. Algunos frecuentes y leves, otros infrecuentes y graves (fracturas atípicas, osteonecrosis maxilar etc.). El summum es el denosumab que suma a su larga lista de efectos secundarios cuando se utiliza, un efecto rebote con fracturas espontáneas múltiples tras interrumpir el tratamiento.
El balance riesgo-beneficio del tratamiento farmacológico era y es altamente cuestionable.


¿Qué?

Expresamos nuestro pesar porque vemos que una nueva campaña vuelve a la carga, en los términos olvidados del pasado, o más agresivos si cabe. “Mucha gente sale del hospital sin haber recibido un tratamiento antiosteporótico”. Este es nuestro caballo de batalla”. ¿Disculpe? En esta campaña podemos reconocer los elementos que ha incorporado el marketing de la industria en estos años que han pasado: la utilización de las redes sociales, la campaña audiovisual, la utilización de famosos (pobre Concha Velasco, que la utilicen para tal fin), la participación de pacientes, etc. para difundir ese falso mensaje.


¿Por qué?

Creemos que esta campaña obedece a un objetivo muy concreto: lanzar un nuevo fármaco. Es publicidad encubierta de Romosozumab.


¿Entonces?

Puede ser necesario individualizar el riesgo de cada persona antes de añadir un tratamiento farmacológico en prevención secundaria o en la osteoporosis asociada a diversas enfermedades o tratamientos. Pero la complejidad de estas decisiones es incompatible con un lema como “Mucha gente sale del hospital sin…” y con la realización de campañas con famosos dirigidas a "concienciar" sobre la enfermedad. Quizá la auténtica razón para que salga gente del hospital sin tratamiento no es la desidia o la ignorancia sino el conocimiento de los problemas beneficio/riesgo en la recomendación de los diferentes fármacos utilizados en la osteoporosis para personas, en general de edad avanzada, pluripatológicas y polimedicadas.
Pensamos que ya está bien de que las autoridades se pongan de lado ante estos comportamientos contrarios a la deontología médica. Es una campaña publicitaria de un fármaco. No vemos por ningún lado la declaración de conflicto de interés, como señala el Código Deontológico en su Capítulo IV, artículo 23. Urgimos a los Colegios profesionales y a las autoridades competentes a tomar cartas en el asunto por el bien de nuestros pacientes.
Creemos que mucha gente, sobre todo ancianos, que han sufrido una fractura no debería salir solos del hospital, así debe ser, pero el acompañamiento no debería ser un tratamiento contra la osteoporosis, sino el cariño de un familiar y unos buenos servicios sociales de apoyo.


Roberto Sánchez, Vicente Baos y Rafael Bravo


Denosumab: efecto rebote y otros efectos indeseados graves https://www.icf.uab.cat/assets/pdf/productes/bg/es/bg313.18e.pdf

Ensayo clínico pivotal (ensayo fundamental para el registro del fármaco) de Denosumab https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa0809493

Ensayo clínico pivotal (ensayo fundamental para el registro del fármaco) de Romosozumab https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa1607948

Guerado E, Sandalio RM, Caracuel Z, Caso E. Understanding the pathogenesis of hip fracture in the elderly, osteoporotic theory is not reflected in the outcome of prevention programmes. World J Orthop. 2016; 7(4): 218-28. doi: 10.5312/wjo.v7.i4.218. Disponible en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4832223/

Cummings SR, Lui L, Eastell R, Allen IE. Association Between Drug Treatments for Patients With Osteoporosis and Overall Mortality Rates: A Meta-analysis. JAMA Intern Med. Published online August 19, 2019. doi:10.1001/jamainternmed.2019.2779. Disponible en https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/2747869

Osteoporosis postmenopáusica: un consenso necesario Boletín INFAC. https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/cevime_infac_2015/es_def/adjuntos/INFAC_Vol_23_n_4_Osteoporosis_postmenopausica_un_consenso_necesario.pdf

Alan Cassels. WHO exposes deceptive promotion of industry-supported FRAX osteoporosis screening tool. https://www.healthnewsreview.org/2016/12/frax-osteoporosis-screening-tool/



Página web De FHOEMO https://fhoemo.com/
Página web de SEIOM https://seiomm.org/
Página web de AECOSAR http://www.aecosar.es/
Seguimiento de hastag #TusHuesosMañanaYSiempre en Twitter https://twitter.com/hashtag/TusHuesosMa%C3%B1anaYSiempre

sábado, 21 de septiembre de 2019

La osadía de los charlatanes en Francia

El cambio de valoración social de las pseudoterapias en Europa está sufriendo cambios cada vez más evidentes. Francia es el país que partiendo de una aceptación y uso masivo de las mismas, incluida la financiación pública de la homeopatía, estamos pasando a un desprestigio social y a una toma de posición de las autoridades sanitarias contraria más que evidente. 
Un último y grave incidente ha ocurrido en las últimas fechas: un conocido médico antivacunas y promotor de pseudoterapias promovió un ensayo clínico clandestino montado en un convento de monjas en Francia. Se pretendía probar un nuevo remedio contra la enfermedad de Alzheimer y de Parkinson. Sin ningún control, sin autorización, exigiendo dinero a los  pacientes, exigiendo también silencio (los pacientes no debían hablar de eso a sus médicos).
A través de una inspección en un laboratorio de análisis, la Agence Nationale de Securitè du Médicament et des Produits de Santé (ANSM) descubrió la realización de un "ensayo clínico salvaje", sin autorización y realizado fuera de todas las garantías que un ensayo clínico necesita, en 350 pacientes afectados de la enfermedad de Parkinson o Alzheimer en la Abadía de Sainte-Croix, cerca de Poitiers, por el Fondo Josefa cuyo vicepresidente es el Dr. Henri Joyeux, un conocido pseudoterapeuta antivacunas. En este enlace se puede leer un resumen de las tonterías que dice en sus libros. Los participantes en el estudio recibieron dos moléculas (valentonina y 6-metoxi-harmalan) de efectos desconocidos. 

Los pacientes debían aportar 1000 euros, incluso recomendaban a los más ricos a "donar" más de 1.000 euros para poder financiar adecuadamente esta prueba. Eran recibidos en la Abadía de St. Croix, pasaban una noche allí y se hacían un análisis de sangre por la mañana. 

La realización de un ensayo clínico sin autorización se castiga en Francia con una multa de 15,000 euros y un año de prisión, además de las posibles sanciones en el código penal. 

Gracias a @Grompf3 por pasarme la noticia