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sábado, 26 de diciembre de 2015

Ayuda para Misericorde Sans Frontière en Togo

Muchas personas se preguntan si tiene sentido ayudar de forma solidaria a pequeñas actividades en países lejanos y ajenos a nuestra cultura. Cientos de millones de personas viven en condiciones de pobreza y abandono a lo largo del planeta. Erradicar la pobreza y fomentar el desarrollo económico y cultural de los pueblos es una tarea de gobiernos e instituciones internacionales con grandes financiaciones. Sin embargo, ese proceso es muy lento y va dejando muchas víctimas en el camino. Aunque en nuestro país haya pobreza y abandono, su dimensión no tiene comparación con la existente en los países subdesarrollados.

Una pequeña ONG como la nuestra Jatakendeya, con 30 miembros, solo puede aspirar a colaborar puntualmente con la financiación y el esfuerzo de algunos de los miembros, para ayudar en microiniciativas que aporten algo de bienestar a un grupo de personas en lugares claramente más necesitados que los nuestros.

La colaboración con Sor Odile Edoh y Misericorde sans frontière es un buen ejemplo. 
En el siguiente vídeo podéis ver una entrevista con ella donde nos explica su proyecto y sus necesidades. En la última parte del vídeo hay algún defecto de sonido que os ruego disculpéis.



Si alguno de vosotros estáis interesados en colaborar con nosotros, una pequeña aportación de muchos supone una gran ayuda.

Jatakendeya
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lunes, 12 de octubre de 2015

Los parias entre los parias: enfermedad mental grave en África

El reciente Día Mundial de la Salud Mental no se celebra en muchos países de África, simplemente porque no hay tratamientos para los que sufren una enfermedad mental grave. Son los parias entre los parias. Abandonados, deambulan por las calles rumiando su delirio, siendo objeto de burla y maltrato. O son recogidos por instituciones que consideran el rezo la mejor terapia (ver vídeo del NYT).

Sor Odile con nuestro grupo en Mompoasse (Ghana)
Hay organizaciones religiosas y laicas que intentan ayudar a los más desvalidos entre todos.
Hace dos años, los miembros de Jatakendeya conocimos en Mompoasse (Ghana) a Sor Odile, monja católica de las Sister Hospitaliers que trabajaba con discapacitados y enfermos mentales graves para ofrecerles alternativas que no fueran el abandono y el sufrimiento. Impresionados por la fortaleza personal de esta mujer originaria de Togo, su inteligencia (habla perfectamente francés e inglés y se defiende en español) y su labor, hemos mantenido contacto con ella y financiado en la distancia su proyecto en su Togo natal.
En la capital, Lomé, ha creado su propia organización Misericordie sans Frontières, con la que ayuda y trata a enfermos mentales y discapacitados de su ciudad. Una labor humilde y generosa que solo pueden proporcionar personas de una valía extraordinaria como Odile.
En el mes de diciembre, Roger Mercade (psiquiatra), Marta García (ginecóloga) y yo, nos desplazaremos a ayudar en el terreno lo que podamos y conocer personalmente el proyecto que llevamos financiando modestamente desde hace tiempo.

Cada viaje a África me renueva y estimula. Es una labor mínima pero satisface enormemente realizarla. África y sus gentes aportan mucho más de lo que puedas hacer por ellos. Y lo más importante, agranda y enriquece mi visión del mundo. Y lo digo hoy que celebramos la fiesta nacional española.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Un buen invento. Peek Vision para explorar oftalmológicamente en países pobres

Explorando los ojos en la casa de un anciano en Gambia

Catarata avanzada con ceguera en Honduras. Foto de Vicente Baos

Miopía severa en Uganda. Foto de Vicente Baos

Ceguera por probable tracoma neonatal en Uganda. Foto de Vicente Baos

La patología oftalmológica no corregida en los países pobres es muy prevalente y la causa más frecuente de discapacidad prevenible. La accesibilidad para disponer de una gafas adecuadas en los trastornos de refracción es una quimera en los países de África donde he trabajado. Los ancianos (más de 50 años en África y Centroamérica) que desarrollan cataratas no serán operados nunca y sufrirán los últimos años de su vida de una grave discapacidad.

Dificultades de aprendizaje para los niños con defectos de refración y ambliopía no corregida, mayor número de accidentes, rechazo social. La discapacidad en África es una cuestión de oportunidades para la supervivencia, la básica, no digamos cualquier otra que ayude al progreso social.
El aislamiento y la dependencia del anciano con cataratas no intervenidas puede ser una causa de muerte precoz.

Acceder a una evaluación profesional correcta es algo imposible para la inmensa mayoría de población pobre. La herramienta que nos presentan Peek Vision presenta unas posibilidades increíbles a bajo coste con una tecnología sencilla pero de gran utilidad.

Enhorabuena y mi admiración a las personas que piensan en la tecnología como una herramienta de ayuda a los más necesitados.


jueves, 21 de agosto de 2014

Las cirugías necesarias pero inaccesibles

Tumoración oreja
Una de las principales dificultades sanitarias en los países africanos es el acceso a los servicios quirúrgicos. Los hospitales con dotación razonable quirúrgica son muy escasos y situados en las grandes ciudades. En las cirugías urgentes, el centro de salud disponía de una ambulancia (traída de España) que se utilizaba, sobre todo, para el traslado de mujeres que precisan cesáreas (no hay parto instrumental) y accidentes u otras patología graves. Los pacientes que tuvieran una indicación quirúrgica no urgente debían asumir el coste del traslado, estancia y pago por la cirugía necesaria por sus propios medios, una vez que el enfermero realizaba el papel de derivación.
Tumores como el de la paciente en la oreja - se agradece ayuda de dermatólogos para definirlo ¿liposarcoma? -, hernias inguino-escrotales de gran tamaño, sospecha de carcinoma tiroideo... entre otras lesiones que me encontré y que eran susceptible de abordaje quirúrgico para su diagnóstico y tratamiento, quedarán en los pacientes sin posibilidad de solución.

Hernia umbilical no reducible
Las hernia umbilicales son muy frecuentes en los niños africanos. Se estima que son ocho veces más frecuentes que en los bebés blancos. La mayoría pueden revertir a los 3-4 años de edad, pero en otros quedarán de forma permanente. Es bastante raro que den complicaciones, pero la induración y la imposibilidad para reducirla manualmente aumenta el riesgo de complicaciones. En esta niña, la manipulación de la hernia era dolorosa y la madre nos comentaba el aumento de su tamaño y las quejas de la niña. Incierto futuro.

Dentro de las tareas de cooperación sanitaria, las quirúrgicas son de las más importantes. La escasez de médicos cualificados es uno de los grandes problemas sanitarios en toda África.

jueves, 14 de agosto de 2014

Malaria, malaria... no olvidar la malaria

Realizando test rápido de la malaria

La malaria es la enfermedad infecciosa que produce más muertes y sufrimiento en las poblaciones africanas a lo largo de todo el continente. Es una enfermedad similar a tantas otras: fiebre, escalofríos. vómitos leves, diarrea leve, cefalea. Otros gérmenes puede producir los mismos síntomas en sus fases iniciales. Tradicionalmente en África, toda fiebre ha sido tratada como malaria (como nuestro gusto por los antibióticos en procesos virales autolimitados), lo que ha provocado que la resistencia del Plamodium falciporum a las artemisininas sea la mayor amenaza a corto plazo para el tratamiento de la enfermedad. Un reciente editorial del NEJM lo recordaba: Treatment of Malaria. A Continuing Challenge. La confirmación de la malaria, hoy en día es el requisito para tratar con antipalúdicos. La sensibilidad de los test rápidos existentes garantiza una buena práctica clínica. La OMS recomienda su utilización generalizada para disminuir el impacto de las resistencias. 
Este año he atendido menos pacientes febriles que en mis estancias en Gambia y Ghana. Todos eran menores de 14 años y tenían malaria.
La protección con mosquiteras impregnadas durante la noche es la medida preventiva más eficaz de todas. Su uso generalizado disminuiría la incidencia de la enfermedad; sin embargo, la convivencia habitual con la malaria hace que mucha gente considere como normal sufrir periódicamente la enfermedad. Incluso los occidentales que  habitualmente viven allí relajan las medidas de seguridad para disminuir la posibilidad de picaduras de insectos.

Existen otras picaduras de difícil prevención como las realizadas por los sand flies (jejenes). Pequeñas moscas que atraviesan calcetines y mosquiteras y tienen especial predilección por los tobillos. Un truco es colocar una fuente de humo (pequeño carbón en ignición) debajo de la mesa por la noche para evitar que se ceben en los tobillos de los comensales. A pesar de ello, me he traído una buena colección. 

La malaria diagnosticada en estadios precoces tiene una excelente respuesta clínica al tratamiento. En el momento actual, es necesario tener el foco puesto en la detección de posibles casos de Ébola pero, tanto en las zonas afectadas como en la libres de la enfermedad, hay que pensar que las enfermedades febriles graves como la malaria, la neumonía y la meningitis van a afectar a niños y adultos en una mayor proporción que el Ébola. Si los servicios sanitarios valoran a todo paciente febril y con síntomas inespecíficos como posible Ébola y se descuida las otras enfermedades, la mortalidad global puede aumentar. En medicina, aprendí hace mucho que lo más frecuente es lo más frecuente. 

Test positivo 

Artesunato-amodiaquina en diferentes dosis por edad y peso

miércoles, 13 de agosto de 2014

El Centre de Santé de Kafountine

La niña más bonita de la consulta en Kafountine

Kafountine es una localidad de unos 25.000 habitantes en la costa atlántica de la Casamance senegalesa, al sur de Gambia. La mejor manera de llegar es volar desde Barcelona a Banjul (capital de Gambia) y desplazarse por carretera (unas dos horas) hasta el pueblo de Kafountine. Llegar a Gambia no precisa visado desde España pero pasar a Senegal precisa de un visado (accesible por internet) de 52 euros por persona.
Nuestra organización, Jatakendeya (en breve con página web desarrollada), contactó con Jaume Gardell que vive en Kafountine desde hace 8 años y gestiona un centro de alfabetización de adultos. Jaume es una persona encantadora y muy integrada en la comunidad local donde vive de forma permanente un pequeño grupo de franceses, españoles y otras nacionalidades. Conoce bien las necesidades de la zona y pidió nuestra colaboración.
Senegal tiene un sistema sanitario formado por pequeños centros de salud, hospitales comarcales y hospitales mejor dotados en las grandes ciudades. La presencia de médicos es exclusiva de los hospitales comarcales y grandes hospitales. Los centros de salud están atendidos por enfermeros al estilo physician assitant y matronas (8-10 partos diarios, sin parto instrumental, si hay problemas traslado en ambulancia de 2 horas a Zinguichor). Para a tender a toda la población tenían una escuálida plantilla de dos enfermeros y dos matronas pagadas por el gobierno central. Para aumentar la dotación, el ayuntamiento contrata a más personas, lo que motiva el cobro de la asistencia. Cada consulta cuesta 1000 CFA (cefas), aproximadamente 1.60 euros. El nivel salarial de aquellos que tienen un trabajo regular en la zona es de unos 40 euros al mes. Las vacunas, la medicación para la malaria, tuberculosis y otras enfermedades infecciosas es gratuita. El resto de medicación para enfermedades crónicas o agudas debe ser comprada. La medicación disponible es muy básica, por ejemplo no hay insulina para los diabéticos. Cuando hablamos con los responsables de que este cobro era un factor muy limitante en unas poblaciones pobres, a ellos no les parecía una cantidad muy elevada ¿?
Nuestro grupo llevaba 2 cajas llenas de fármacos generales (comprados en Farmamundi): antibióticos, analgésicos, antihipertensivos, cremas corticoideas, antifúngicos tópicos y vaginales, etc. para distribuir gratuitamente a los pacientes que atendiéramos. 
El centro disponía de un ecógrafo en buenas condiciones que nadie usaba. Mis compañeras ginecólogas (Marta García de Málaga y Gema Gálvez de Madrid) lo usaron mientras la corriente eléctrica estaba disponible. Los responsables querían cobrar 3000 cefas por ello, lo que originó una importante discusión. Cuando alguien ajeno al día a día de un centro sanitario en África llega y quiere cambiar lo que no le parece bien debe ser prudente. Nuestra opinión era que estaban abusando de los pacientes a nuestra costa. Su argumento era siempre que sin esos cobros era imposible mantener la estructura y su funcionamiento. Si en España tenemos un debate sobre el copago y el cobro en nuestra desarrollada sociedad, ¿cómo estructurar ese debate en África?

Marta y Gema atendiendo pacientes gestantes
Junto a Phillipe, enfermero y nuestro traductor al francés
Roger  Mercade atendiendo pacientes

martes, 12 de agosto de 2014

África Occidental, más allá del Ébola

Carrera bajo la lluvia en Kafountine (Casamance- Senegal)

Vuelvo de la Casamance senegalesa impregnado del África Occidental libre del Ébola, pero rodeado de informaciones y temores al Ébola.
Los casos más cercanos a la zona dónde yo he estado se situaban a bastantes kilómetros, en la zona norte de Guinea Conakry, fronteriza con el sur de Senegal. En todo el Senegal y en Gambia no se ha diagnosticado ningún caso de Ébola, local o importado. Sin embargo, cada día que pasaba, más gente, sobre todo sanitarios, hablaban del Ébola.
Este brote puede dar al traste con la actividad de mucha gente que realiza tareas de cooperación sobre el terreno. Un grupo de dentistas que iban a llegar a la zona de Kafountine donde estábamos, anularon el viaje en el último momento. Leyendo las noticias de aquellos días al volver, entiendo que el temor se haya ido generalizando en directa proporción a la cantidad de noticias que iban surgiendo sobre el tema. 

Ahora es la época de lluvias en África Occidental. A diferencia de la zona ecuatorial donde la lluvia es casi diaria, en el área tropical, si la época de lluvias es escasa, la posibilidad de sembrar el maíz y el arroz empeora con importantes consecuencias. La deforestación progresiva de estos países va reduciendo cada vez más la estación húmeda. Aún así, son los meses más proclives para la malaria. Esta vez, he atendido a menos pacientes febriles que otras veces, y todos fueron malaria con rapid test positivo. 

La OMS, junto a los gobiernos de la zona, están llenando de carteles las fronteras y los centros sanitarios. Bien poco pueden hacer estas medidas de difusión. Realmente, si llega a extenderse por las zonas libres hasta ahora de Senegal y Gambia (dónde estuve el año pasado), la tragedia será igual de grave de lo que está siendo en Liberia y Sierra Leona. Sistemas sanitarios muy pobres y poblaciones que viven y mueren por el azar de sus vidas.

Justo al escribir esto se conoce la noticia de la muerte del sacerdote español traído desde Monrovia. Mi homenaje a él y a todos los trabajadores sanitarios de la zona que han fallecido al ayudar a los pacientes. 

Iré plasmando mis impresiones en próximas entradas sin aludir más al Ébola.
He estado en el África Occidental libre del Ébola y la vida sigue allí, con sus muchas carencias y sus alegrías. Sus habitantes viven con el temor y la sensación de estar desprotegidos. Como nos decían: si hay Ébola, a los blancos os sacarán de aquí y nosotros nos quedaremos aquí para morir. 

Mi colega Roger Mercade y yo preparando la consulta 
en la Île de la Bonne (manglares de la región de Kafountine)

viernes, 1 de agosto de 2014

Rumbo a la Casamance (Senegal)


Este domingo salgo para la localidad de Kafountine en la Casamance senegalesa. Trabajaremos con unas comunidades aisladas de la región de los manglares y con el hospital local de Kafountine.

Es inevitable que este año vayamos con la sombra de la epidemia del Ébola. No ha habido ningún caso en Senegal ni en la vecina Guinea Bissau, pero la incertidumbre sobre la extensión de la epidemia existe. Indudablemente, no viajaría a la zona con mi hija de 20 años y el resto de compañeros si viera un peligro real y probable.

Las necesidades sanitarias básicas de las poblaciones africanas están muy lejos de conseguirse y la presencia del Ébola va a provocar la disminución de la colaboración de pequeñas ONGs con proyectos locales en estos países. Un daño más a la cooperación en desarrollo sanitario.

¡Hasta la vuelta!

viernes, 11 de octubre de 2013

La mutilación genital femenina. Iniciación sin mutilación

La fundación Wassu-UAB lleva años trabajando para cambiar la mutilación genital femenina en diversos países de África por unas prácticas de iniciación que no conlleve dicha práctica a las niñas.
Estuvimos visitando su sede en Gambia y conociendo su trabajo. Hasta ahora no estaban disponibles para conocimiento general, dos documentales sobre el tema que me parecen muy ilustrativos del problema y de cómo abordar su modificación. Sin culpabilizar, conociendo las raíces del mismo y trabajando por un cambio social y educativo.
Os animo a verlos.

domingo, 6 de octubre de 2013

La tragedia de Lampedusa

Barcas que cruzan el río Gambia
Desde que hace 3 días conocimos el naufragio y muerte de decenas de inmigrantes que intentaban alcanzar la isla de Lampedusa en el Mediterráneo, no han cesado de leerse y oírse en cualquier medio de comunicación, una letanía de lamentos sobre la tragedia. De repente, en toda Europa parecen haber descubierto la tragedia de la inmigración clandestina. Miles y miles, por no decir millones de personas están dispuestas en el continente africano a intentar, asumiendo riesgos, llegar al paraíso europeo. Desde Libia o desde Ceuta y Melilla, varones y mujeres jóvenes, acompañados de hijos o embarazadas, arriesgan su vida para llegar a un lugar que no los quiere y que le va a rechazar de forma manifiesta o sutil. Algunos pocos, muy pocos podrán salir adelante con dignidad, en esta Europa en crisis pero que sigue siendo mucho mejor que sus propios países. La presión migratoria es imparable porque la diferencia es brutal y se está abandonando una política mundial que reduzca las diferencias. En nuestros propios países, la desigualdad social crece y el "extranjero" lo paga más. Y mientras nuestros propios varones y mujeres jóvenes dan el salto "legal" hacia otros países que les ofrezcan una salida digna.
Las razones para emigrar "a cualquier coste" son muy básicas y sencillas: mejorar su vida y la de su familia, incluso, aunque las condiciones de vida en su propio país no sean extremas. Es lo que ha movido las migraciones mundiales y nuestro tiempo no va a ser ajenas a ellas.
Somos la misma y frágil especie humana y todos, hasta los más repugnantes racistas que haya, son iguales a los que rechazan. A la mayoría de las personas, ver morir a los que luchan por mejorar su vida nos espanta y entristece.
Tras las lacrimógenas y temporales lamentaciones, todo seguirá igual. Solo la cooperación internacional que busque ayudar a los países subdesarrollados a mejorar el nivel de vida de su población tendrá algún efecto a medio y largo plazo. Mientras, las duras escenas se seguirán repitiendo y solo servirá para rellenar noticiarios y columnas periodísticas
Por ejemplo, ¿alguien se acuerda de esto que ocurrió hace 15 días?

domingo, 1 de septiembre de 2013

Atendiendo personas diferentes en lugares diferentes

Niños en Kuwonku (Gambia)

La comparación entre los motivos de consulta de nuestro país y los que surgen en un país africano es inevitable. De forma rápida y simple, diríamos que aquí se consultan muchas banalidades y en África, tener acceso a un médico es un lujo y los motivos de consulta son siempre relevantes. Como toda generalización es una verdad a medias, pero, lamentablemente, cercana a la realidad.

Es fatigante para el médico de familia veterano -primera línea, acceso ilimitado, si no hay cita de forma urgente, etc.- las consultas de banalidades que realiza mucha gente joven y de edad media, acostumbrada a no tener ni la más mínima molestia o que consideran que cualquier síntoma es indicativo de graves cánceres y desgracias mayores. Siempre lo justificamos de la misma manera: los pacientes no tienen porque saber lo que significa aquello que les ocurre, pero la frontera entre la inquietud y la hipocondría, entre el sentido común y la tontería, se rompe con demasiada facilidad en muchos casos. Vivimos y trabajamos con ello y es parte de nuestra realidad sociosanitaria. Por otro lado, la capacidad de una respuesta adecuada a la enfermedad grave por parte de la atención primaria y hospitalaria produce orgullo y satisfacción de vivir y disponer de un sistema sanitario de calidad. Y somos muy afortunados por ello. 

La población africana que no tiene acceso a una mínima asistencia sanitaria científica vive y muere bajo el patrón del azar y la inevitabilidad. Es una tragedia, aunque acepten con resignación un destino tan cruel en muchos casos.
El desarrollo de un sistema sanitario es un reto difícil para aquellos países de escasos recursos y con gobiernos que se preocupan muy poco por el bienestar de sus pueblos. La labor voluntariosa de ONGs ni suple ni palía estos problemas, solo aporta pequeñas soluciones que pueden ser determinantes para aquellos a los que se les aplica: una neumonía tratada con antibióticos, un lactante que accede a leche maternizada, una herida suturada que de otra manera podía haberse complicado gravemente... Pequeñas gotas que individualmente son grandes mares.

No se trata de comparar sino de conocer las enormes diferencias entre nuestro acceso a un sistema sanitario de calidad y las posibilidades reales de mucha gente en otras partes del mundo. Como decía en otra entrada, de la misma y frágil especie humana.

martes, 27 de agosto de 2013

La mutilación genital femenina

Jóvenes y niñas gambianas
" Las actitudes y prácticas tradicionales perjudiciales que afectan el bienestar de las mujeres y las niñas son frecuentes en todo el mundo y forman parte de la arquitectura patriarcal predominante, justificadas por valores y creencias que las perpetúan. La quema de la novia, el infanticidio femenino, las violaciones, las mutilaciones genitales femeninas, los asesinatos de honor, el matrimonio precoz y/o forzado son algunas de las principales.
La mutilación genital femenina (MGF) amenaza a tres millones de niñas cada año y se estima que más de 130 millones de mujeres han sido mutiladas en el mundo. La gran mayoría vive en 28 países de África, en un amplio arco geográfico que va desde Senegal, en el oeste, hasta Somalia, al este.
Para una adecuada valoración de los esfuerzos y logros registrados en la lucha por erradicar esta práctica ancestral, debe tenerse presente la complejidad del problema y del entorno tradicional en el que se desarrolla. La edad y el momento en que se practica la MGF difieren de comunidad en comunidad. Suele asociarse a la llegada de la pubertad, pero en algunos casos se realiza en recién nacidas, otras veces durante el embarazo o incluso tras el nacimiento del primer hijo. Una de las tendencias actuales es la progresiva disminución en la edad de la práctica, como estrategia para evadir la legislación prohibitiva cuando existe; por lo mismo, pasan a realizarse de forma secreta en lugar de ser un acontecimiento público.

La MGF es una práctica altamente valorada en los lugares en que persiste; se considera una actividad normal y tiene el consentimiento de la comunidad e incluso el de las familias de las niñas. En algunas sociedades tradicionales, forma parte de las ceremonias de iniciación -que pueden ir desde la infancia hasta la vida adulta- y que constituyen parte de la educación necesaria para llevar a cabo las obligaciones como esposa y mujer. Realizada con el propósito de controlar la sexualidad de las mujeres, la MGF no es percibida como maltrato infantil en el ideario de la comunidad. Las madres y las abuelas insisten en la mutilación de sus hijas y nietas para prepararlas para su elegibilidad en matrimonio, la única garantía de estatus social; asumen este rito de paso desde el amor y la preocupación por el futuro de sus niñas. Por otra parte, el proceso de socialización infantil que moldea las actitudes de las niñas, las prepara para aceptar el dolor y el sufrimiento como parte inevitable de la vida de una mujer, y como una obligación a cumplir para ser aceptadas en sus respectivas sociedades. En un entorno donde las tradiciones pesan de forma sustancial en la vida de cada individuo y donde la interdependencia es básica para la supervivencia, salir de este patrón supone todo un reto para las familias.
A nivel internacional, por el contrario, la mutilación genital femenina está reconocida como una violación de los derechos humanos.....
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos, que de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos.
Esta agencia de las Naciones Unidas establece, en 1995, cuatro tipos de MGF, que son los que tomaremos como referencia para este manual:
Tipo I. La circuncisión, también llamada clitoridotomía (del griego, «incisión»), implica la eliminación el prepucio clitorídeo, generalmente conservando el clítoris. En la cultura islámica, se conoce como «sunna» (tradición) y suele equipararse a la circuncisión masculina.
Tipo II. La escisión, también conocida como clitoridectomía (del griego, «corte»), implica la resección parcial o total del clítoris y puede incluir el corte de los labios mayores y menores.
Tipo III. La infibulación (o circuncisión faraónica) consiste en el estrechamiento o sellado de la abertura vaginal mediante el corte y recolocación de los labios menores, y a veces también de los labios mayores, con o sin resección del clítoris. Se dejan dos pequeños orificios para la salida de orina y sangre menstrual. La infibulación, deriva del latín «fibula» (pinza).
Tipo IV. Todos los demás procedimientos lesivos de los genitales externos con fines no médicos, tales como la perforación, la incisión, el raspado, la cauterización o la introducción de sustancias corrosivas en la zona genital."

Con estos datos, el libro titulado: Mutilación genital femenina, manual para profesionales, nos introduce en un problema complejo que necesita un abordaje global y no solo represivo. En Gambia, contactamos con la ONG Wassu Gambia Kafo, dirigida por Adriana Kaplan, una de las autoras del manual, que se ha destacado por la lucha contra la MGF desde un abordaje cultural promoviendo un rito iniciático que no incluya la excisión de ninguna parte del aparato genital femenino. Mediante el trabajo con las escuelas sanitarias, las comadronas tradicionales, los notables de los pueblos, va poco a poco introduciendo el concepto de que la MGF no es algo deseable y ciertamente peligroso. La tarea es ardua y lenta. Su experiencia cuenta con el aval del Gobierno de Gambia que desde una posición de no hablar del tema ha pasado a colaborar activamente en intentar erradicar dicha práctica. Esta experiencia se está trasladando a otros países.
Os animo a visitar su página y leer dicho manual a todas las personas interesadas en el tema.
Adriana Kaplan recibió el Premio Internacional "Navarra" de Solidaridad en 2008. En su discurso de aceptación resume muy bien el tema y el abordaje realizado. 

viernes, 23 de agosto de 2013

Tubab, tubab....

Orilla del río Gambia en Juffureh
El término tubab es el que usan los gambianos para definir a los blancos. Casi siempre son los niños los que te llaman así, de forma alborozada, al verte. La palabra tubab precede del término inglés "two bob" que era la unidad de pago que daban los colonialistas británicos a la población local. Nuestros amigos gambianos que han estado en España, y conocen los matices del español, nos contaron que el término tubab expresa el concepto "amo". Era la manera que los gambianos se dirigían a sus "jefes" que les pagaban.

La historia de la esclavitud en África por parte de españoles parece que no ha interesado especialmente a los educadores españoles. No creo recordar ningún texto, ni creo que ahora se haga alusión a ello en la educación española, de nuestro pasado esclavista, que también lo hubo -véase Cuba, República Dominicana...- En la península, la esclavitud  se abolió en 1837 y en las colonias a finales del siglo XIX. Los tratantes de esclavos españoles fueron muy numerosos, siempre en menor cantidad que los británicos y portugueses que dominaron el transporte de esclavos de África a América durante muchos años. Uno de los mapas presentes en el museo de Juffureh sobre la esclavitud dibuja parte de la costa africana como "La Malagueta".
Gambia, fue un punto muy importante del tráfico de esclavos hacia América. El libro Raíces de Alex Haley, y la posterior serie televisiva, popularizó en los años 70 y 80 la figura de Kunta Kinteh, presunto antepasado del escritor, que en su labor de investigación ubicó su origen en la aldea de Juffureh, en el margen norte del río Gambia. Kunta Kinteh, contaba el libro, fue secuestrado por negreros agazapados cuando fue a buscar madera para hacer un tambor y posteriormente llevado a la isla James, en mitad del río. Éste era el punto de embarque y cautiverio de los esclavos capturados para ser embarcados hacia América. 
Representación del fuerte de James Island
Visitamos la aldea, su pequeño museo y la isla James. Se accede a ella mediante una pequeña barca. Actualmente, son cuatro paredes ruinosas que apenas recuerdan a una isla que era seis veces más grande que la actual y que, además de la guarnición militar, podía albergar a 600 esclavos pendientes de embarcar. La isla era el lugar elegido ya que los habitantes de la zona no sabían nadar y de esa manera no intentaban escapar de vuelta a tierra. Marcados con hierro candente y sujetos por estructuras metálicas, eran traspasados a barcos de mayor calado que arribaban a la isla para trasladar a los esclavos a Dakar y de allí al "Nuevo Mundo". Polacos, holandeses, franceses, ingleses, todos pasaron por el dominio de la isla. Un intenso calor y unas preciosas vistas del río Gambia acompañaron nuestra visita.
Oír hablar de la esclavitud de los africanos por los hombres blancos en la actualidad, con tanta distancia en el tiempo y en los cambios sociales, amortigua la terrible impresión de la misma. Los propios africanos hablan de una forma tranquila e histórica, sin atisbo de un mínimo rencor. Actualmente, los blancos somos una fuente de ingresos por turismo o por ayuda a la cooperación.
Recuerdo una anécdota que me sucedió en Uganda. Hablando de la influencia china en África, de sus empresas, de la compra de materias primas, de la absoluta penetración de los productos chinos manufacturados en toda África, me decía un ugandés: "Nos gustaría que los mzungu -blancos- nos volviéseis a colonizar, vosotros venís con mala conciencia de vuestro pasado, éstos -por los chinos- no tienen ninguna, vienen a explotarnos" Era solo una opinión.

Actualmente no es necesaria ninguna medida de fuerza para dominar a los trabajadores de cualquier país. Ya se encargará la gestión económica junto a una pseudodemocracia o una dictadura de hacer el resto. El miedo es global, como la explotación.

Orilla del río Gambia en Juffureh

jueves, 22 de agosto de 2013

El pozo


El niño estaba sentado, ajeno a los juegos de sus compañeros. De forma reposada, miraba a los tubab que le hablaban en inglés sin entender nada. En su cara se observaba una erosión superficial y una fuerte hemorragia subconjuntival del ojo derecho. Aparentemente nada más. Había caído a un pozo de 20 metros hacía dos días.
El agua subterránea de Gambia es de muy buena calidad. En las consultas no se ven apenas parasitosis ni diarreas graves. Cada pueblo ha perforado sus propios pozos desde hace muchos años. A unos 20-30 metros brota un agua clara y fresca, imprescindible para la vida en una zona muy cálida. Lamentablemente la construcción de los pozos negros para las agua fecales se han realizado en los interiores de las kundas, demasiado cerca de los pozos. 
A través de una simple polea, las mujeres sacan el agua con los recipientes amarillos de plástico repartidos por toda África. Los pozos no están tapados, por lo que el agua de lluvia o cualquier otro objeto puede caer a su interior. El borde del pozo no tiene más de un metro de alto. Es fácil que caiga un niño.
El chaval había sobrevivido sin apenas daño a la caída del pozo. Tuvo que bajar otro niño a rescatarlo. Un adulto es demasiado pesado para subir a los dos con la fuerza de las manos sin que se rompa la cuerda. En el fondo del pozo hay una estructura metálica que aísla el agua de la tierra y la roca. El niño fue rescatado y llevado al Hospital con la ambulancia comunitaria que trajeron desde España. No había sufrido ninguna fractura inexplicablemente.
A pesar de haberle visto en su casa, los familiares llevaron al niño al consultorio al día siguiente. Revisar a un paciente en un entorno sanitario le da doble valor. Lo exploré de forma concienzuda, incluido neurológicamente y el chaval estaba bien. Se encontraba "chocado" por la gravedad de la caída y el susto que debía tener en el cuerpo. Con la traducción intentamos tranquilizarle y decirle que todo había pasado y que se iba a recuperar. Al día siguiente, le vi sonreír en el poblado.
Sin pensarlo dos veces, les comenté lo beneficioso que sería cubrir la entrada al pozo con algún elemento móvil que permitiera cubrirlo y abrirlo cuando fuera necesario. No encontré una respuesta contundente.
Los niños van con sus madres atados a la espalda hasta los dos años. Al llegar a esa edad, los chavales van solos siguiendo a los otros niños de una forma libre. En ningún poblado de Gambia vi un pozo tapado. 


miércoles, 21 de agosto de 2013

Cuando no hay lactancia materna


Para la mayor parte de los niños africanos, la disponibilidad de la lactancia materna es una garantía de buena alimentación y salud. El saber popular y las recomendaciones gubernamentales favorecen el uso y la persistencia de la lactancia materna como la manera generalizada de alimentar a los bebés. La imagen de las madres lactantes, en cualquier lugar, es una de las escenas más habituales a lo largo de África. El pudor para mostrar los pechos no existe en los países africanos. Lo que produce un gran pudor es mostrar las piernas, por ello, la ropa tradicional africana cubre completamente las piernas con largas y vistosas faldas.
Pero ¿qué ocurre cuando una madre no tiene suficiente cantidad de leche materna para garantizar la alimentación de su hijo o ésta desaparece completamente? La respuesta es clara, el niño probablemente morirá. La introducción precoz de alimentos de adultos o de leche no maternizada acelerará el proceso.
Pregunté sobre la existencia de nodrizas entre las mujeres lactantes. En Gambia no existía esa figura social. Cada mujer tiene bastante responsabilidad con criar a sus propios hijos. Solamente cuando una madre fallece, otra mujer se hace cargo del niño. En la cultura mandinga, todos los niños son bien acogidos -incluidos aquellos con discapacidades - y si una familia no puede hacerse cargo, los niños son entregados a otros familiares cercanos. En la kunda, nadie queda desatendido. Se comparte la comida y los cuidados.
Si el lactante no está suficientemente nutrido por su propia madre, se irá deteriorando y, probablemente, acabará muriendo.
En nuestra estancia en Kuwonku nos llevaron dos niños en circunstancias comprometidas, un prematuro de 1 kilo y medio que no succionaba y un lactante de un mes al que su madre no podía alimentar.
En la ciudad de Basse funciona un centro nutricional gestionado por cooperantes españoles, el Centre for Nutritional Recovery and Education. Los niños desnutridos que cumplen ciertos criterios, no solo lactantes, quedan ingresados con sus madres hasta su recuperación y adaptación de sus necesidades con los elementos nutritivos locales. Por ejemplo, están desarrollando un programa de alimentación con la moringa, árbol de fácil crecimiento en países tropicales y de excelente valor nutritivo.
Aprovechando el viaje a Basse para comprar medicación en la farmacia local, trasladamos a uno de los niños para su valoración y aporte de leche maternizada al centro nutricional.

La defensa de la lactancia materna es un pilar nutricional en todo el mundo, no solo en los países pobres. Sus ventajas son incuestionables. En los países ricos tenemos alternativas de calidad y seguras para aquellos niños y madres que no pueden cumplir ese objetivo. En los países pobres no, y es una importante causa de mortalidad infantil.

martes, 20 de agosto de 2013

Celebrando el Koriteh (fin del Ramadán)


Gambia es un país mayoritariamente islámico, aunque existen y conviven pacíficamente otras religiones. Practican un islam sunnita tolerante sin que hasta el momento, ningún movimiento radical haya calado en su población. Para todo el ámbito islámico, el fin del Ramadán es uno de los acontecimientos básicos de su religión y una gran fiesta social. Éste se produce cuando el imán de la mezquita de cada pueblo ve aparecer en el cielo la Luna creciente del siguiente ciclo lunar. El pueblo vivía con excitación el momento de su llegada, y aunque las predicciones de aparición de la Luna se conozcan, ésta debe ser vista en cada aldea por cada imán. Se finaliza el ayuno reglamentario y se producen tres días de celebraciones.
Al atardecer, nos dirigimos a una zona del pueblo donde se podría ver la Luna. El lento paso de la luz a la oscuridad transcurría en un día favorable, donde el cielo estaba despejado; además, la no existencia de luz eléctrica en el poblado y alrededores facilitaría mucho su visión. Venus apareció en primer lugar en el ocaso incompleto del cielo. Los gritos de júbilo surgieron poco a poco, mientras ellos señalaban en el horizonte un punto donde se veía la mínima luna creciente, destacándose poco a poco según el cielo iba oscureciéndose. Era una celebración comunitaria que recordaba a los momentos simbólicos de nuestra sociedad como la Navidad o el Fin de año.
Al día siguiente, el pueblo vestía sus mejores galas y celebraban en la mezquita una gran oración. Nos invitaron a presenciarlo amablemente. En las kundas (barrios organizados por familias) sus numerosos miembros compartían la comida y la fiesta.


La mayor parte de nosotros no tenemos contacto cercano con personas de otras culturas y religiones. Vivimos bajo nuestro patrón cultural y tendemos a minusvalorar, por desconocimiento y prejuicio, otras realidades. Ver las celebraciones de un pequeño pueblo de Gambia bajo el patrón islámico me hacía recordar mucho las fiestas patronales de los pueblos de España, sobre todo durante mi infancia veraneando en un pequeño pueblo de Cuenca. La ropa nueva y elegante, la prédica del cura/imán, la fiesta gastronómica. Sin duda, la religión da coherencia social a los grupos humanos y es un factor educativo sobre costumbres y valores en sociedades poco desarrolladas. La religión es un rito social y una construcción cultural, evidentemente desde mi posición atea. Aún así, disfruté por compartir con los mandingas del pueblo de Kuwonku una fiesta a la que ellos dan una gran importancia y que les une como grupo identitario.



lunes, 19 de agosto de 2013

La misma y frágil especie humana


Cada día en África, millones de niños y adultos tienen fiebre, diarrea, tos, sufren accidentes leves o graves o cualquier otra circunstancia patológica. Miles de mujeres paren a los hijos en sus casas asistidas por comadronas tradicionales o sufren abortos espontáneos. Muchas de estas mujeres han sido sometidas a las prácticas iniciáticas de la mutilación genital femenina que aumentan el riesgo de complicaciones obstétricas. La mayoría de ellas parten de anemias ferropénicas carenciales que, al no ser tratadas, se ven incrementadas con la lactancia materna. Y en muchos países, no hay un sistema sanitario desarrollado que pueda ofertar a la población un atención básica y un aporte regular de la medicación necesaria.

En 2005, salieron de la Escuela de Medicina de la Universidad de Gambia los primeros médicos locales formados bajo el mecenazgo de la Misión Médica Cubana y la OMS. En la actualidad, en los hospitales distribuidos por el país, la mayor parte de la carga médica recae en los médicos cubanos que están destinados unos dos años en cada lugar y que luego son desplazados a otras zonas del país o a otros países.

La mayoría de la población vive en zonas rurales alejadas de estos centros. En la época de lluvias, transitar con cualquier medio de transporte por los caminos embarrados y anegados es una tarea muy difícil. En época seca, los baches e irregularidades del terreno hacen muy lento el desplazamiento. Kuwonku se encuentra a unos 6 Km de la frontera norte con Senegal. Basse, la ciudad de referencia, que se encuentra a unos 35 Km de distancia, pero para recorrerlos se emplea una hora de furgoneta más el tiempo del ferry que cruza el río Gambia - en esa zona estrecho- No hay ningún puente en el país. La mayor parte de las personas sufren, y muchos mueren, por las patologías que pueden surgir. Acudir al hospital es extraordinario y extremo.

El ambulatorio donde hemos estado no recibe ninguna medicación estatal, y la única existente ha sido aportada por las ONGs que hemos apoyado este proyecto. En nuestro viaje llevábamos un botiquín generoso complementado con la compra en las farmacias locales. El tratamiento de la malaria (Coartem) está restringido para su uso en los hospitales, por lo que la mayoría de los casos no serán tratados. Sospeché malaria en una mujer embarazada y en un niño de 2 años, a los que convencí para que acudieran al Hospital. Neumonías en niños, infecciones urinarias en varones y mujeres, anemias carenciales en casi todos era el espectro habitual de las consultas. Visité 2 ancianos en sus casas, impedidos por una ceguera completa y por una insuficiencia cardíaca sin ningún tratamiento. La hipertensión arterial es un problema muy común. La dificultad para acceder a un tratamiento regular impide un mínimo control.
Uno de los casos más tristes que atendí fue un niño de 10 años que vino con aspecto deteriorado y unas lesiones de zóster torácico que eran recurrentes en los últimos años. Había perdido mucho peso y le dolía bastante. Acompañado por su tío, nos comentó que sus padres había muerto en poco tiempo, desconocían la causa y habían sido enterrados sin haber consultado ni haber sido diagnosticados. La sospecha de SIDA era muy alta. Le preparé un informe para que le llevaran al Hospital.

Acostumbrados a realizar una Medicina llena de recursos tecnológicos (análisis, microbiología, pruebas de imagen..), por ello, la práctica de una Medicina básica llena de incertidumbres y de dudas genera inquietud. La constancia de que una gran parte del mundo sobrevive a la enfermedad como puede, con sus recursos naturales, sin intervención científica, -como nosotros no hace tanto tiempo-, confirma la gran desigualdad social en la que nuestro planeta vive inmersa.

Parecen palabras tópicas, pero para poner cara al tópico, aconsejo a todo aquel que minimice esta realidad, o la considere fruto de las circunstancias o de las diferencias raciales, que se dé una vuelta por estos países y se ponga en el lugar de los que lo sufren. Ante el dolor y la muerte todos somos iguales, la misma y frágil especie humana.

El paso del río Gambia en Basse

domingo, 18 de agosto de 2013

Gambia, el país más pequeño de África

Niños en Kuwonku (Upper River -Gambia-)

Gambia es el país más pequeño de África y uno de los más pobres. El río Gambia define su territorio, fruto de las sucesivas colonizaciones que sufrió esa tierra, una de las más desvastadas por el tráfico de esclavos. El país fue muy visitado en los años 70 y 80 tras el éxito de la novela Raíces de Alex Haley y la posterior serie televisiva. Kunta Kinte, su protagonista y supuesto antepasado del escritor, de la etnia de los mandingas, es el personaje más famoso de toda Gambia.
El país obtiene sus ingresos del turismo y de la exportación del cacahuete. La mayor parte de la población rural sobrevive con sus propios cultivos y ganaderías. El país es rico en agua - cada aldea tiene sus propios pozos - y no hay hambrunas ni malnutrición severa. La religión mayoritaria es el islam sunita. No hay grupos radicales ni hay agresiones a otras religiones o a los tubab (blancos).
En los últimos 15 años, numerosos hombres jóvenes han emigrado a Europa, una gran parte a España. Lamín, 38 años, responsable del ambulatorio de su pueblo y conductor de la ambulancia que trajeron de España, pudo salir del país hace muchos años hacia el Reino Unido cuando no solicitaban visado a los gambianos. La falsificación de pasaportes de Gambia por ciudadanos de Senegal y Nigeria acabó con ese privilegio. Ha estado 13 años en España, en Premià del Mar (Cataluña), y junto a otros compañeros formó una asociación que ha velado por aportar mejoras para su pueblo: Kuwonku. Sin la ayuda de su Gobierno, que no facilitaba ninguna infraestructura sanitaria, construyeron un ambulatorio, y en contacto con nuestra asociación Jatakendeya, la Asociación para el desarrollo agrícola de Kuwonku y su distrito y los alumnos del  Máster de Salud Internacional de la Universidad de Barcelona hemos conseguido aportar asistencia sanitaria y farmacéutica a la zona durante un año. Se firmó un acuerdo con el Ministerio de Salud de Gambia para que aportasen un physician assistant para darle continuidad a la asistencia. La actual visita tenía por objeto cerrar el proyecto por nuestra parte, y mientras tanto, aportar nuestro trabajo durante este breve tiempo. Yo personalmente no puedo permitirme el lujo de pedir permiso sin sueldo y debo limitar mi colaboración a estas breves estancias durante mis vacaciones reglamentarias.
En sucesivas entradas iré comentando temas sobre las patologías y la organización sanitaria de Gambia, sobre su sociedad, sobre el abordaje de la mutilación genital femenina -muy presente en la sociedad gambiana-, sobre el antiguo tráfico de esclavos en la zona, sobre el islam tolerante y sobre una Naturaleza de gran intensidad para el tubab de las zonas templadas de la Tierra. 

Río Gambia en Juffureh

viernes, 2 de agosto de 2013

Hasta la vuelta: rumbo a Gambia


La mejor recompensa que puedo tener, y la única forma de vacaciones que ahora me apetece, es irme a África para un trabajo de cooperación y, por supuesto, conocer lugares y culturas diferentes. Los proyectos de nuestra organización Jatakendeya me llevan a Gambia, país encajado en Senegal con una de las historias más tristes del tráfico del esclavos británico hacia el Nuevo Mundo. Un fértil río da nombre al país y define a sus gentes. En las próximas dos semanas espero impregnarme de esta parte del África atlántica.
A la vuelta, espero poder contar historias, mostrar fotografías y vídeos de aquella zona y sus gentes.