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| Fotografías de Matjin van de Griendt http://www.martijnvandegriendt.nl/ |
Muchos de los fumadores consideran que fumar les proporciona bienestar y tranquilidad. Es uno de los argumentos más comunes para no dejar de fumar. Usar el tabaco como tranquilizante en momentos de estrés o de tristeza. Este patrón de comportamiento parece común a las personas que sufren o no problemas de salud mental.
Una reciente publicación del British Medical Journal (BMJ): Change in mental health after smoking cessation: systematic review and meta-analysis, de libre acceso -gracias- aporta luz a este tópico.
Aunque los fumadores creen que fumar tiene beneficios sobre la salud mental, existe una fuerte asociación entre el
tabaquismo y la mala salud mental. Los fumadores con trastornos mentales tienden a fumar en mayor cantidad y con un importante grado de dependencia.
El trabajo propone alguna explicación a este hecho: los beneficios podían ser falsamente atribuidos al tabaco, cuando éstos solo ofrecen la capacidad de los cigarrillos para abolir la abstinencia de la nicotina, no porque ofrezcan un efecto beneficioso sobre la salud mental. Los fumadores experimentan irritabilidad, ansiedad y tristeza cuando llevan un tiempo sin fumar, y estos sentimientos se alivian fumando, creando así la percepción de que fumar tiene beneficios psicológicos,
mientras que es posible que el hecho de fumar es lo que pudo ocasionar estos problemas psicológicos en su inicio. Otro aspecto relevante sobre el tópico de los beneficios sobre la salud mental del tabaquismo afecta a los los pacientes con patología de salud mental. En ello, puede verse retrasada o evitada la intervención sobre el tabaco ante el temor a un posible agravamiento. De esa manera, las personas con trastornos de salud mental tienen una esperanza de vida ocho años
menor que la esperanza de la población general. Es posible que esa diferencia pueda ser atribuida al tabaquismo.
En el trabajo publicado se realizó una revisión
sistemática y un metaanálisis para
examinar la diferencia y los cambios que se producen en la salud mental entre las
personas que dejan de fumar y las personas que continúan fumando. El estudio detalla minuciosamente la metodología .
Para los autores, existe una evidencia consistente de que dejar de fumar se asocia con mejoras en la depresión, la ansiedad, el estrés y la calidad de vida, en comparación con seguir fumando. La fuerza de asociación es similar tanto para la población general y las personas
con trastornos de salud mental.
En sus conclusiones los autores: Los fumadores pueden estar seguros de que
dejar de fumar está asociado a beneficios para la salud mental. Esto hecho también podría ayudar a superar las barreras que los médicos tienen hacia la
intervención con los fumadores con problemas de salud mental. Desafiando
la suposición generalizada de que el tabaquismo tiene beneficios para la salud mental, los médico podrían motivar a los fumadores a dejar de fumar.

















