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sábado, 26 de diciembre de 2015

Ayuda para Misericorde Sans Frontière en Togo

Muchas personas se preguntan si tiene sentido ayudar de forma solidaria a pequeñas actividades en países lejanos y ajenos a nuestra cultura. Cientos de millones de personas viven en condiciones de pobreza y abandono a lo largo del planeta. Erradicar la pobreza y fomentar el desarrollo económico y cultural de los pueblos es una tarea de gobiernos e instituciones internacionales con grandes financiaciones. Sin embargo, ese proceso es muy lento y va dejando muchas víctimas en el camino. Aunque en nuestro país haya pobreza y abandono, su dimensión no tiene comparación con la existente en los países subdesarrollados.

Una pequeña ONG como la nuestra Jatakendeya, con 30 miembros, solo puede aspirar a colaborar puntualmente con la financiación y el esfuerzo de algunos de los miembros, para ayudar en microiniciativas que aporten algo de bienestar a un grupo de personas en lugares claramente más necesitados que los nuestros.

La colaboración con Sor Odile Edoh y Misericorde sans frontière es un buen ejemplo. 
En el siguiente vídeo podéis ver una entrevista con ella donde nos explica su proyecto y sus necesidades. En la última parte del vídeo hay algún defecto de sonido que os ruego disculpéis.



Si alguno de vosotros estáis interesados en colaborar con nosotros, una pequeña aportación de muchos supone una gran ayuda.

Jatakendeya
ES75 0182 1016 5002 0153 8937

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Los "campos de rezo" para los enfermos mentales: Les enchaînés

Paciente atada con una cadena a un poste en Xonamepe (Togo)
Foto sacada clandestinamente con teléfono móvil
Ver a un ser humano atado con una cadena en los pies a un poste en el siglo XXI produce una impresión relevante. Si además, esto se realiza en el contexto de un enfermo psiquiátrico que no recibe ninguna medicación y su tratamiento consiste en el rezo bajo el culto cristiano evangelista, más aún. Pero esto es una realidad que se vive en diversos países africanos en estos momentos.




Togo es un país que carece de infraestructura sanitaria para abordar la enfermedad mental grave. En todo el país solo existe un psiquiatra titulado, por lo que el abordaje y tratamiento de estos enfermos es realizado por multitud de organizaciones cristianas evangelistas como la que os muestro en la fotografía.

Sor Odile Edoh ha creado la asociación Misericorde sans frontiéres para ofrecer tratamiento y rehabilitación a discapacitados y enfermos mentales. Con ella, fuimos al campo de rezo de Xonamepe, cercano al pueblo de Zafí. 

La hospitalidad en África es una de las virtudes indudables de los pueblos africanos y de su gente. Nos recibieron con amabilidad, invitándonos a acomodarnos a la entrada del centro. Les dijimos quiénes éramos y que deseábamos conocer su centro y a los enfermos que allí atendían. Con amabilidad nos informaron que en ese momento no estaba el pastor evangelista responsable y que por ello no podían permitirnos pasar a su interior. Nos dijeron que ellos eran antiguos enfermos que se habían curado y colaboraban como voluntarios. Los diálogos en África son lentos y pausados y nadie parece tener ninguna prisa. Nosotros tampoco. En ewé (idioma de la tribu más numerosa de Togo) y traducido al francés por Sor Odile nos contaron lo eficaz que era su tratamiento con rezos y que el encadenamiento era una manera de evitar que se hicieran daño a ellos o a otros cuando los enfermos estaban agitados. En esa situación y a la intemperie (por la noche en diciembre, la temperatura puede bajar a 18-19ºC, por el día a más de 30ºC) podían los enfermos pasar meses si no había una mejoría. Los tiempos en África nunca son importantes. El programa de rezos era la única terapia.
Muchas familias, desesperadas por la falta de tratamiento, dejan a sus miembros enfermos (aquí podemos incluir por ejemplo a paciente epilépticos) en manos de estas organizaciones. Suelen ser gratuitas pero se solicitan donaciones de las familias. El aspecto y tamaño del centro nos hacía pensar que no tenían dificultades económicas. Pude sacar esa única foto del interior camino de nuestro vehículo y sin que se diesen cuenta, ya que tenía detrás de mí a un miembro de la organización todo el rato. Mi compañero Roger (psiquiatra) pidió hábilmente ir a la "toilette" y pudo meterse unos metros hacia el interior, viendo un numeroso grupo de personas encadenadas.

La medicina moderna tiene herramientas farmacológicas que mejoran y alivian a los enfermos mentales graves. Un paciente con delirio, una persona depresiva grave, una crisis de ansiedad extrema puede recibir un tratamiento que mejore su vida a corto y largo plazo. La pobreza y la ausencia de una estructura sanitaria que garantice el tratamiento gratuito o de acceso fácil a estos pacientes es la razón de existir de estos lugares.

El fanatismo religioso, el concepto de la enfermedad como pecado, como ofensa a Dios, como posesión demoníaca que las religiones monoteístas han manifestado a lo largo de los siglos, sigue haciendo daño a los enfermos más vulnerables y olvidados, los que sufren una enfermedad mental grave. Recuperar su dignidad como personas con un tratamiento adecuado y una rehabilitación digna es muy necesario, en Togo y en España.
Nuestro apoyo a Misericorde sans frontiéres,  dirigido por una monja católica de extraordinaria capacidad de trabajo y sacrificio, ofrece tratamiento, dignidad, respeto y amor a los abandonados por las sociedades más pobres: los discapacitados y los enfermos mentales.

Éste documental del New York Times nos habla de las personas que luchan en África para desterrar los "champs de prière". Praying for cure

Os invito a visualizar este excelente documental sobre el tema : Les Enchaînés y su acción en Benin y costa de Marfil

sábado, 19 de diciembre de 2015

Togo: discapacidad psíquica y enfermedad mental, los más desvalidos

Yoto Konta (Togo)

La discapacidad psíquica, en menor grado que la enfermedad mental, provoca una importante marginación social de los afectados. Ninguna sociedad integra de forma ideal a los miembros que sufren una discapacidad psíquica por alguna de sus muchas causas. En África, donde la supervivencia es muy dura para la mayoría de sus habitantes, tener una discapacidad física o psíquica es una gran limitación. Muchas familias acogen y protegen a sus hijos afectados, otras los abandonan o repudian, engrosando las filas de los "niños de la calle" que son objeto de abuso y maltrato.
La enfermedad mental severa provoca el punto máximo de rechazo social. Ante la falta de estructuras sanitarias que diagnostiquen y traten a estos enfermos, su comportamiento provoca el rechazo social y su repudio, pasando a ser los más olvidados entre los olvidados. En Togo hay un, sí, un "psiquiatra nacional" que con una gran buena voluntad se desplaza por el país atendiendo a la gente. La medicinas no son entregadas por el gobierno de forma gratuita y deben ser compradas por los pacientes. Muy pocos están bajo un tratamiento correcto y supervisado y muchos acaban en los "camps de prière" (campos de rezo) de los cristianos evangelistas. Sobre este tema escribiré posteriormente.

Dompoasse (Ghana)
En Dompoasse (Ghana) conocimos hace dos años a Sor Odile Edoh, monja de las Sister Hospitaliers que desarrollaba su labor con un grupo de niños y adultos de estas características. En las horas que estuvimos con ella, mis compañeros y yo mismo quedamos deslumbrados por la fuerza y el convencimiento que desprendía esta mujer por su labor, obviamente influida por su religiosidad. Los ateos convencidos como yo reconocemos los valores humanos que desprenden algunas personas religiosas, y por ello, admiramos su comportamiento. Tras ese encuentro, mi compañero Roger (psiquiatra de Barcelona, presidente de Jatakendeya, nuestra asociación) le dijo: si en el futuro necesitas nuestra ayuda, contáctanos. Así ha sido. Liberada voluntariamente del servicio a la congregación de las Sister Hospitaliers, ha creado Misericorde sans frontières para desarrollar, en una área rural de Togo a unos 100 Km al norte de Lomé (capital de Togo), un proyecto único en su país de asistencia y ayuda a la rehabilitación de niños y adultos discapacitados y enfermos mentales. De la nada, con su esfuerzo y el de su familia, ha creado un pequeño centro donde residen 10 internos y asiste a otros afectados de la zona en Yoto Konta, cerca de Zafí. Nuestra ayuda económica ha sido fundamental para empezar a funcionar, y después de lo visto en nuestro viaje, así va a seguir. 

Niñas de la calle discapacitadas psíquicas, abandonadas y maltratadas, niños afectos de síndrome de Down, esquizofrénicos crónicos muy deteriorados, una mujer depresiva con un bebé repudiada por su marido, epilépticos (sí, epilépticos) que son marginados por sufrir crisis frecuentes sin tratamiento, todos forman una gran familia junto a un voluntario y una hermana de sor Odile.
Una gran labor que merece ser conocida y ayudada.

Yoto Konta (Togo)