lunes 29 de agosto de 2011

En busca del agua

Botella de agua que usaba esta niña
Las zonas rurales de Uganda no tienen ningún tipo de canalización de agua potable y de aguas residuales. La recomendación gubernamental para hervir el agua no se lleva a cabo, además de consumir una gran cantidad de recursos naturales -todo se calienta con madera o carbón vegetal- y un riesgo grande de quemaduras. No existe ningún sistema de potabilización química disponible. El agua consumida en la zona provenía de un arroyo cercano. El agua era recogida mediante unos depósitos plásticos provenientes de una conocida marca de aceite de girasol. Las botellas de agua mineral que usamos los mzungu (los blancos) son reutilizadas por los niños de la zona. Nosotros, para conseguir agua mineral, teníamos que desplazarnos a 20Km para comprarla, ya que no llevamos ningún sistema de potabilización química. Unas de las principales tareas a realizar para mejorar la salud de estas poblaciones sería garantizar un agua potable y libre de gérmenes y parásitos. Tarea titánica, pero necesaria. Era bastante impresionante ver beber a los niños de la escuela un agua marrón. El agua que nosotros utilizábamos para lavarnos era bombeada desde el lago donde nos alojábamos, un antiguo cráter volcánico. ¿Y la Esquistosomiasis? Ya veremos. La disyuntiva era lavarse o no lavarse.
En nuestra sociedad, abrir un grifo y disponer de agua abundante y de calidad, es un privilegio del que una gran parte de los habitantes de nuestro planeta no disponen.

La principal tarea de estos niños era ir a recoger agua una y otra vez
El mejor tapón, un matooke

5 comentarios:

Juana dijo...

Me ha retuiteado Mañez este artículo porque, en el II Congreso de la blogosfera "cerré" la sesión diciendo que los que realmente hemos hecho avanzar la salud humana, hemos sido los ingenieros, por dos razones, el agua potable accesible y, el tratamiento de los residuos .... parece que algo de razón tiene el Dr.Confiño, que es a quien le copie la idea.

Eduardo Inestal dijo...

Vicente, siempre pensé que para ser buen médico hay que ser buena persona, tu, sin duda eres las dos cosas. Otro médico.http://raimundogarciamartin.blogspot.com/

VBV dijo...

Gracias por tus palabras Eduardo.
Juana, primero ingenieros, después sanitarios. Tienes razón.

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Gracias por recordarnos algo tan obvio y muchas veces olvidados en nuestros países

Rosa dijo...

Impresionada. Esos niños, esas miradas.
Imagino que debes tener el corazón partido...
Un abrazo