domingo, 28 de agosto de 2011

La historia de Sadic

Sadic Kaka y yo
Foto original de Vicente Baos
Sadic ha sido mi amigo, compañero, traductor y asistente durante mi estancia en Uganda. Sadic cree que tiene 21 años, nunca lo ha sabido con certeza. Fue abandonado de niño y sobrevivió en las calles de Kampala como "niño de la calle". Fue recogido por un orfanato ugandés donde vivió los peores años de su vida. La mejor manera de sobrevivir a los abusos de los mayores no era defenderse con una navaja u otro tipo de arma, poco útil para un niño, sino con pequeños botes de ácido que se podían lanzar al enemigo. Su relato de las peleas de boxeo clandestinas entre niños que finalizaban cuando uno hacía sangre al otro no dejaban indiferente. Sadic se escapaba una y otra vez hasta que fue al orfanato de Fabian en Kireka, donde organizó su vida de manera que ha finalizado los estudios de secundaria. Desea fervientemente ser médico, ha sacado las mejores notas en Biología. Escuchó apasionado todas mis explicaciones sobre la fisiología básica del ser humano y el mecanismo de producción de las enfermedades. Guardó mis dibujos y mis esquemas con interés para repasarlos posteriormente. Juntos hemos atendido a niños y adultos. Era un proceso lento: él y yo hablando en inglés, él traducía posteriormente al luganda, con algunas palabras específicas de la zona donde estábamos en el idioma lutooro, para posteriormente traducirme al inglés lo que el paciente decía. Pero también hablábamos de la Astronomía visible desde la línea ecuatorial, del perfecto arco del Sol en el cielo con sus 12 horas de luz y de oscuridad, de la forma de la Luna desde ese punto de la Tierra, de la inmensa claridad espiral de la Vía Láctea en una noche despejada sin Luna con la oscuridad más intensa que jamás he visto. 
Sin su ayuda, no hubiera podido hacer ningún trabajo. Por mi parte, creo haberle confirmado en su pasión por la Medicina y la Ciencia en general. 
Actualmente sobrevive, pagándose una habitación y comida, con lo que gana como pinchadiscos ocasional de discoteca. Con sus notas no ha podido entrar en Medicina y va a iniciar Enfermería con la ayuda económica fundamental de Eva, su madrina española. Sadic se merece un futuro prometedor.
Pasando consulta
Foto original de Vicente Baos

9 comentarios:

  1. ¡Qué fotos!, la del relato, la de dos personas que se han comunicado experiencias vitales tan profundas,... y la del consultorio, con su "camilla" y su "sala de exploración entre telas". :-))

    ResponderEliminar
  2. No sabe como valoro lo que haces.
    Me encantarìa poder hacer lo mismo
    Un abrazo desde Chile

    ResponderEliminar
  3. No entiendo como podias pasar consulta sin ordenador ,teclado , impresora , sin programas OMI, etc..., solo con el fonendo, explorando con las manos , mirando y hablando con el paciente el tiempo necesario,.. uff , eso es arcaico.
    Fuera de cogna, tal vez nos tendriamos que preguntar donde esta mas el progreso y la verdadera Medicina y donde se trata con mas dignidad y humanidad a las personas.
    Vicente enhorabuena y gracias por compartir tu experiencia vital, y la leccion que nos das

    ResponderEliminar
  4. Enhorabunba por esta fabulosa experiencia y muchas gracias por compartirla

    ResponderEliminar
  5. Gracias Vicente por compartir la experiencia de tu viaje y aprendizaje.
    Miguel

    ResponderEliminar
  6. Gracias Vicente por compartir tu experiencia y aprendizaje.
    Miguel

    ResponderEliminar
  7. Felicidades, es una suerte vivir experiencias de este tipo que nos recuerdan el lado mas humano de la Medicina. Gracias por compartirlo.

    ResponderEliminar
  8. ¡ Felicidades Vicente ! Sigues demostrando tu valía y tu humanidad. ¡ Que suerte tenerte entre mis amigos! Me alegro que todo fuera bien y que disfrutaras la experiencia.

    ResponderEliminar