domingo, 11 de diciembre de 2011

Las suaves colinas de Kampala (X) Kissa

Mujer recogiendo agua
Foto original de Vicente Baos

Twebaze observaba atentamente a Nabulungi cuando iba a la casa. Le recordaba a la hermana que había perdido hacía bastantes años. Tenía su misma edad cuando desapareció. Su familia procedía del distrito de Acholi en la frontera de Sudán. Su padre, maestro rural, apenas podía garantizar la supervivencia de su familia y emigraron a Kampala. Gracias a su formación, pudo conseguir un empleo de vendedor en una tienda de cambio de moneda. Con modestia, su familia vivía en los suburbios de Kireka y él y su hermana Kissa acudían al colegio local. Durante las vacaciones del año 2002, toda la familia se encontraba en su pueblo natal cuando se produjo un ataque del Ejército de Resistencia del Señor mientras huían de las fuerzas gubernamentales. Llegaron al pueblo con la intención de llevarse a niños y niñas como soldados y esclavos. Todos los habitantes conocían a los miembros del LRA (Lord´s Resistance Army). Alguna vez, anteriormente, habían pasado por el pueblo sin hacer ningún daño. Esa vez fue diferente. Huían desesperados por el acoso del ejército y necesitaban víveres y refuerzos. No preguntaron, fueron casa a casa matando a los adultos y a los ancianos. Solo querían jóvenes y niños. Kissa no pudo huir, la atraparon de las primeras. Twebaze pudo correr colina arriba. Los disparos en ráfaga del AK47 no consiguieron alcanzarle. No pudo ni mirar hacia atrás. No pudo despedirse de sus padres ametrallados, ni de su hermana que gritaba su nombre mientras le veía huir. Solo pudo correr muchos kilómetros hasta que sus pies erosionados, sangraron y dolieron más de lo tolerable. Entonces, solo, agotado, respirando el sabor amargo de su sangre en los pulmones, lloró y gritó. El ejército de Museveni le recogió. Pasó los siguientes años en una institución religiosa cristiana de Kampala. Fue bien tratado. A los 18 años, empezó su vida independiente.
- Nabulungi, ¿qué tal estás aquí? - preguntó Twebaze al finalizar el entrenamiento.
- Bien, pero me gustaría ver a mis amigas alguna vez. No salimos nunca de aquí - contestó con inocencia. ¿Sabes cuánto va a durar esto? ¿Voy a vivir aquí para siempre?
Twebaze no se había planteado hasta ahora estas cuestiones. Entrenar un boxeador desde niño para que sea un profesional de joven es una tarea que dura muchos años. ¿Eran ésos los planes del grupo? Mbazazi nunca le había comentado nada.

Nota: El Lord´s Resistance Army sigue operando en el norte de Uganda y del Congo. Su líder Joseph Kony es buscado por la Corte Penal Internacional.

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