Tenemos delante un apasionante ensayo clínico en gran escala. Un país donde hace bastante frío y pasan todos los años su grypa, éste año han decidido no seguir las recomendaciones europeas y con una crítica razonada. La Ministra de Salud Ewa Kopacz y el Primer Ministro han decidido no comprar vacunas pandémicas. Los argumentos utilizados son dos fundamentalmente: los ensayos realizados son insuficientes para demostrar su eficacia y los contratos de las compañías farmacéuticas ofrecen a su país -y me imagino que a todos- excluyen de su responsabilidad por la aparición de efectos adversos importantes y sorprendentes en el contexto de las decisiones tomadas por una pandemia. No hay mas que leer las fichas técnicas de las vacunas para observar la redacción ambigua respecto a lo desconocido, por ejemplo en Pandemrix:
En la actualidad, la experiencia clínica en adultos sanos de 18 a 60 años de edad con Pandemrix (H1N1) es muy limitada (ver sección 5.1) y no hay experiencia clínica en sujetos de edad avanzada, niños o adolescentes. La decisión de utilizar Pandemrix (H1N1) en cada grupo de edad definido a continuación deberá tener en cuenta la magnitud de datos clínicos disponibles con una versión de la vacuna que contiene antígeno H5N1 y las características de la enfermedad de la actual pandemia de gripe.
O en Panenza:
Actualmente no hay datos disponibles relativos al uso de PANENZA durante el embarazo. Los datos obtenidos en mujeres embarazadas que han sido vacunadas con diferentes vacunas estacionales inactivadas no adyuvadas no sugieren malformaciones o toxicidad fetal o neonatal. Se puede usar PANENZA en mujeres embarazadas independientemente de la fase del embarazo en la que se encuentren si se considera clínicamente necesario.
Evidentemente, el debate en Polonia es muy intenso, pero a la vez muy transparente. La ministra habla en televisión con la oposición (ver vídeo con subtítulos en inglés), el Defensor del Pueblo se querella contra el Gobierno por no tomar las medidas que toman otros países europeos (ver vídeo). Aún así la ministra se defiende con energía y valentía. Ha tomado una decisión muy arriesgada y nada cómoda para un político. Ella, y su Gobierno, no están convencidos de la utilidad real de las vacunas y sus condiciones de aplicación y siguen adelante. Son decisiones muy difíciles que pueden salir mal, hagas lo que hagas. Nosotros desde fuera tenemos a la vista un ensayo clínico a escala poblacional donde un país (grupo de intervención) se vacuna -veremos las cifras finales de España- y otro país (grupo control) no se vacuna. ¿Qué resultará? ¿Cuál será la cifra final de fallecidos y de pacientes con complicaciones en cada país? Espero que podamos conocer estos resultados en la primavera. ¡¡Suerte, polacos!!
Vídeos con subtítulos en castellano de la intervención de la Ministra de Salud en el Parlamento polaco. Gracias a Pharmacritique por su extensa información sobre este tema.

