sábado, 29 de diciembre de 2012

De amos y siervos

Foto original de Vicente Baos

....señorito, no se ría así, por sus muertos se lo pido, y el señorito, ¿es que tampoco me puedo reír en mi casa? y otra carcajada, como el cárabo, cada vez más recias, y, a sus risas estentóreas, acudieron la señorita, la Lupe, Dacio, el Porquero, Dámaso y las muchachas de los pastores, y todos en el zaguán reían a coro, como cárabos, y la Lupe, pues no está llorando el zascandil de él por ese pájaro apestoso,...
Los Santos Inocentes. Miguel Delibes

Llegó el día. No hubo discusión. Se aprobó la Ley de Acompañamientos que tanto vale para facilitar el desembarco del juego corruptor del señor Adelson con sus leyes a medida: laborales, ambientales, tabaquismo y lo que le dé la gana, como para realizar un cambio radical en la gestión del sistema sanitario público de la Comunidad de Madrid. Sin negociar nada, haciendo propuestas-trampa y despreciando el esfuerzo de los que se creyeron que presentando alternativas para reducir 533 millones de euros iban a replantarse sus objetivos, los diputados del partido gobernante, distraídamente y jugando a Apalabrados con los Ipad e Iphone que les ponen a disposición los impuestos de todos los ciudadanos, aprobaron la Ley-Escoba.
En estas semanas se ha argumentado en debates de los medios de comunicación, se les ha pedido información y proyecciones económicas que no saben o no quieren mostrar, se han escrito numerosos razonamientos en los que se cuestiona la afirmación simplista de que la gestión privada del sistema sanitario público es más eficaz y económica, se han conocido noticias de otras comunidades donde se está viendo que no todo es tan sencillo y simplista; sin embargo, su decisión estaba tomada y siguen adelante.
Los médicos, y los trabajadores sanitarios públicos hemos sido menospreciados por las declaraciones públicas de los máximos dirigentes autonómicos: "sus propuestas son decepcionantes" "si dimiten, bienvenidos sean" "los médicos no operan porque no quieren". Palabras prepotentes y chulescas adornadas al decirlas de esa falsa calma entrenada en cursos de comunicación.
La huelga ha costado a los seguidores unos 15 millones de euros, mucho dinero en estos tiempos. Nadie la quería y ha perjudicado a pacientes y a los participantes, y mientras, la Comunidad de Madrid, firme el ademán, mirando hacia el futuro con orgullo, ha ganado una batalla y ha retratado con claridad a cada uno. Han definido quiénes son los amos y quiénes los siervos. A la Historia no le gustan esas relaciones.


Comendador:        Conquistará poco amor.
                            Es llave la cortesía
                            para abrir la voluntad;
                            y para la enemistad
                            la necia descortesía.
Ortuño:                 Si supiese un descortés
                            cómo le aborrecen todos
                            --y querrían de mil modos
                            poner la boca a sus pies--,
                            antes que serlo ninguno,
                            se dejaría morir.
Flores:                  ¡Qué cansado es de sufrir!
                            ¡Qué áspero y qué importuno!
                            Llaman la descortesía
                            necedad en los iguales,
                            porque es entre desiguales
                            linaje de tiranía.
Fuenteovejuna. Lope de Vega 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Madrid...grande y pequeña

Madrid...grande y pequeña
Foto original de Vicente Baos
Nací en Madrid. Mi padre y mi madre también. Mis abuelos no. Siempre he vivido y trabajado en Madrid. Somos muchos habitantes en poco espacio, vivimos un poco apretados y con muchos coches y todo el mundo parece ir de un lado a otro corriendo. En Madrid parece que tenemos prisa, al trabajar, al hablar, al vivir, pero seguro que no al morir. 
Vivimos, los profesionales sanitarios y una parte relevante de la población, un conflicto con los gestores políticos de la región que disponen de una mayoría parlamentaria, que no social, que les permite seguir adelante en sus propuestas desoyendo las reclamaciones que se están realizando. En muchos casos, contestando con desprecio o displicencia a dichas peticiones. 
Duele sentirse ninguneado, ser tratado por el poder con esa indiferencia que manifiesta el patrón a su subordinado, dándole a entender que es perfectamente sustituible y prescindible, sea un director de un centro de salud, un jefe de servicio, un médico de primera línea o un eventual sobrante. Somos muy pequeños ante sus ojos. Sin embargo, ante nuestros pacientes, que mayoritariamente estiman nuestro trabajo y esfuerzo, somos grandes, somos personas relevantes a las que agradecen en estas fechas su presencia; en mi caso, inundando la consulta de botellas, dulces, chorizos, lomos y jamones que agradezco sinceramente, además de venirme muy bien. Y queremos que siga siendo así. Que sigan pensando que soy parte de un servicio público -lo que no quita que quiera estar bien retribuido- y que mi objetivo es atender, ayudar y aliviar el sufrimiento de la gente que confía en mí. 
Y muchos pensamos que bajo la gestión pública "de calidad" se puede conseguir sin introducir gestores externos.
En Madrid, los sanitarios somos pequeños para unos pocos y grandes para muchos.

Nota: Espero que nadie me acuse de corrupción jamonil

jueves, 20 de diciembre de 2012

martes, 18 de diciembre de 2012

Las "propuestas-trampa" de los recortes

Escena de la película El Mercader de Venecia (2004)

SHYLOCK. Mostraré esa amabilidad. Venid conmigo a un notario, poned aquí vuestra sola firma, y, como broma divertida, si no me pagáis el día determinado, en tal lugar, la suma o sumas que se expresan en el documento, la indemnización se fijará en una libra exacta de vuestra hermosa carne, para ser cortada y quitada de la parte de vuestro cuerpo que me plazca
ANTONIO: Satisfecho, a fe: firmaré tal compromiso, y diré que hay mucha amabilidad en el judío.
 BASSANIO. No firmarás por mi semejante contrato: prefiero seguir en mi necesidad.
ANTONIO. Vamos hombre, no tengas miedo: no faltaré a él. Dentro de dos meses, que es un mes antes de que expire el plazo, espero el regreso de tres por tres veces el valor de este compromiso.
SHYLOCK. ¡Ah Padre Abraham, lo que son estos cristianos, cuyos duros tratos les enseñan a sospechar de las intenciones de los demás! Por favor, decidme esto: si él no cumple, llegado el día, ¿qué sacaría yo con cobrar esa indemnización? Una libra de carne humana, quitada a un hombre, no es tan estimable, ni valiosa tampoco, como si fuera carne de cordero, buey o cabrito. Digo que ofrezco este acto de amistad para adquirir su favor: si lo quiere tomar, bien, si no, adiós; y, por mi afecto, os ruego que no me ofendáis.
Acto Primero. Escena III. El mercader de Venecia. W. Shakespeare.

Cuando en una negociación alguien quiere salirse con la suya y parecer que no ha impuesto su voluntad, lo más adecuado es hacer una propuesta-trampa. Una inocente y bien intencionada oferta que incluya una sola condición, y una vez satisfecha, todo se arreglará a gusto de la otra parte. Si haces una reducción de 530 millones de euros del presupuesto sanitario de Madrid, en poco tiempo, sin más datos que tu imaginación, te haré caso y pararé la externalización, la precarización, la monetarización, devolveré el pescado que ya he vendido y que si no entrego en plazo empezará a oler y alguien me va a reclamar.
Lo que me sorprende es que, en aras de alcanzar un acuerdo que finalice con los problemas que se están generando en la sanidad madrileña, y por el bien de los pacientes, la mayoría de las organizaciones hayamos caído en la trampa "Shylock" y haber presentado motu proprio las libras de carne que se tiene que cobrar la Administración.
Shakespeare nos enseña que Shylock no quería la carne de Antonio sino...

SALARINO. Bueno, estoy seguro de que si no cumple, no querrás su carne: ¿para qué sirve?
SHYLOCK. Para cebo de pesca: si no alimenta otra cosa, alimentará mi venganza. Me ha infamado, y me ha estorbado ganar medio millón: se ha reído de mis pérdidas, ha insultado a mi raza, ha estropeado mis tratos, ha enfriado a mis amigos, ha acalorado a mis enemigos......
Acto Tercero. Escena Primera. El mercader de Venecia. W. Shakespeare

domingo, 16 de diciembre de 2012

¿Es necesario avisar por la prensa a los pacientes con cáncer de próstata para que no se resignen?

A tamaño de 3/4 de la página derecha de un conocido periódico encontramos este anuncio.


Al leer el texto da la impresión de que los pacientes con cáncer de próstata (sin especificar su situación, avanzada o no) son algo "dejados" o remisos a seguir el tratamiento que se les propone. No parece la enfermedad tumoral, de cualquier localización, el mejor ejemplo de abandono terapéutico o "resignación terapéutica" salvo cuando está más que justificada por una situación terminal irreversible. Sin embargo, los anunciantes: sociedades científicas, grupos de pacientes y el laboratorio fabricante del acetato de abiraterona, indicado con prednisona o prednisolona para el tratamiento del cáncer de próstata metastásico resistente a la castración en hombres adultos cuya enfermedad ha progresado durante o tras un régimen de quimioterapia basado en docetaxel han considerado necesario realizar una campaña publicitaria en medios de comunicación generalistas. Este medicamento está posicionado en un lugar muy específico en la terapia del cáncer de próstata, por lo que no parece necesario hacer una llamada de atención pública a los pacientes con cáncer de próstata.
Este tipo de mensajes en los medios de comunicación proliferan. ¿A quién benefician? ¿A los pacientes afectados? ¿A los médicos que leemos periódicos?  Al final del texto se dice claramente que es una campaña de Janssen-Cilag SA con el aval de todos los demás. 
Por cierto, la página de www.cancerprostata.org denominada estrategia terapéutica está vacía por lo que creo que los pacientes no van a tener allí mucha información sobre los nuevos o viejos tratamientos en el cáncer de próstata.

NOTA: A fecha 18/12/2012 se ha ordenado su retirada por la autoridad que controla la publicidad de medicamentos.

NOTA: En el periódico El País del 21 de diciembre vuelve a aparecer el anuncio

Haciendo tonterías publicitarias por 1 euro solidario

La publicidad que nos llega a los médicos por vías electrónicas es algo habitual. Su única función es "recordar"el nombre de alguna marca muy conocida que está perdiendo cuota de mercado. Para fijar la atención del mensaje se usan todo tipo de tretas, concursos, regalos y algo que me ha molestado especialmente siempre: las donaciones solidarias ligadas a una actividad publicitaria, del tipo mande un SMS y donará una dosis de vacuna, llame al número de teléfono XXX y un niño recibirá .... Pues bien, el nacional espidifen nos invita a colocar tontamente las palabras adecuadas de su eslogan publicitario y le da 1 euro a la Fundación Vicente Ferrer.
¡Adelante, viva el espidifen y todo lo que quieran y suelten el puñetero euro!




martes, 11 de diciembre de 2012

...el caso es que te atiendan bien....

La satisfacción en el ámbito sanitario no va exclusivamente unida al éxito terapéutico -no siempre posible- sino también a la empatía y a la comunicación positiva que exista entre el médico y el paciente. El médico de familia debe trabajar ese aspecto de su relación con los pacientes de forma intensiva ya que la continuidad de su tarea requiere de esa herramienta junto a los conocimientos científico-técnicos más extensos. El máximo grado de confianza que alcanza el médico de familia se consigue cuando los pacientes te consultan tu opinión ante decisiones difíciles, tanto en su vida social como en el manejo de la enfermedad compleja. Y confían en ti porque saben que tienes una opinión independiente, no condicionada por el interés propio económico ni por otro que no sea el beneficio del paciente. Esto se consigue en un sistema sanitario que garantiza la independencia del médico, al igual que los jueces, del poder, sea económico o político. La profesionalidad del médico debe primar sobre cualquier otra consideración para el beneficio del paciente, se ha defendido en numerosas ocasiones este principio, y sigue siendo válido en cualquier circunstancia.
La propuesta esbozada por la Comunidad de Madrid respecto a los centros de salud nos convierte en gestores directos de una subcontrata. Si nos convertimos en nuestra empresa y se reduce un 15% el presupuesto ¿cómo alcanzar los objetivos sin perjudicar al paciente? ¿reduciendo nuestro sueldo? ¿reduciendo personal auxiliar? Si a un paciente le explico lo innecesario de una prueba ¿me va a creer igual que antes o pensará que estoy ahorrando para ganar más dinero? 
Si es necesario recortar el presupuesto, deberían ser valientes y decir a los ciudadanos qué servicios actuales  son menos importantes y prescindibles. Nosotros les podemos ayudar a hacerlo: en fármacos, en pruebas diagnósticas, protocolizando más eficazmente la actuación entre niveles asistenciales. Pero parece que tienen prisa, la decisión la tienen tomada y es quitarse de en medio el problema y que las subcontratas, por su correspondiente comisión, estrujen a los trabajadores para que el paciente siga diciendo que...el caso es que te atiendan bien...

video

lunes, 10 de diciembre de 2012

El Norovirus de cada año

No se habla de ello, no se hacen campañas de un Ministerio de Sanidad que desde la gripe A parece que la salud pública la regula el "mercado" de los virus; sin embargo, cada día en las consultas y en las Urgencias aparecen miles de casos de gastroenteritis presumiblemente atribuidas a los Norovirus y a los Rotavirus en la población infantil.
Mientras que en el Rotavirus disponemos de técnicas rápidas de confirmación diagnóstica, los ya existentes para el Norovirus no están comercializados en España (que yo sepa): Actim Noro Test, Rida Quick Noro Test. Por ello, la sospecha diagnóstica se basa en la sintomatología y la temporalidad. Los brotes de gastroenteritis por norovirus se producen durante todo el año, aunque hay una mayor incidencia en los meses más fríos en los países de clima templado. La prevalencia de norovirus como causa de gastroenteritis esporádica seguramente está subestimada debido a que no se realiza habitualmente un diagnóstico específico.
La mejor medida preventiva, el lavado de manos. Los británicos lo tienen claro. Y además lo dicen bien alto que no vayan al médico. 

En España ¿alguien se ocupa de estas cosas?, en el Departamento de Externalización del Pensamiento y de las Responsabilidades del Ministerio de Sanidad o de la Consejería de Sanidad

domingo, 9 de diciembre de 2012

¿Se puede añadir algo más?

9 de diciembre de 2012
Foto original de Vicente Baos
Han pasado dos semanas del conflicto planteado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid con la presentación del eufemísticamente llamado Plan de de Medidas para la Sostenabilidad del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid y seguimos sin atisbar una salida. El llamado Plan es una mera enunciación de medidas de gran calado profesional, social y económico que no detallan ni concretan sino que desprenden solo la "santa voluntad" de llevarlas a cabo "porque la gestión privada es más eficiente que la pública y hay que ahorrar". El discurso de la consejería cada vez que se pronuncia es el mismo: la diferencia de la capitación entre hospitales públicos de gestión pública y los hospitales de gestión por parte de una empresa concesionaria es favorable y más barata en los últimos. Han sido numerosas las réplicas a esta afirmación, se creen que los sanitarios no sabemos analizar los datos y que su neolenguaje nos va a engañar. AFEM ha expuesto brillantemente lo inadecuado de sus afirmaciones: Informe AFEM del Plan de Medidas.
En los centros de salud, todo sigue igual. Es muy difícil creer en la viabilidad de una gestión por parte de los profesionales. Crear una empresa y organizar toda la atención sanitaria de una población sin perder la calidad, con un presupuesto cerrado y menguado, solo se puede conseguir mediante la reducción de sueldos, de personal y de prestaciones. Si no es así ¿qué empresa puede asumir el riesgo? La cantidad de información necesaria para valorar la viabilidad económica y profesional de un proyecto de tal calado no se ha proporcionado, ni la regulación legal, ni la distribución de beneficios, si los hubiera, que no se me ocurre de dónde. Da la impresión de que quieren que los propios profesionales sean "los malos", que sean ellos la cara visible de los recortes para que las autoridades tengan un chivo expiatorio a quién echar la culpa por la reducción de servicios. 
Cansa repetir que el gasto sanitario -sí, todo es gasto, no se cobra nada, mas allá de los impuestos, tasas y repagos- se debe emplear justa, equitativamente y de forma solidaria; que los profesionales tienen que sentirse adecuadamente retribuidos y las autoridades deben gestionar, inspeccionar, evaluar y tomar decisiones para que sea así. Y ese es el beneficio de la empresa: hacer las cosas adecuadamente y tratar con respeto y dignidad a sus trabajadores.
El profesor Ribera habla de todo ello -Sanidad, regreso al pasado- de forma brillante en este artículo publicado hoy. 

martes, 4 de diciembre de 2012

La irritación

La irritación
Foto original de Vicente Baos
En Sanidad, la huelga es muy costosa. No solo el dinero que me será descontado en mi nómina -y les juro que voy justo- sino en la relación con los pacientes y sus necesidades. La mayoría de población que atendemos está con nosotros pero debemos dejar cubiertas sus necesidades más perentorias, y en sanidad, pocas necesidades pueden quedar demoradas. La Comunidad de Madrid juega con ese factor, que nos cansemos, que perdamos dinero, que la población se vuelva en contra nuestra, que aceptemos lo inevitable, que tienen mayoría política y eso quiere decir que saben interpretar los sentimientos y necesidades de los votantes. 
Es increíble que no sepan ver el clamor general que han provocado con sus decisiones, que con soberbia y estrategia desgastante ignoren o nos acusen de mentir, de manipular. 
Tenemos un buen modelo sanitario, barato y efectivo; y por supuesto, mejorable. Trabajen con los profesionales para conseguirlo y hagan caso de los puntos donde se puede producir ahorro sin lesionar derechos ni darle la vuelta a todo el modelo.
Me recuerdan a un paciente atendido que presentaba un eccema de contacto por el uso de un cinturón metálico. Llevaba semanas notando el picor y la inflamación y no era capaz de darse cuenta de la acción de la chapa de caballos desbocados que pisoteaban su inflamada piel.

¡Pobre Sanidad Pública! Carta a los pacientes del Dr. Joaquín Morera

Joaquín Morera es un médico de familia de larga tradición Fuimos compañeros de residencia y mantenemos una sintonía intelectual y humana. Por ello, pongo aquí su carta a los pacientes.


¡Pobre Sanidad Pública!
Carta para mis pacientes

“A veces me duelen fieros los hígados y el riñón”. Esta es una frase del cantautor y poeta Jorge Cafrune cuando cantaba las penurias de los peones de la pampa argentina a los que tanto defendía. Pues a mí me pasa lo mismo, me duelen fieros los hígados y el riñón, se me revuelven las entrañas, al ver y sentir como, de un plumazo (pluma contundente pero poco a poco, de forma suave, como para que no nos enteremos) se desmantela nuestra sanidad pública, la conseguida durante años con el esfuerzo de muchos y para todos los ciudadanos con iguales derechos y garantías.
Tengo 55 años y desde los 28 soy y trabajo en el sistema público de nuestro país como médico de familia. He defendido mi especialidad y luchado durante todos estos años por que se consiguiera una atención primaria de calidad, desde mi puesto de médico de familia en 3 centros de salud (Pozuelo, San Sebastián de Los Reyes y Mirasierra) y desde puestos de gestión como subdirector y director médico. También tuve la posibilidad y el honor de dirigir durante 13 años la revista científica MEDIFAM, un foro continuo y muy especial de ideas y de trabajos de investigación que intentaron en todo momento contribuir al desarrollo de la atención primaria y de la medicina de familia. Por último he enseñado todo lo que he podido como formador de residentes de la especialidad de medicina de familia y como profesor asociado en la facultad de medicina de universidad autónoma de Madrid.
Con más o menos dificultades he podido ver como se cambiaba la atención primaria desde los iniciales modelos de cupo, donde con mucho esfuerzo se intentaba dar solución a  los diferentes problemas de los pacientes, al modelo actual de los centros de salud donde profesionales especialmente formados para ello han conseguido altos niveles de calidad de atención a los diferentes problemas de salud, implantar actividades de prevención y promoción de la salud y realizar tareas de actividad comunitaria, atendiendo lo físico y también aspectos sociales que afectan claramente la salud y la enfermedad. Y este modelo además para todos los ciudadanos, sin discriminación alguna por su condición social o económica. Todos los ciudadanos han tenido hasta ahora derecho equitativo y justo a la atención de todas sus enfermedades, sin límites, o al mantenimiento de su salud.
Durante este tiempo he vivido como los médicos de familia se implicaban cada vez más en la atención y seguimiento de sus pacientes, como intentaban resolver el mayor número de problemas o como buscaban la colaboración de los especialistas cuando era necesario para dar la mejor atención posible al paciente.
Y creo que todo esto se ha podido hacer porque el único interés hasta ahora era realmente el paciente y, en todo caso, si existía algún interés personal era el de quedar bien, sentir el agradecimiento o la satisfacción de ser algún día reconocido por haber hecho bien la cosas.
Pues bien, todo esto va a desaparecer. Y es fácil de entender si analizamos los dos modelos de gestión que, con la excusa de la crisis económica que padecemos, se proponen y van a imponer para los centros de salud.
Como un primer modelo se ha propuesto que los médicos que quieran se asocien para formar un tipo nuevo de centro de salud que se llama EBA (entidades de base asociativa). Estos médicos recibirán un presupuesto dependiendo de la población que se les asigne, y de ahí y de lo que no se gasten, sea más o menos, obtendrán su sueldo. ¿Qué harán?. No es difícil de imaginar. Claro que según se nos dice el Estado está para controlar que se hacen las cosas bien. Pero todos sabemos cómo controla el Estado cuando hay intereses particulares por medio (hay miles de ejemplos de descontrol y despilfarro o sea que no me detengo en ninguno). Evidentemente intentarán no atender a los que más gastan (esto se llama selección adversa) de manera que se vayan a otros centros de salud públicos y que no tengan el mismo sistema de reparto de beneficios (a estos no les importará). Intentarán ser menos los médicos o enfermeros o administrativos de los que realmente se necesiten para atender bien a la población y disminuirá inevitablemente la calidad de la atención a los pacientes, pero es que a menos sean más se reparten. Y si pueden apagarán la calefacción menos en las salas de pediatría porque daría mucho el cante. Esto es gestión privada, y si lo que yo gane como sueldo depende de lo que me gaste con los pacientes se suma un interés demasiado potente como para no tenerlo en cuenta. Si dependiendo de cómo actúe voy a ganar para mí y mi familia más o menos se verá comprometida mi actuación.
La otra fórmula es que directamente nuestro centro se gestione por alguna entidad privada con ánimo de lucro, que no es precisamente ofrecérselo a Cruz Roja o Médicos sin Fronteras. En este caso es como si a una familia que se mantiene con 1000 euros al mes y que con gran esfuerzo siempre los ha repartido entre todos sus miembros para cubrir sólo sus necesidades básicas se le dijera que se nombra un gestor de su dinero, que como están en crisis se le asigna a la familia algo menos de lo que tenían hasta ahora, digamos 900 euros porque hay que reducir el gasto, y que de aquí claro hay que pagar 200 al gestor y posiblemente algo más para su ayudante y secretaria si la tiene (costes de administración). Vamos que le queda a la familia como mucho 600 euros, eso sí, va a seguir teniendo cubiertas todas sus necesidades igual o mejor que antes incluso. Difícil, ¿no?.
Siempre he intentado hacer bien las cosas, aunque soy consciente de que sin duda en alguna ocasión me habré equivocado o atendido mal a alguno de mis pacientes aunque puedo asegurar que de nunca de forma voluntaria. He intentado atenderles sus problemas de salud, orientarles cuando lo precisaban, guiarles a través del sistema sanitario según sus necesidades, acompañarles en su enfermedad o de los suyos hasta el último de sus días cuando así ha tocado. Les he intentado acompañar en el centro de salud, en sus domicilios o en el hospital cando la situación ha sido especialmente grave o han estado en fase terminal. Y como yo han actuado la gran mayoría de los que trabajan en atención primaria. No es casualidad que en las encuestas el mayor grado de satisfacción se tenga con los médicos y enfermeras de los centros de salud, con el médico y la enfermera de cabecera de toda la vida.

Pues quiero que las cosas sigan siendo como hasta ahora. Que hay que ahorrar porque estamos en crisis pues buscamos la manera, pero que la crisis no sea una excusa para cambiar un modelo que hasta ahora nos ha ido tan bien y que es un ejemplo para toda Europa y posiblemente, aunque a veces suena a coña, de los mejores del mundo.

Joaquín Morera Montes