domingo, 4 de octubre de 2015

Debate homeopatía. Estamos muy lejos

Tomado de Redacción Médica

El viernes 2 de octubre celebramos, organizado por la Fundación Aldebarán y la colaboración del laboratorio Boiron (me enteré posteriormente a la aceptación y no ha habido ninguna retribución) un debate sobre la homeopatía bajo el título de: La homeopatía en la ecuación de la salud ¿división o multiplicación? El acto se grabó en vídeo pero desconozco si se va a difundir.
Los participantes éramos conocidos por nuestro proselitismo en contra o a favor de la homeopatía. Espero que al Dr. Fischer le informaran algo de nuestros perfiles y activismo, yo le conocía a él por sus actividades y su reciente debate en el British Medical Journal con mi apreciado Edzard Ernst.

Las posiciones a favor y en contra están tan alejadas en todos los aspectos que cualquier debate va a ser una mera exposición de cada participante. Unos consideramos a la homeopatía un absurdo terapéutico y un elemento pseudocientífico en la terapia de la salud humana;  otros, la quintaesencia del beneficio a la salud desde su visión filosófica sobre el tratamiento de las enfermedades que afectan al ser humano. Al menos, en el debate había la oportunidad de contraargumentar los comentarios.

En los últimos tiempos, la defensa de la homeopatía se realiza utilizando argumentos científicos, Sí, la misma ciencia que ha superado y desmontado los principios dieciochescos de la ultradilución, la sucusión y demás elementos de la metodología homeopática. He repetido varias veces que la homeopatía es una NADA a la búsqueda de una explicación. Esa falta de lógica -que ellos mismos reconocen- les empuja a buscar afanosamente, mediante la última tecnología y el desarrollo de estudios clínicos que aplican los principios de la medicina basada en la evidencia, unos resultados que avalen sus teorías.

No voy a hacer aquí un alegato general de razones y evidencias que desmontan a la homeopatía como una terapia válida más allá del efecto placebo que inducen. Sin embargo, sí voy a comentar dos trabajos que se adujeron en el debate de ayer como argumentos de peso a favor de la homeopatía. 

Dejo a un lado la termoluminiscencia y la energía creada por la sucusión como argumento para que conteste un físico que sabe mucho del tema (Arturo Quirantes: Las bases físicas de la homeopatía, el artículo Rey) y los muchos artículos in vivo o in vitro sobre acciones básicas de la homeopatía que ellos mismos reconocen no estar dilucidados, aunque en su entusiasmo hablen de "certidumbres" (Gualberto Diaz: Bellavite en HRI-Roma’15: Investigación básica para explicarla PLAUSIBILIDAD de la Homeopatía)

Dos artículos fueron muy citados por el Dr. Sergio Abanades y el Dr. Peter Fischer que paso a comentar:

Publicado en open acces en la revista Systematic Reviews del grupo Biomed Central. El trabajo está firmado en primer lugar por un miembro de la British Homeopathic Association. 
Siempre es bueno empezar el análisis de un trabajo publicado leyendo el resumen. Si está bien redactado, te da una idea de lo que viene a continuación, y dada la enorme cantidad de trabajos publicados de cualquier tema que nos pueden interesar, no es bueno perder el tiempo leyendo trabajos inútiles. 
Invito a cualquier científico que lea esto, a pensar si le merece la pena seguir: 

 Traduzco el capítulo de resultados: 
Treinta y dos ensayos clínicos aleatorizados fueron elegidos para estudiar 24 problemas de salud diferentes en total. Doce ensayos fueron clasificados 'incierto riesgo de sesgo", tres de las cuales presentaban una relativamente menor incertidumbre y se designaron como fiables. Veinte ensayos fueron clasificados de "alto riesgo de sesgo". Veintidós ensayos tuvieron datos extraíbles y se sometieron a un metanálisis:  OR = 1,53 (95% IC)1,22-1,91). Para los tres ensayos con pruebas fiables, análisis de sensibilidad tuvo un OR de 1,98 (95%IC 1,16-3,38)

Realmente, creo que seguir desgranando un metaanálisis, la cumbre de la evidencia homeopática, con estos datos de minitrabajos con una calidad menor que ínfima, donde la evaluación de los sesgos de los mismos es valorada por lo mismos autores como muy alta (gracias por la honestidad) no merece la pena.

En el debate, las palabras "facts" y "smoke"; es decir, hablemos de hechos y evidencias y no de humo, se repitieron continuamente, especialmente con displicencia británica por parte del Dr. Fischer. Ante un auditorio entregado mayoritariamente a la homeopatía, las afirmaciones de que este tipo de metaanálisis y revisiones sistemáticas avalan las evidencias científicas en homeopatía, podían quedar bien. Para los científicos de rescoldo y no de vapor, no nos vale. Así como tampoco que la metodología científica estándar de los ensayos clínicos, tal y como están diseñados actualmente, no sirve para los estudios en homeopatía por las características de las mismas. La mayoría de las evidencias homeopáticas vienen de la satisfacción individual, del gran número de personas que la usan o de las anécdotas cuasimilagrosas de curaciones inesperadas.

2.- El EPI3-LASER es un estudio epidemiológico compuesto  de cuatro subestudios realizado en las consultas de Atención Primaria en Francia. Está financiado por Boiron. Su objetivo era describir quién acude a las consultas, con qué enfermedades, qué tipo de medicamentos se les prescriben y cómo evolucionan. Comparar los resultados según si la práctica del médico es alopática, homeopática o mixta.
Lo realizan 825 médicos elegidos al azar (197 alópatas, 356 mixtos, 272 homeópatas) y 8559 pacientes que pasan un cuestionario sociodemográfico, de calidad de vida y el CAMBI (Complementary and Alternative Medicine Beliefs Inventory).
Se realizan tres estudios de cohortes: Infecciones respiratorias de vías altas (IRVA 655 pacientes), dolor músculo-esquelético (1153), sueño-ansiedad-depresión (842). El médico cumplimentaba los datos clínicos y se hace seguimiento telefónico a las 72h, 1 mes, 3 meses y 12 meses. Cuatro criterios de comparación: Evolución clínica (cuestionario específico de la patología); consumo de medicamentos y cuidados; efectos indeseables ligados a los medicamentos; y “pérdida de oportunidad” (fracaso terapéutico)
Los trabajos publicados son los siguientes:
- Who seeks primary care for musculoskeletal disorders (MSDs) with physicians prescribing homeopathic and other complementary medicine ? Results form the EPI3LASER survey in France. BMC Musculoskeletal Disorders, 2011, 12:21 .
- Benchmarking the burden of 100 diseases : results of a nationwide representative survey within general practices. BMJ Open, 2011
- Benchmarking clinical management of spinal and non-spinal disorders using quality of life: results from the EPI3LASER survey in primary care. European Spine Journal, 2011
- Who seeks primary care for sleep, anxiety and depressive disorders from physicians prescribing
homeopathic and other complementary medicine? Results from the EPI3 population survey. BMJ
- Impact of physician preferences for homeopathic or conventional medicines on patients with
musculoskeletal disorders : results from the EPI3MSD cohort. Pharmacoepidemiology and Drug
- Caracterhistics of patients consulting their regular primary care physician according to their prescribing preferences for homeopathy and complementary medicine. Homeopathy, 2014,103 (1) ; 51‐57. 
- Management of upper respiratory tract infections by different medical practices, including homeopathy, and consumption of antibiotics in primary care: the EPI3 cohort study in France 20072008. PLoSONE, 2014, 9(3) 
- Physician practicing preference for conventional or homeopathic medicines in elderly subjects with musculoskeletal disorders in the EPI3MSD cohort. Clinical Epidemiology, 2014, 6 ; 33-41.
- Utilization of psychotropic drugs by patients consulting for sleeping disorders in homeopathic and conventional primary care setting : the EPI3 cohort study. Homeopathy 2015, 104(3) :170 ‐175.

Con una metodología puramente descriptiva, analizan la actuación de 825 médicos de familia franceses. No voy a dedicar esta entrada a desmenuzar trabajo a trabajo,  me centraré en el publicado en PLOS ONE por ser una revista de mayor prestigio. 
El estudio describe la practica cotidiana en pacientes con infecciones del tracto respiratorio superior, mayoritariamente rinofaringitis. Compara la actuación de médicos de familia que solo utilizan medicación habitual, práctica mixta y solo homeopatía. Las conclusiones eran previsibles. Los médicos homeópatas utilizan menos antibióticos que los otros dos grupos y no hay una diferencia significativa sobre la aparición de complicaciones. La interpretación de que la homeopatía ayuda a prescribir menos antibióticos innecesarios parece evidente. Al paciente que considera que necesita un antibiótico se le da una alternativa, y por la propia evolución mejora. ¿Es la homeopatía lo que le ha evitado el antibiótico? Seguro que no. Iba a curarse solo y no le hacía falta un antibiótico. 
Es necesario reducir el numero de antibióticos utilizados en infecciones respiratorias leves, y todos estamos de acuerdo en ello, pero no parece la mejor manera sustituyendo una explicación por un producto inerte. La homeopatía no hace nada en la infección. Estudiar sus efectos comparativos en infecciones leves autolimitadas no aporta nada a las evidencias científicas.

Las aportaciones y los trabajos presentados en el debate como evidencias científicas del valor terapéutico de la homeopatía, carecen de la fortaleza necesaria para hacerme cambiar de opinión. Aún así, y a pesar de mi vehemencia en las exposiciones, respeto a las personas que siguen "creyendo" que la homeopatía aporta algo a la salud humana. Quiero pensar que actúan de buena fe, independientemente de que los laboratorios fabricantes tengan un gran negocio o que las consultas homeopáticas provean de buenos beneficios a sus practicantes.

Sigo opinando que la homeopatía es una pseudociencia, una nada en busca de una explicación, un resto histórico de teorías caducas sobre la enfermedad y sus terapias. Por ello, deben mantenerse fuera del entorno sanitario estándar y sus productos nunca ser considerados medicamentos, lo diga la Unión Europea o quién sea. La homeopatía no tiene lógica ni hechos científicos comprobables, Por ello, es una pseudociencia que actúa sobre los pacientes en el ámbito del efecto placebo.

Como analizar críticamente las vacunas sin ser un antivacunas

La ciencia en la calle, en los pubs, sin formalismos, es una atractiva manera de divulgar y compartir. Tuve el placer de ser invitado a dar esta charla en Santiago de Compostela el pasado día 25 de septiembre. Aquí está la intervención íntegra.
Gracias a todos los amigos y compañeros que organizan Escépticos en el Pub en Santiago de Compostela

martes, 22 de septiembre de 2015

Próximas actividades: Vacunas y Debate sobre homeopatía

Reconozco que este verano mi actividad en el blog ha sido mínima. No estoy cansado de él, pero sí necesitaba reducir mi dedicación a las redes sociales.
No por ello, pienso reducir mi actividad divulgadora o renunciar a polemizar con los aspectos de la ciencia que me interesan.
En las próximas semanas estaré en estos dos lugares.


Los amigos del Círculo Escéptico y ARP de Galicia han tenido la amabilidad de invitarme a hablar y debatir de algo polémico que he titulado: Como analizar críticamente las vacunas sin ser un antivacunas. Los meses pasados han sido muy intensos en este tema. Me gustaría dar mi visión sobre ello y compartir con los asistentes, sanitarios y no, la importancia del pensamiento crítico sobre el mundo de las evidencias médicas.



Hacer un debate público sobre la homeopatía era un tema pendiente desde que se activó la campaña #NoSinEvidencia contra el proyecto de regulación de los productos homeopáticos. En estos años hemos hablado y escrito mucho en redes sociales y medios de comunicación sobre la homeopatía.
Tener un punto de encuentro con dos personas relevantes del pensamiento prohomeopático me parece de gran interés.
Para mí es un gran placer compartir con @jmmulet, el mejor divulgador científico contra las pseudociencias, la postura contraria a la homeopatía como terapia de la salud con validez científica
Este encuentro requiere invitación mediante correo electrónico a presidencia-aldebaran@aldebaranfoundation.com

Tras su celebración, hablaremos ampliamente de los dos eventos

sábado, 29 de agosto de 2015

Calmar la ansiedad de los enfermos con terapias mágicas ¿es un buen camino?

Tener una enfermedad grave, tumoral o no, y sentir ansiedad es una obviedad indiscutible. Todos tenemos miedo a enfermar y perder la vida o la autonomía prematuramente. Todos tenemos miedo a sufrir, a sentirnos solos sin compañía ni afecto. El proceso emocional que acompaña a la enfermedad es resuelto por cada individuo según su cultura, formación y personalidad.
Desde el ámbito sanitario, la empatía es la herramienta básica y completa que usamos médicos, enfermeras y cualquier persona que entra en contacto con un enfermo (celadores, administrativos..)
Ofrecer conocimiento, evidencia científica y habilidades para comunicarlas a los pacientes es la tríada de un buen profesional sanitario, y debería ser el objetivo de un centro sanitario, sea un humilde centro de salud o u megahospital de nivel terciario.

Aún así, las pseudoterapias basadas en el absurdo y en la palabrería, en el sin sentido de la charlatanería orientalista, antroposófica o de cualquier otro orden mágico, quieren una y otra vez tener su hueco al lado de la ciencia. Quieren ser "complementarios" -cada vez más se callan lo de alternativos- a los lentos pero firmes avances de las ciencias.
Muchas veces, dentro del colectivo sanitario hay seguidores de dichas pseudoterapias que promueven su uso. Más patético resulta oír a médicos bien formados que carecen de un espíritu crítico y se dejan convencer con los cantos de sirena del "amimefuncionismo".




Ver a alguien, con la cara muy seria y concentrada, hacer movimientos aflamencados o de baile oriental sobre la enferma de cáncer tumbada y relajada o poner la mano sobre el pecho de una persona para transmitir la "energía universal" "leyendo el corazón emocional", los "chakras generales" "los cuerpos sutiles", etc. Palabras bonitas, vacías, sin ningún efecto más allá del deseo de bienestar del que recibe la "sesión", de la relajación de tumbarse y escuchar palabras suaves. Y todo eso hace que se sienta mejor, que el paciente diga que le ayuda mucho a tener mejor "el nuevo órgano", a relajar la ansiedad de estar enfermo.

¡Qué fácil es sugestionar al enfermo! De esa necesidad y facilidad viven miles de "terapeutas mágicos", sea reiki, acupuntores, homeópatas que con sus absurdas maniobras e invenciones consiguen hacer creer que lo suyo vale para algo.

La gente que tiene necesidades espirituales o mágicas que cubrir puede hacerlo donde quiera. Siempre ha habido y habrá creyentes en dichas ilusiones que están dispuestos a ejercerlas y a recibirlas. 

Dejemos a la ciencia hacer su trabajo con amabilidad y empatía y alejemos de los centros sanitarios a los charlatanes vendedores de felicidad mágica. Nunca se pueden poner al mismo nivel y menos ser ejercidas por las mismas personas en los mismos lugares.
El pensamiento mágico y sus prácticas son muy dañinas para el avance científico de la sociedad.

Última revisión Cochrane sobre reiki: 
Cochrane Database Syst Rev. 2015 Apr 3;4:CD006833. doi: 10.1002/14651858.CD006833.pub2. Reiki for depression and anxiety. Joyce J1, Herbison GP.

Más vídeos de reiki en hospitales públicos españoles:

domingo, 28 de junio de 2015

Aprender de la tragedia

Explorando a un niño en Kuwonku (Gambia)
El reciente fallecimiento por difteria de un niño no vacunado ha conmocionado a una sociedad que pensaba, mayoritariamente, que esto no podía suceder. La vacunación sistemática de la mayoría de la población infantil ha conseguido que en más de 30 años no haya existido ningún caso clínico de difteria en España. Las tasas de cobertura vacunal en nuestro país son buenas pero mejorables. Por ejemplo, la tasa de cobertura de la triple vírica (sarampión, rubéola, parotiditis) es en toda España del 93% (se necesita igual o mayor del 95% para plantear la erradicación del sarampión y hay comunidades con tasas más bajas).

En estas semanas se ha hablado de las razones para que, familias que viven en un entorno tecnológico y científico que ha traído una gran bienestar a nuestra sociedad, cuestionen la necesidad de la vacunación. Y no es un problema de información o de no saber valorar el denominado beneficio/riesgo, sino de una ideología imbuida de prejuicios o de errores de bulto sobre el funcionamiento de la inmunidad humana, de creencias -es decir, no sujetas a la interpretación racional- sobre las "energías vitales" y demás catálogo de discursos pseudocientíficos. 

Las enfermedades infecciosas básicas que la sociedad lleva años -por supuesto, en los países desarrollados- controlando gracias a la vacunación masiva, siguen campando a sus anchas en los numerosos países pobres de nuestro planeta. Vivir y morir sin tener acceso a ninguna intervención científica que mejore la salud y las condiciones de vida de sus habitantes, todavía es posible en numerosos lugares. Las personas que cuestionen la vacunación generalizada deberían pasar un tiempo en dichos lugares. Esa vida "natural", es decir, solo con la naturaleza que pone y quita la vida es enormemente dura y evolutivamente inmisericorde. La ciencia ha conseguido modificar el rumbo de la historia "natural" y somos afortunados por vivir en esta época.

A continuación os adjunto el comunicado que hemos redactado en la asociación a la que pertenezco, uno de cuyos objetivos es la denuncia de las pseudociencias y la divulgación del pensamiento crítico y científico en nuestra sociedad.

Comunicado de prensa de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico y Círculo Escéptico sobre la deplorable muerte de un niño por difteria
Desde ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico y Círculo Escéptico queremos expresar nuestro pesar por el fallecimiento del niño de seis años enfermo de difteria, pero también debemos hacer una llamada a la reflexión.
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico y Círculo Escéptico, junto con otras entidades y con el trabajo desinteresado de muchos divulgadores, han multiplicado sus esfuerzos para hacer llegar a la sociedad información sobre los peligros de las pseudociencias o las terapias sin base científica, pero la muerte de un niño a causa de una enfermedad que podría haber evitado si hubiese sido vacunado demuestra que nuestro esfuerzo no es suficiente. Los poderes públicos no pueden seguir mirando hacia otro lado ante la propaganda de grupos antivacunas o de vendedores de terapias ineficaces y hasta peligrosas. Las instituciones educativas deben negarse a ofrecer cursos o jornadas pseudocientíficas, que solo sirven para dar a esos mensajes una apariencia de respetabilidad que no merecen. Y los medios de comunicación tienen que reflexionar sobre su responsabilidad: la excusa de la equidistancia no debe servir para poner la charlatanería a la misma altura que la información científica y rigurosa; no es veraz, no es ético y, como se ha puesto de manifiesto hoy, puede tener consecuencias mortales. La muerte de un niño es siempre un drama familiar, pero en este caso también es el síntoma de un grave problema social. Intentemos remediarlo entre todos.

martes, 16 de junio de 2015

Omeprazol "el protector" y los otros prazoles. De reyes a villanos


Lamentablemente, el omeprazol y el resto de IBPs están sometidos a un vaivén de noticias alarmantes mezcladas con una banalización de su consumo por parte de profesionales y pacientes, también alarmante. ¿Por qué?

La aparición del omeprazol fue una gran noticia hace muchos años. Las limitaciones de los antiH2 (ranitidina, cimetidina, famotidina, sobre todo) en la curación y alivio de la úlcera gastroduodenal, el reflujo gastroesofágico y la gastritis erosiva por consumo de AINEs, dio paso a los inhibidores de la bomba de protones (IBPs) que producían un claro alivio sintomático de estas enfermedades. La identificación del Helicobacter pylori como factor determinante en diversas enfermedades gastroduodenales y su posibilidad de erradicación mediante la asociación de IBPs y antibióticos, supuso otro aval incuestionable al alto valor terapéutico de estos medicamentos.
Pero de su éxito vino su abuso. Realizar una gastroprotección efectiva de las hemorragias digestivas asociada al uso de AINEs en varios grupos de riesgo, conseguir un alivio y una prevención de las complicaciones del reflujo gastroesofágico han motivado que, el uso masivo de los prazoles, sobre todo en estas dos circunstancias, se haya generalizado. Y no solo un uso masivo, sino eterno.

Un gran número de personas usan crónicamente los IBPs para la "prevención" continuada de problemas digestivos, no solo los asociado a los AINEs -muy poca gente los toma de forma continuada- sino para evitar "molestias gástricas" atribuidas a la polimedicación. Y poco a poco, boca a boca, sin evidencias científicas que lo apoyen, basado en el "por si acaso", cualquier persona, de cualquier edad, condición o patología, asocia un omeprazol a la toma de cualquier AINE y a otras muchas circunstancias que no están indicadas, como por ejemplo, el uso de amoxicilina/clavulánico y otros medicamentos "fuertes". 
Asimismo, dado que el reflujo gastroesofágico (ERGE) es muy prevalente en nuestra sociedad, llena de obsesos y sobrepesos, con una alimentación inadecuada en horarios, cantidad y calidad e inflados por bebidas gaseosas a todas horas; se ha generalizado la necesidad de tomar omeprazol para evitar el reflujo ocasionado. Es increíble que nuestro país sea el mayor consumidor de omeprazol por habitante.
Todos somos culpables por haber banalizado el omeprazol: los médicos, por hacer una medicina defensiva, y los pacientes, por resistirse a modificar estos hábitos y no asumir ningún riesgo por posibles efectos adversos. Una sociedad a la que le cuesta entender a veces el concepto beneficio/riesgo.

Pero todo puede cambiar de un día a otro: a golpe de titular periodístico. Cuando se relacionó el uso prolongado de IBP con una menor absorción de vitamina B12 en personas mayores, hubo una avalancha de abandonos. Y el omeprazol no es fácil de abandonar bruscamente. Están muy bien descritos los síntomas de hiperacidez tras su retirada. Ahora, serán los infartos los que generarán numerosas preguntas y dudas. No es bueno pasar de rey a villano.

Ha aparecido en Plos One un artículo titulado: Proton Pump Inhibitor Usage and the Risk of Myocardial Infarction in the General Population que presenta datos de asociación entre consumo de IBPs e incremento del riesgo cardiovascularLa prensa lo ha recogido rápidamente: Omeprazol y otros antiulcerosos se asocian a mayor riesgo de infarto (Este grupo de fármacos se asocia con un aumento de hasta un 21% del riesgo de infartos. En España su consumo ha aumentado en más de un 500% en tan solo 12 años. El uso vinculado a la ingesta de AINES y una falsa seguridad, detrás de este aumento) 

El artículo recoge un estudio de farmacovigilancia que utiliza "big data". Casi tres millones de personas escrutadas con 19 millones de registros clínicos buscando una posible asociación en el uso de IBPs y un mayor riesgo de infarto de miocardio. La indicación de IBPs prolongado era por reflujo gastroesofágico. Fuera de España, es la indicación principal para el uso de omeprazol de larga duración.
El trabajo describe muy bien la metodología del estudio y sus limitaciones. Es un estudio observacional que puede generar hipótesis, no es una evidencia final e indiscutible de que los IBPs aumentan el riesgo de infarto de miocardio en sus usuarios. A pesar de estas consideraciones, encontramos que los pacientes con reflujo gastroesofágico (ERGE) expuestos al uso de IBP tenían un incremento de 1,16 veces de asociación (CI 95% 01/09 a 01/24) con el infarto de miocardio.  El análisis de supervivencia en una cohorte prospectiva encontró un hazard ratio (asociación de daño) de 2 ( CI 95% 1,07-3,78; P = 0,031) de aumento de mortalidad. Esta asociación era independiente del uso de clopidogrel. Asimismo, los antiH2 no se asociaron con un mayor riesgo cardiovascular.

La hipótesis del efecto negativo cardiovascular a través de mecanismos relacionados con el óxido nítrico necesita de más estudios clínicos que avalen dicha hipótesis. Asimismo, el seguimiento de los pacientes para establecer una relación de causalidad necesita de más estudios apropiados. La farmacovigilancia general hipótesis, y ésta es de gran interés.

Mientras tanto, los profesionales debemos hacer un doble esfuerzo de adecuación a las indicaciones aprobadas del fármaco y evitar la sobreexposición de pacientes a los AINEs y a los "protectores" no bien indicados. Asimismo, debemos incrementar los esfuerzos para mejorar la alimentación de la población que evite las causas que hacen del ERGE una enfermedad tan prevalente.

sábado, 13 de junio de 2015

Twitter para médicos. Mi visión


En el contexto del 35º Congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria impartí la charla titulada: Twitter, virtudes y defectos a la hora de comunicar donde plasmo mi visión de Twitter para los médicos en general.

¡Espero que sea de vuestro interés!

viernes, 22 de mayo de 2015

Es "ley de vida". La muerte de la madre

Plaza de Oriente de Madrid. Otoño de 1958
Es "ley de vida". Son las palabras más usadas para consolar al hijo cuando ha muerto su madre a una edad avanzada, 87 años. Y sí, lo es. Nadie más racional que yo para saberlo y aceptarlo. Es la ausencia definitiva, la ruptura de la unión con tus antecesores lo que genera la tristeza y el recuerdo amontonado de toda una vida. Es nuestra historia vital, insignificante en el conjunto de seres humanos de nuestro planeta, pero única e imprescindible para uno mismo. 

Como homenaje y recuerdo, para que quede almacenado en este inmenso archivo global en el que estamos convirtiendo internet, lleno de fotos, de palabras, de momentos de la vida de millones de personas cada día, dejo esta semblanza de mi madre, reflejo de una época y de una sociedad que puso muy difícil la supervivencia de los españoles y de la que nosotros, los adultos ya algo mayores, los hijos de la transición, somos su fruto.

Mi madre se llamó Teresa Vicente García. Nació en Madrid el 31 de diciembre de 1927 y a los 3 años perdió a su madre de un "cólico miserere". Ella era la pequeña de cuatro hermanos que quedaron repartidos a cargo de diversos familiares. Mi abuelo Jeremías, maquinista de la RENFE, encontró una buena mujer con la que se casó y cuidó de todos ellos, mi abuela conocida, Lucía. Nació otra hermana, Josefina, con la que mi madre ha compartido una gran parte de su vida.
Mi familia vivía dignamente en el barrio de Legazpi de Madrid, en la Colonia del Pico del Pañuelo, un buen ejemplo de la construcción social de pisos pequeños para la clase obrera.
La Guerra Civil provocó el periodo de mayor sufrimiento a la población madrileña de la época. En la fachada de la casa donde yo viví de los 5 a los 10 años, seguían marcados los impactos de los disparos de la batalla. Mi familia sobrevivió a los bombardeos -mi madre contaba como se le cayó por las escaleras una olla de sopa que llevaba al refugio del sótano de la casa de un familiar en el Paseo de las Delicias- y a las penurias. Ellos son la generación de "no te dejes nada en el plato", el despilfarro era una idea prohibida desde siempre en mi casa. Cuando la guerra se hizo más dura, mi abuelo pudo sacar a la familia de Madrid por el tren de Valencia hasta Cuenca, refugiándose en un pueblo sin frente de batalla, Ribatajada, donde pasaron el último año de la guerra sin incidentes, bien alimentados y protegidos por la familia de mi abuela Lucía que era natural de allí. Mi abuelo siguió sirviendo en los ferrocarriles sin entrar en batalla. Tras la victoria franquista no fue represaliado. Le salvó el no aparecer su nombre en una lista que la RENFE tenía de una huelga realizada años atrás. Mantuvo en silencio y con miedo sus ideas republicanas, como muchos de los vencidos que se hicieron invisibles para sobrevivir.
Con unos pocos años de escolarización antes de la guerra y unos pocos después, mi madre comenzó a trabajar de aprendiza en un taller de costura. Sí, la costura -como muy bien nos ha enseñado el libro y la serie de María Dueñas: El tiempo entre costuras-  era una de las principales salidas de las jóvenes urbanas de clase obrera junto al servicio doméstico. Ella siempre recordó ese tiempo como alegre en la España oscura de los años 40, el tiempo de la adolescencia y la juventud que quiere ser feliz adaptándose a lo que la rodea. 
Conoció a mi padre a mediados de los años 50. Mi padre era ebanista en el barrio de Palacio, cerca de la Plaza de la Paja. Mis padres nacieron en Madrid en barrios muy populares, de familias emigrantes de diversas partes de España. Se casaron en 1957 y yo nací en 1958. Mi padre murió en 1963 de tuberculosis. La enfermedad y muerte de mi padre marcaron de forma permanente a mi madre. Diagnosticado al poco de casarse, mi padre permaneció ingresado en hospitales de la sierra madrileña por su tuberculosis antes de mi nacimiento. Con muchas temporadas ausente y ante el miedo al contagio de su hijo, mi padre y yo apenas tuvimos contacto. Eso provocaba un gran dolor a mi madre y la muerte de mi padre en sus brazos por una hemorragia pulmonar a los 42 años fue un golpe terrible para ella.
Mi madre había seguido trabajando todo el tiempo que duró su matrimonio. Con mi padre enfermo, su trabajo era imprescindible y después de su muerte aún más. Ella siempre tuvo la pena de no haber podido estar más tiempo conmigo en la infancia. Mi abuela y una de mis tías solteras -Soledad- se encargaban de cuidarme. Por ello, mi madre y yo nos desplazamos a vivir con su familia a la pequeña casa de la Colonia del Pico del Pañuelo. Mi madre sufrió mucho en esa época. La recuerdo vestida de negro y triste la mayor parte del tiempo.
Trabajó durante muchos años en una tienda de "alta costura" como cortadora -hacía los patrones de la ropa desde el dibujo del modisto- llamada Femme que atendía a la "alta sociedad" de la época: esposas de ministros de Franco, empresarios, diplomáticos. De niño fui numerosas veces a la tienda situada en la calle Recoletos esquina con la calle Serrano, actualmente ocupada por una tienda de alfombras de lujo. Arriba, el lujo "parisino" de la época, escaleras abajo, en el sótano, el taller donde se afanaban numerosas mujeres en cortar, coser, planchar la exquisita ropa que era probada y comprada en el piso de arriba. Mi madre era muy buena en su trabajo y siempre fue apreciada por el jefe y las clientas. En una ocasión, tuvo que ir a Londres en los años 70 a probar y ajustar unos vestidos a una importante clienta del exilio cubano que vivía entre Madrid y Londres. Le encantaba relatar ese viaje, el buen trato y el lujo que vio y vivió. 
Cuando cumplí los 14 años, mi madre consiguió un piso de protección oficial en el barrio de La Elipa -barrio popular de Madrid del extrarradio, cuando se inauguró la M-30- cerca de la vivienda que el resto de mi familia había adquirido en el mismo barrio. Allí vivimos ella y yo hasta mi independencia cuando inicié el MIR.
Tras el declive de Femme, mi madre encontró trabajo con otro modisto: Tony Benítez, que la trató cordialmente hasta su jubilación. 
Mi madre siempre fue muy bien vestida. Ella hizo su ropa hasta la vejez y era especialmente coqueta con su aspecto. Ya anciana, no quería llevar manga corta para no dejar visible la caída de la piel de los brazos, para ella signo de un gran deterioro físico.
Siempre deseó que yo fuera a un "buen colegio", en aquellos años equivalía a religioso: Colegio San Viator y Sagrada Familia en la calle Menorca, al que pude acceder becado por mis buenas notas y ser hijo de viuda. 
Muy contenta porque su hijo fuera médico, creo que pude darle una gran satisfacción por ello.
Su envejecimiento tuvo como consecuencia un glaucoma importante y una hipoacusia limitante. Sin otras enfermedades crónicas, afortunadamente. Fue atracada en la calle y sufrió una fractura de cadera que se resolvió en el Hospital Gregorio Marañón. Sus años de jubilación han sido plácidos y como todos los abuelos, siempre preocupada por sus nietos, mis hijos. Con cierta tristeza pesimista de fondo, ha vivido sus últimos años acompañada de mis tías, Soledad fallecida hace 8 años y Josefina.
Hace 15 días entró en una fibrilación auricular que fue revertida. En pocas horas, hizo una isquemia mesentérica aguda que yo sospeché desde el inicio del dolor. Fue intervenida en 2 ocasiones en el Hospital de La Princesa de Madrid. No lo pudo superar. Falleció el 18 de mayo de 2015 junto a su hermana y su hijo. 

Nota: 
Soy consciente de que hablo aquí de mi intimidad y de la vida de mi madre pero quería dejar un recuerdo escrito, breve, resumido, de su vida. La sociedad en la que vivimos se hace con la aportación de todos los que anónimamente han vivido en ella a lo largo de la historia. Todos tenemos mucho de nuestros antecesores y se lo dejamos a nuestros hijos. Recordarles es el mejor homenaje. Por ello, dejo en este blog personal y profesional, una gota de la vida de mi madre. 

jueves, 21 de mayo de 2015

La precariedad laboral en sanidad es una amenaza para pacientes y profesionales

LA PRECARIEDAD LABORAL SANITARIA ES UN SÍMBOLO DEL DESMANTELAMIENTO DEL SISTEMA SANITARIO PÚBLICO EN ESPAÑA

Quienes firmamos abajo denunciamos con este manifiesto la deriva política que llevará al desmantelamiento del sistema sanitario público en España. Este sistema, de cobertura universal, ha sido y es ejemplo mundial. Es un sistema que responde eficazmente y a un coste razonable a los problemas de salud de  poblaciones y pacientes.

El sistema cuenta, además, con la estima social y la aprobación general y de  profesionales y pacientes. Cabe su mejora, y el introducir cambios que incrementen su eficiencia. Pero, hasta ahora, todo lo que se ha hecho ha sido recortar sin tino, con un objetivo ciego que disminuye el gasto sin tener en cuenta su impacto ni en calidad ni en salud.

En la gestión se ha implantado una cultura sin fundamento humano ni científico que considera al personal como pieza intercambiable. Son sistemáticos los contratos eventuales, incluso por horas y para cometidos diversos. Es lo que llamamos precariedad laboral (en el sentido de enorme temporalidad, gran vulnerabilidad, bajo nivel salarial y falta de derechos sociales).

En el sistema sanitario los servicios son servicios personales, en los que es clave la confianza entre profesional y paciente. Es cruel y deteriora la calidad la falta de continuidad/longitudinalidad que se expresa bien con expresiones tipo: "¿Otra médica? ¿Tengo que volver a repetírselo todo a usted?". De la misma forma, en espejo, el pensamiento profesional que se expresa con preguntas tipo: "¿Quiénes serán mis pacientes mañana? ¿Con quién formaré equipo?" y que llega a decir: "No me coja cariño que me voy mañana".

La cuestión atañe a todo el sistema sanitario público en aspectos que se mezclan con la precariedad. Lo expresa bien la externalizacion innecesaria de servicios incluso en áreas de especial riesgo, como la atención a pacientes con problemas graves de salud mental. La situación precaria se repite en la atención primaria, incluyendo centros de salud y sectores comunitarios, sociales, de rehabilitación y otros, donde es imprescindible la continuidad de cuidados. Lo mismo sucede en los hospitales, tanto en consultas externas como en urgencias y en plantas. También en las cárceles, donde es perentoria la mejora de la continuidad por la presencia de problemas infecciosos, de salud mental y de drogadicción. La precariedad también lesiona los aspectos de salud pública que cubre el sistema sanitario y que exigen equipos consolidados capaces de enfrentarse, por ejemplo, a las inevitables crisis de salud pública.

La precariedad disminuye la calidad clínica e incrementa los errores sin disminuir el coste. La precariedad daña la salud de pacientes y profesionales. La precariedad es, de hecho, una forma de maltrato y una falta de respeto, una indignidad para profesionales y pacientes. La precariedad sanitaria afecta más a  mujeres jóvenes y, por ejemplo, en su impacto vital global modifica/impide planes de maternidad/paternidad. Entre el trabajo "en propiedad" y la precariedad hay soluciones al tiempo científicas, humanas y racionales que mejoran el resultado en salud en pacientes y profesionales.

Parece que se hubiera decidido el desmantelamiento del sistema sanitario público. Es parte de una ideología que considera que "la sociedad no existe, existe la persona" y a la persona individual se pretende servir destruyendo lo público y beneficiando los intereses privados de industrias y organizaciones varias. Se rompen con ello la equidad y la solidaridad que sustentan a la sociedad (ese "hoy por ti, mañana por mí") que generan salud por sí mismas en los que hoy precisan la atención sanitaria de calidad y en quienes la precisarán mañana.

La precariedad profesional sanitaria daña la salud y en defensa de la equidad y de la solidaridad, manifestamos:
La precariedad laboral sanitaria es un símbolo del desmantelamiento del sistema sanitario público que concierne al conjunto de la sociedad.  Por ello animamos a sumarse a este manifiesto a las personas individuales y a las organizaciones colectivas.
La precariedad laboral sanitaria incumple en muchos casos la legislación laboral, introduce inseguridad jurídica y es un abuso justificado por intereses particulares y/o privados. Por ello recurriremos a la vía legal en todos los niveles.
La precariedad laboral sanitaria responde a un gerencialismo sin categoría, que convierte en "gestores" a simpatizantes del partido en el poder y cuya formación, si alguna, es muy deficiente. Por ello exigimos la profesionalización de quienes gestionan el sistema sanitario público.
En muchos casos se pretende una desreguralización arbitraria pues no se cumplen ni las más mínimas normas pactadas respecto a las bolsas de trabajo, convocatorias de plazas, situaciones de excepción y reposición de puestos de trabajo. Además, falta toda planificación a medio y largo plazo de necesidades de personal que permitan dar respuesta a los problemas de salud de pacientes y poblaciones. Por ello pedimos  el cumplimiento de los pactos y la visión de futuro que precisa la gestión del personal sanitario.
Puesto que la precariedad laboral sanitaria es un símbolo del desmantelamiento del sistema sanitario público elaboraremos propuestas concretas sobre sus causas y soluciones, para presentar a los partidos políticos de forma que se pronuncien ante las mismas.
La precariedad laboral sanitaria no es una situación transitoria ni nueva pero sí muy intensificada durante los últimos años. Forma parte de un diseño que busca el deterioro del sistema público para reducir su aprecio social y favorecer que los ciudadanos opten cada vez más por la sanidad privada. La intensa precariedad laboral en la sanidad pública es letal para la calidad y repercute en la salud de poblaciones, profesionales y pacientes. Por ello, para mantener la salud, llegaremos a tomar todas las medidas posibles, incluyendo el ejercer los derechos de protesta, manifestación y huelga.

FIRMANTES (a 20 de mayo de 2015)[1]
Antoni Agustí Martí, Guillermo Álvarez López, Beatriz Aragón, Juan Diego Areta Higuera, Vicente Baos, Mikel Baza, Sara Belinchón, Clara Benedicto, Raúl Calvo Rico, Manuel Carretero Matas, Salvador Casado, Fernando Casado Campolongo, Rafa Cofiño, Txema Coll, Carlos Coscollar, Mounir Diouri, Patricia Escartín, Carmen Fando, María José Fernández de Sanmamed, Patricia Ferre, Marta García Caballos, Luis García Olmos, Juan Gérvas, Irene Gonzalo Sanjosé, Mariola Gracia, Mariano Hernández Monsalve, Juan Irigoyen, Marian Jiménez de Aldasoro, Mónica Lasheras, Miguel López del Pueyo, Rosa Magallón, Gorca Maiz, Iván de la Mata, Miguel Melguizo Jiménez, Félix Miguel, Sergio Minué, Carolina Morcillo Ródenas, Abel Novoa, Leticia Núñez Queijo, Isabel Núñez Lozano, Alberto Ortiz Lobo, Javier Padilla, Jesús Palacio, Luis Palomo, Pastora Pérez, Carmen Pérez-Crespo Gómez, Mercedes Pérez-Fernández, Pablo Pérez Solís, Ana Rico, Ana Rivera, Elena Serrano, Juan Simó Miñana, Pablo Simón Lorda, Gemma Torrell, Ana Vall-llosera.

ASOCIACIONES, ORGANIZACIONES Y ENTIDADES (a 20 de mayo de 2015)[2]
Equipo CESCA, Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), Fòrum Català d'Atenció Primària (FoCAP), NoGracias.






[1]    La adhesión al Manifiesto está abierta, e implica un compromiso contra la precariedad laboral sanitaria y la difusión del Manifiesto en lo que se pueda. Para adherirse a este Manifiesto escriba sus datos básicos en el formulario en http://goo.gl/forms/YOfacHtVSj Todos los contactos a atencionprecaria@gmail.com
             
[2]    Muchas asociaciones, organizaciones, organizaciones y entidades precisan de reuniones explícitas de juntas y órganos de gobierno para poder adherirse al Manifiesto y de ahí un cierto retraso en su participación.

sábado, 25 de abril de 2015

"Los antibióticos curan enfermedades causadas tanto por virus como por bacterias"


La reciente publicación de la Encuesta de Percepción Social de la Ciencia en España nos pone delante de nuestro espejo, como país y como sistema educativo y social. Y esa imagen devuelta del grado de conocimiento de hechos científicos básicos y que deberían ser de conocimiento común, es regular tirando a mala.
Un porcentaje relevante de personas, de todas las edades, desconocen hecho muy básicos sobre la ciencia que se usa cada día.

Hay dos afirmaciones dirigidas directamente a la salud:
- Se pueden extraer células madre del cordón umbilical de los mamíferos
- Los antibióticos curan enfermedades causadas tanto por virus como por bacterias

Sin ninguna duda, llevamos muchos más años hablando de los antibióticos y su falta de acción sobre las enfermedades causadas por virus que el tema de la conservación de células madre del cordón umbilical; sin embargo, la tasa de respuesta correcta es muy superior en el tema de las células madre que el tema de los antibióticos y los virus: 84.9% versus 46.5%. Parece increíble, pero es así.
Solamente entre 35 y 55 años, el porcentaje de respuesta correcta es superior al 50%. Que no alcancemos ese mínimo porcentaje entre los jóvenes mayores de 15 años es decepcionante porque soy consciente de que esos conceptos están en el desarrollo curricular de la escuela primaria española. ¿Qué falla? Me siento incapaz de tener la respuesta.


Si se analizan los datos según nivel de estudios, vemos que los estudios de la población aumenta su grado de conocimiento pero no "vacuna" contra la ignorancia de temas básicos. La respuesta de los antibióticos es correcta solo en el 62% de los encuestados.

Sobre los antibióticos y su uso he escrito mucho en los últimos años, es algo clásico, y por lo que se ve, no se puede renunciar a seguir hablando de ello.

En 1996, publiqué en Ediciones Temas de Hoy un libro titulado: Sin Receta, la automedicación correcta y responsable. Por supuesto tenía un capítulo dedicado a los antibióticos. Traigo aquí varios extractos que sirven igualmente en la actualidad:

La era antibiótica, una revolución

             A principios del siglo XX, el 50% de las personas morían antes de los 20 años y el 90% antes de los 50 años. A los 40 años, los seres humanos estaban al límite de sus fuerzas. En el año 1986 (últimos datos disponibles), la esperanza de vida al nacer de los varones españoles era de 73,2 años y de 79,6 años para las mujeres. Son muchas las razones socioeconómicas para justificar esta importante mejoría, pero la contribución de los avances médicos ha sido debida en una gran parte a los antibióticos, que han hecho desaparecer las enfermedades infecciosas del primer lugar de la lista de causas de muerte.

            Esta revolución comenzó en 1929 con el hallazgo casual de Alexander Fleming de un hongo que inhibía el crecimiento de una colonia de estafilococos que dejó en su laboratorio al irse de vacaciones. Fleming no pudo purificar su sustancia, por lo que solo pudo aplicarlo en forma tópica (sobre la piel) con poco éxito. A pesar de ello, Fleming pudo describir propiedades, tales como su espectro de acción (sobre qué tipo de bacterias era activa) y la aparición de resistencias (las bacterias aprenden a defenderse del antibiótico dejando de ser eficaz). En 1939 en Cambridge, al inicio de la Segunda Guerra Mundial, Howard Florey y Ernst Chain buscaban sustancias activas sobre las heridas y las complicaciones infecciosas que aparecían en los campos de batalla. Ambos consiguieron purificar la penicilina G y comprobar su eficacia en enfermedades bacterianas de estreptococos y estafilococos. Fleming, Florey y Chain compartieron el premio Nobel. Hasta 1945, la penicilina no se introdujo en los hospitales civiles para el tratamiento de las bacterias que provocaban más enfermedades y muerte: las neumonías, las complicaciones de la faringoamigdalitis, las meningitis, la sífilis y las infecciones cutáneas graves, entre otras.
            Desde este descubrimiento, multitud de nuevos antibióticos han ido incorporándose a la terapia de las infecciones. Los años 60 marcaron el desarrollo de los antibióticos de amplio espectro (ampicilina, tetraciclinas), usadas masivamente por parte de los  médicos. Un arma eficaz contra determinadas infecciones bacterianas comenzaba a utilizarse de forma indiscriminada ante todo tipo de infecciones, muchas de ellas virales y autolimitadas.

¿Dónde actúan los antibióticos?

            Las sustancias que habitualmente denominamos antibióticos van dirigidas, en su mayor parte, a las infecciones producidas por bacterias, pero sería mas propio hablar de antimicrobianos para describir las posibilidades de acción sobre distintos géneros biológicos. Las enfermedades infecciosas de causa conocida están producidas por algunos de los siguientes agentes: virus, rickettsias, bacterias, mycoplasmas, chlamydias, hongos, protozoos y helmintos.
            La mayor parte de las infecciones agudas que una persona sufre a lo largo de su vida serán infecciones virales -respiratorias en su mayor parte-, para las que no existe tratamiento específico con ningún medicamento antiviral que actúe con eficacia. En las últimas décadas se han desarrollado auténticos fármacos contra los virus que causan mayor morbimortalidad, pero la mayoría de las infecciones humanas producidas por virus (respiratorias, digestivas) siguen sin tratamiento. Los virus respiratorios tienen una gran capacidad de mutación, es decir, solamente al pasar de una persona a otra en la cadena de la infección, el virus ya no es exactamente igual, lo que complica el diseño de una vacuna específica o de un medicamento que actúe sobre ellos. Los virus Influenza (causantes de la gripe) son de una gran estabilidad, lo que permite predecir y desarrollar una vacuna eficaz de una temporada invernal a la siguiente. La batalla contra las enfermedades virales (sarampión, viruela, parotiditis, rubeóla, hepatitis B) está siendo ganada gracias a la creación de vacunas que consiguen crear una inmunidad natural suficiente para vencer a los virus, cuando nos encontremos con ellos a lo largo de nuestra vida.
            Las bacterias constituyen el grupo fundamental de microorganismos contra los cuales se han creado antibióticos que actúan con eficacia. La lucha contra el Streptococcus pyogenes (faringoamigdalitis aguda), Escherichia coli (el más frecuente en las infecciones urinarias), Neisseria meningitidis (el más frecuente en las meningitis agudas), Streptococcus pneumoniae (el más frecuente en las neumonías) y otros cientos de gérmenes patógenos humanos, ha sido posible gracias a los antibióticos descubiertos. En el futuro se continuarán descubriendo nuevos fármacos para combatir las resistencias que los microorganismos desarrollan.
            Los otros agentes descritos: rickettsias, mycoplasmas, chlamydias, hongos, protozoos y helmintos, tienen también sustancias específicas que actúan sobre ellos. En algún caso como las rickettsias, mycoplasmas y chlamydias tienen el mismo tratamiento antibiótico que determinadas bacterias, siendo eficaz para ambos.

                    En torno a los antibióticos se ha creado una gran expectativa cultural. Se espera de ellos la curación definitiva. El resto de los tratamientos solo procuran alivio, mejoría o control, tanto las enfermedades agudas como las crónicas. Por esta razón, los antibióticos son valorados como el tratamiento definitivo de una enfermedad, la máxima esperanza de curación al administrarlo.


martes, 21 de abril de 2015

La homeopatía en Millenium de La 2

Muy entretenido programa dedicado a la homeopatía, con la intervención de Jesús Martínez @jmartinezal Según iba visionándolo, he ido escribiendo en Twitter los comentarios que me surgían. Una forma de retransmitir en "diferido" un programa de televisión que ponen a la 1 de la madrugada. Gracias a RTVE a la Carta, podemos verlo a cualquier hora y lugar.

sábado, 18 de abril de 2015

El cansancio de los médicos


"Soy un psiquiatra. Lo he sido durante 27 años. Estoy completamente exhausto. Años y años escuchando a los pacientes...."
De tarde en tarde, como una rara avis que descubres por recomendación, aparece una película demoledora, fascinante, inquietante, de las que no se comentan en las noticias y muy pocos conocen. Gracias a mi hijo, estudiante de Comunicación Audiovisual, he conocido la perturbadora Du Levande (La Comedia de la Vida) del director sueco Roy Andersson. La película es de 2007 y fue candidata de Suecia al Oscar a la mejor película extranjera, además de haber sido presentada en el festival de Cannes.
En un fresco de personajes y situaciones diversas, vamos desde el esperpento y el humor negro a la reflexión descarnada sobre la condición humana, en una Suecia repleta de un feísmo triste y vulgar. 
En ese crisol, aparece un psiquiatra que llega a su consulta y hace en minuto y medio una declaración terrible: está exhausto de escuchar a los pacientes, de que quieran ser felices cuando son egoístas, que quieran que se les ayude a ser felices, gastando horas y horas en esa terapia cuando no es posible; y ya no lo hace, solo da pastillas, cuanto más fuertes, mejor. La escena acaba abruptamente, sin nada más que añadir.
La estética de Andersson, desde sus anuncios comerciales a sus cortometrajes es simbólica y austera. Por ello , más demoledora.

¿Cuántos médicos, de cualquier especialidad, han llegado a similares conclusiones? ¿Cuántos están "exhaustos" de la relación terapéutica y la carga emocional y de interacción personal que conlleva el oficio médico? ¿Cuántos detrás de ese concepto de "estar quemado" hay de rechazo a la relación con los pacientes y a la gestión emocional de la misma?
Mantener una actitud y una relación empática con los pacientes es un esfuerzo y una dedicación. Todos sabemos que cuando una consulta lleva muchas horas y muchos pacientes atendidos, es difícil mantener la frescura intelectual y la disponibilidad y ganas de comunicar que todo paciente se merece. 

Los enfermos valoran como un valor imprescindible tener una relación afable y comunicativa con sus médicos, y nadie dudamos de su valor terapéutico y humano. Pero, como decía Salvador Casado en El final de la vieja medicina, el presente y futuro profesional dificulta cada vez más la existencia de unas condiciones que ayuden a que, médicos y pacientes, establezcan esa relación.

Es bueno hablar de la fatiga de los médicos. No hay que tapar una realidad. Interaccionar día a día con la vida de miles de personas -en la medicina de familia el abanico de situaciones es muy amplio- y gestionar frustraciones, miedos, inseguridades, angustias, tristezas, desencantos, dolor, genera fatiga y, a veces, algo más que una distancia profesional sobre los problemas de los demás, rechazo. 
Quizás son reflexiones propias de los médicos con muchos años de ejercicio profesional (31 años desde que inicié el MIR) pero he visto gente muy joven sintiendo esa sensación y sufriendo por ella.

La solución es sencilla y complicada: tener una vida propia satisfactoria y encontrar unas condiciones de trabajo que permitan dosificar y adecuar las necesidades de todos. 

Otra muestra más del inquietante Roy Andersson, con subtítulos en español: Un mundo de gloria

lunes, 13 de abril de 2015

MEdeDICO A las Personas


MEdeDICO A las Personas es un bonito eslogan. Todos los médicos actuamos sobre las personas y sus problemas de salud, los que trabajamos en atención primaria tenemos ampliado el espectro de situaciones donde la interacción es muy relevante. Es nuestra ventaja y nuestro valor. Y creo que es bueno recordarlo y reivindicarlo, sin desviar el foco de a quién va dirigida esta reivindicación.

La población que atendemos en Atención Primaria, desde los bebés hasta los ancianos, es la mayor parte de la sociedad. Un porcentaje altísimo hace una valoración positiva del trabajo que realizan todo el conjunto de miembros de un centro de salud: administrativos, auxiliares, trabajador social, matrona, enfermeras, pediatras y médicos de familia. Las encuestas así lo avalan. La inmensa mayoría de las personas que pasan cada día por los centros de salud salen valorando positivamente nuestro trabajo. Sin embargo, el deterioro presupuestario y conceptual viene de la mano de las élites dirigentes que consideran que los grandes logros en sanidad proceden solamente de la atención hospitalaria de los enfermos. 

Entre el populismo de inauguración y el objetivo ideológico de una gestión privada del Sistema Nacional de Salud, los presupuestos en AP han ido menguando. No hay cambios e innovaciones en la gestión de los recursos humanos, no hay nuevas ideas que favorezcan la proyección hacia la sociedad del trabajo en AP. La presencia en la Universidad sigue siendo poco más que anecdótica.
El modelo iniciado hace 30 años necesita una profunda reescritura y a nadie parece interesarle. La única idea ofrecida en los últimos años fue la privatización de la gestión de los centros de salud de manera confusa y tramposa.

Día a día, los que trabajamos en los centros de salud seguimos de la misma manera, salvo ordenadores, que hace 30 años. Han cambiado muchas cosas en la sociedad y en la relación con los pacientes y nuestra Atención Primaria necesita un replanteamiento global basado en el servicio público y en una gestión que facilite su calidad, su renovación generacional y su aceptación social.

Mis compañeros de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria han preparado el siguiente vídeo de celebración de este 13 de abril.


domingo, 5 de abril de 2015

Las salchichas y la mamá resabiada

La publicidad es el difícil arte de hacerte convencer de que adquieras un producto, cuando en el fondo no lo quieres. Hay obras de arte dentro de la publicidad y hay manipulaciones groseras y burdas. 

La industria alimentaria es una de las que más invierte en publicidad en todo tipo de medios, sobre todo televisivos. Hay tantos alimentos preparados a la disposición del consumidor en los estantes de los supermercados que nadie va a hacer un análisis racional de los mismos, va a escoger por el impacto subliminal que la publicidad deja en nosotros tras ser expuestos. Hay publicidades manipuladoras que se ven desde lejos pero que son eficaces: la Coca Cola es un gran ejemplo.

Juan Revenga El Nutricionista de la General, JM Mulet con su blog y libros y Julio Basulto también, están difundiendo en las redes y en los medios generalistas de comunicación, información veraz y crítica sobre la alimentación y la nutrición. Desmontar los mitos nutricionales erróneos y las manipulaciones de la industria alimentaria es un buen objetivo 

Las salchichas han sido siempre un alimento barato y no muy recomendado en una dieta saludable. Sin embargo, sus fabricantes insisten una y otra vez en lo buenas que son.



Salchichas: fuente de proteínas y fósforo. 

Es el lema de esta campaña.
Si cogemos una de las salchicas anunciadas de Campofrío y observamos la composición:

- La cantidad de proteínas por 100 gramos es de 14g, mientras que la de grasas es de de 22g.
Podríamos anunciar de forma más veraz, fuente de grasas, proteínas y otras cosas. Obviamente la palabra grasa está proscrita en el lenguaje alimentario y las proteínas son fuente de poder y energía en el imaginario colectivo. Además de la carne de pollo, echan un poquito de soja y leche y así tenemos más proteínas.
- Nos dicen también la cantidad de sal que contiene, pero... y el fósforo ¿dónde está el fósforo?
No aparece el fósforo de forma expresa, entonces ¿para qué anunciarlo?

El fósforo va unido al metabolismo del calcio y es extraordinariamente raro que haya un déficit nutricional que lo altere. Su déficit siempre será debido a una patología metabólica.
La European Food Safety Authority nos informa de las fuentes dietéticas de fósforo y las cantidades medias ingeridas en países de la Unión Europea:
Los principales contribuyentes de la ingesta de fósforo en la dieta son los alimentos con alto contenido en proteínas; es decir, la leche y los productos lácteos, seguido de la carne, pollo y pescado, cereales y legumbres. Basado en datos de hasta nueve países de la UE, los consumos de fósforo oscilan entre 265 y 531mg/día en los bebés, entre 641 y 973mg/día en niños de 1 año a <3 años, entre 750 y 1.202mg/día en niños de 3 a <10 años, entre 990 y 1.601mg/día en niños de 10 a <18 años y entre 1.000 y 1.767mg/día en adultos (> 18 años).
Vemos que el fósforo está en los alimentos proteicos, bien, y otras muchas cosas más. ¿Para qué hay que resaltarlo? Porque en el imaginario colectivo de la población, fruto de años de tonterías manipuladas y de productos farmacéuticos al uso, mucha gente cree que el fósforo potencia las capacidades intelectuales de los niños y los adultos.
No va a ser Campofrío la que se encargue de desmontar esa idea, sino de aprovecharla para llevarse el ascua a su sardina, perdón, su salchicha a la sartén de teflón en la vitrocerámica.

La abuela tiene razón en casi todo lo que dice. Y la mamá repipi y de buen rollito es una listilla ignorante.

viernes, 3 de abril de 2015

Y el horror habitó entre nosotros

Procesión Jueves Santo 2/4/2015
San Lorenzo de El Escorial
En medio de las celebraciones religiosas y festivas de la Semana Santa, donde cada cual se fija y celebra en lo que cree o no cree; sin asimilar todavía la tragedia y el asesinato en masa del avión de Germanwings, un episodio más del fanatismo yihadista ha golpeado una universidad del este de Kenia.

Cuatro asesinos, imbuidos de un extremismo religioso que intenta destruir la convivencia entre personas de distintas creencias, han sido capaces de matar en unas horas a 147 jóvenes estudiantes que residían en la Universidad de Garissa. En África, las universidades tienen sus residencias de estudiantes dentro de los recintos. Era un lugar fácil de atacar, con unas mínimas barreras de seguridad - una universidad no es un cuartel de policía o del ejército -. De madrugada, los milicianos del grupo terrorista Al Shabaab de Somalia, fueron masacrando estudiantes con un único criterio: solo se salvarían los musulmanes. Y para comprobar que lo eran de verdad, les hacían recitar suras del Corán. La mayoría eran cristianos. Fueron asesinados.

En una gran parte de los países africanos, hay una convivencia pacífica de los creyentes de distintas confesiones: cristianos evangelistas, católicos, musulmanes, hindúes - hay un porcentaje relevantes de población de origen indio en muchos países de África -. Al menos en los países que conozco (Uganda, Ghana, Senegal, Gambia es musulmán mayoritariamente). Probablemente pocos ateos, o al menos no se hacen conocer al ser rechazados, incluso violentamente por miembros de todas las religiones, como los homosexuales. La tolerancia al no religioso es menor que la que se profesa a otra religión. 
El equilibrio entre las relaciones de las distintas etnias es delicado en muchos lugares y la religión ha sido un elemento unificador en muchos países. La deriva fundamentalista e internacionalista del islam sunita ha ido creando conflictos en muchos países (Malí, Sudán, Somalia, Níger, Nigeria, Libia, Argelia) mientras que en muchos otros, la influencia extremista no está presente o todavía no ha llegado. Su extensión es una tragedia para África y para el mundo entero. Las distintas franquicias de Al Qaeda o el DAESH están trasladando el horror del asesinato brutal y sectario de sus matrices al suelo africano.

La movilización solidaria que recorrió Europa por los asesinatos de la revista Charlie Hebdo no se va a reproducir. Incluso, los recientes asesinatos en Túnez que afectaron a dos españoles y a otros europeos provocaron la solidaridad con el pueblo tunecino. El de ahora es un nuevo episodio más que tiende a verse como algo lejano, demasiadas tragedias seguidas anestesian nuestra capacidad de espanto. 

No cuesta mucho imaginarse el dolor sentido si un hijo tuyo viajara en el avión de Germanwings, o si tú hubieras estado en el viaje de crucero que muchas parejas hacen por sus aniversarios o enlaces. No es difícil de imaginar que una hija tuya estuviera en una residencia de estudiantes de Erasmus y fuera masacrada por unos fanáticos asesinos por el simple motivo de estar allí y no tener la misma creencia o ninguna creencia. Todo eso es el horror, y habita entre nosotros.

Nota: 
He decidido publicar una foto de la matanza de la Universidad de Garissa porque creo que las tragedias son hechos reales y terribles. Vivimos con normalidad en nuestras calles estos días, las crueles imágenes de la representación del calvario y muerte de Jesucristo. A ellas son expuestas los niños pequeños y toda la población. Sin buscar comparación, el horror habitó entre nosotros. 

https://twitter.com/madpigs_/status/583979272626405376