sábado, 1 de enero de 2011

Empezando el año: sin tabaco

Por fin. Tras varios años de esfuerzos por parte de las sociedades médicas -en esto hemos estado todos de acuerdo-, la Comisión Nacional de Prevención del Tabaquismo y otras instituciones, se publica la modificación de la Ley del 2005 que estableció las primeras limitaciones al consumo del tabaco en los espacios públicos. El bajo porcentaje de locales públicos que optó por ser libres de humo, junto a la permisividad social que todavía persiste con los fumadores públicos, hizo que el impacto real de las limitaciones al consumo del tabaco fueran muy pequeñas.
El debate sobre la libertad del fumador, el "acoso", "pues si es tan malo que lo prohiban" que llegó a decir una cercana autoridad autonómica, quedan atrás como pobres argumentos de un mal debate.
El consumo del tabaco es una lacra sanitaria que provoca mucho sufrimiento. Intentar que las nuevas generaciones no se incorporen a su consumo, ayudar a los fumadores a eliminar su adicción es la tarea que tenemos por delante. Nada fácil. La propia Ley recomienda que se hagan programas específicos para esta misión, me imagino que como siempre, a costa de los relajados centros de salud. ¿Algún ilustre redactor de la Ley sabe cuál es el mínimo tiempo para abordar el tema, calibrar la motivación, dar pautas, valorar el uso de medicación o terapia sustitutiva, aconsejar visitas de seguimiento? En mi propia experiencia no menos de 15 minutos. ¿Qué otras cosas dejo de hacer para cumplir esta necesaria misión en mi apretada agenda de kalidad?
La ley contiene una curiosa excepción. Los únicos lugares públicos donde se permite fumar en espacios habilitados expresamente son: cárceles, instituciones psiquiátricas, residencias de mayores y discapacitados y unos "originales" clubes privados de fumadores. Parece que los zonas de "sombra" de nuestra sociedad necesitan esas "libertades" para evitar males mayores.
Espero que entre todos podamos ayudar a los fumadores a dejarlo. Sin magia, sin resultados maravillosos "garantizados", con esfuerzo y voluntad. Pero en este campo, siempre habrá "listos" que ofrecen una solución maravillosa.
Foto: Cartel en un concurrido centro comercial de Majadahonda.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Despidiendo el año

Hoy es un día especial, en el que cada año se realizan resúmenes de lo pasado y lo vivido. Muchos compañeros y amigos de la blogosfera realizan el esfuerzo de resumir la actividad propia y la de los demás. Meritorio esfuerzo que yo no realizo. Vivimos mirando hacia atrás y hacia delante, y yo cada vez prefiero no mirar hacia atrás. El tiempo pasado queda en la experiencia, y a veces en la nostalgia. 
¿Y el futuro? Los cambios sociales (tasa de paro, recortes salariales, desánimo general) planean en el inmediato futuro sanitario un panorama no muy halagüeño. Sería un buen momento y oportunidad para hacer cambios profundos que trajeran de nuevo ilusión a los profesionales, con nuevas formas de gestión-retribución, comunicación con los pacientes y con el resto de profesionales, financiación auténticamente selectiva de los medicamentos, eliminación de herramientas obsoletas (incapacidad laboral, recetas..), entre otras. Sin embargo, las personas que pueden decidir estos temas, siempre hacen balance entre el beneficio y el riesgo (el de ellos, no el de todos) y nada cambia. El tiempo dirá, mientras podamos verlo y contarlo.
Hoy es el último día del año, en el que todos, con mayor o menor gana, haremos deseos para que el próximo sea mejor que el anterior: para que las personas que están en paro encuentren un trabajo (por su economía, por su dignidad, por su autoestima), para que el mazazo de la enfermedad no entre en nuestros hogares, para que cada uno encuentre la pizca de felicidad que todos necesitamos para sobrevivir.
Y mi último pensamiento del año estará con las personas que están trabajando hoy, de todo tipo y condición. Trabajando, para mantener la rueda de esta sociedad delasmejoresdelmundo.


jueves, 30 de diciembre de 2010

La gripe ya ha venido ¿Debemos resignarnos?

La gripe ya ha llegado. Los casos empiezan a aparecer de forma significativa en los centros de salud y las urgencias hospitalarias. Los pediatras, tras sufrir al virus sincitial respiratorio como todos los años, empiezan a recibir cientos de niños con síndrome gripal. La estadística muestra, como siempre, que la población infantil es la primera en sufrir y difundir el virus gripal. Los menores de 14 años tienen un espectacular incremento de los casos en la última semana epidemiológica. En el magnífico blog Diario de una mamá pediatra nos lo han comentado. El virus predominante, como cabía esperar es el AH1N1. Veremos si hay un comportamiento diferente al del año pasado. ¿Habrá casos graves en pacientes sin riesgo, pocos, pero significativos? La distribución de este año es típicamente estacional, coincidiendo este pico con las temporadas previas al 2009-2010. 
En las próximas 4 a 6 semanas veremos la sobresaturación de los servicios sanitarios: consultas, urgencias, partes de baja,etc. Parece una maldición. A lo largo del invierno, una parte importante de la población: niños, jóvenes y adultos sanos sufren la afectación del virus gripal. Este años, no se ha hecho ni la más mínima campaña para reducir la extensión de virus. Igual que se hizo el año pasado, hubiera sido una excelente oportunidad para seguir trabajando en los hábitos de higiene que reducen la transmisión. El año pasado, en los colegios: vasos individuales para beber agua, lavarse las manos periódicamente. Como he leído en diversos comentarios, este año no se ha hecho nada. Recomendar a la población que use pañuelos desechables de un solo uso, se lave las manos unas 8 veces al día y estornude sobre su manga y no sobre la mano son excelentes acciones para reducir la transmisión viral de cualquier virus respiratorio.
Seguiré atentamente la evolución de la gripe en EEUU. Han alcanzado cotas altas de cobertura vacunal tras su recomendación de vacunar a todos los mayores de 6 meses. Veremos la incidencia. En España, este año ha sido la cobertura más baja de los últimos años (país de péndulo): 56.7% de los mayores de 65 años.

La Colaboración Cochrane ha publicado las revisiones de la vacunación antigripal en adultos sanos, niños y ancianos.

1.-  Jefferson T, Di Pietrantonj C, Rivetti A, Bawazeer GA, Al-Ansary LA, Ferroni E. Vaccines for preventing influenza in healthy adults. Cochrane Database of Systematic Reviews 2010, Issue 7. Art. No.: CD001269.
Modesto efecto de la vacunación, Evalúa ensayos hasta 2007. En la población no vacunada, el 4% desarrollaban gripe, el 1% en los vacunados. 


2.- Jefferson T, Rivetti A, Harnden A, Di Pietrantonj C, Demicheli V. Vaccines for preventing influenza in healthy children. Cochrane Database of Systematic Reviews 2008, Issue 2. Art. No.: CD004879.
Las vacunas contra la gripe son eficaces en niños mayores de dos años, pero hay pocas pruebas disponibles para los niños menores de dos años.  

3.- Jefferson T, Di Pietrantonj C, Al-Ansary LA, Ferroni E, Thorning S, Thomas RE. Vaccines for preventing influenza in the elderly. Cochrane Database of Systematic Reviews 2010, Issue 2. Art. No.: CD004876.
La vacunación contra la gripe se recomienda en todo el mundo a las personas mayores de 65 años, dado su mayor riesgo de complicaciones, hospitalizaciones y muertes por gripe. Esta revisión analizó las pruebas de estudios experimentales y no experimentales llevados a a lo largo de 40 años de vacunación contra la influenza. Se incluyeron 75 estudios. Los resultados se basan principalmente en los estudios observacionales, que están sujetos a un mayor riesgo de sesgo. No hay muchos ensayos de buena calidad disponibles. La vacuna trivalente inactivada es la más utilizada. Debido a la mala calidad de la evidencia disponible, las conclusiones sobre los efectos de vacunas contra la gripe para las personas mayores 65 años o más no se puede definir. El perfil de seguridad de las vacunas parece ser aceptable.

Resumiendo: las vacunas, a pesar de su difusión, parecen tener un impacto no muy evidente sobre la enfermedad y sus consecuencias. Por ello, la difusión masiva de la vacunación a la población sana infantil o adulta, parece estar basada más en la voluntad que en la evidencia.
¡Largo invierno nos espera! 

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Donde comen dos, comen tres...

El exceso siempre tiene malas consecuencias. Los excesos navideños en comida y bebida son recordados estas fechas e incluso algún médico de familia aconseja intercalar el exceso con la austeridad (si hoy come mucho, mañana poquito) y así ir compensando la dieta. El exceso en el trabajo también es malo, pero en nuestra sociedad lo llamamos "aumento de la productividad", ya que la cantinela bancaria, empresarial y gubernamental es que en España somos "pocos productivos". Nadie tiene exceso de trabajo sino una mala gestión del tiempo que se dedica a este trabajo. Cuando nos implantaron en Madrid la Agenda de Kalidad, el objetivo era introducir aumentos de productividad para atender más pacientes por día. Si a eso yo lo llamo exceso de pacientes, se contesta que hay que gestionar mejor el tiempo, lo que en su mente quiere decir que hagas más en menos tiempo. Claramente, se fueron de la consultas hace mucho, muuuucho tiempo, los que se atreven a opinar sin saber. 
Pero, los adalides de la libertad en un sistema como el nuestro siempre ven la libertad de una forma muy asimétrica. Todos tenemos un cupo oficial de paciente asignados, el real es desconocido siempre: cambios de pacientes entre comunidades y poblaciones que no son actualizados en tarjeta sanitaria, emigrantes, trabajadores que no cotizan que son dados de baja sin ser avisados.... Si este número es superior a lo recomendado por sus cuentas, los pacientes que solicitan ser asignados son rechazados por el médico, pero deben ser atendidos por el nuevo, no por el antiguo, hasta que reciba la notificación de la gerencia de su rechazo y deberían volver al antiguo médico o pedir otro o...., volver a pedir el mismo y empezar de nuevo en un bucle sin fin. ¿A que es ingenioso? No creo que no se hayan dado cuenta, serían demasiado torpes. 
Y si hay exceso de pacientes, es que hay mala planificación, pero eso ¿a quién le importa?. ¿Cómo solucionarlo? Lo van a estudiar.
Los tiempos siempre pueden ir a peor, para unos más que para otros, como siempre. Por eso, a pesar de todo, DA MUCHA TRANQUILIDAD VIVIR EN LA COMUNIDAD DE MADRID.
Muy recomendable el artículo de Enrique Costas Lombardía: Hacer que se hace.

martes, 28 de diciembre de 2010

domingo, 26 de diciembre de 2010

La fiebre del soldado herido según Francisco Ayala: Cazador en el alba (1930)

Francisco Ayala falleció hace un año tras una larga vida de 103 años. Lúcido e irónico, es el último de los escritores de la generación del 27 que ha llegado hasta nuestro días. Autor de numerosos relatos cortos y de ensayos sobre temas sociales, filosóficos y políticos, disfrutó en los últimos años de su vida del reconocimiento público. Sin embargo, sus relatos no son muy conocidos. Uno de ellos (Cazador en el alba - 1930) tiene un estilo vanguardista y onírico. Un soldado herido sueña entre accesos febriles un paraíso deseado:

El soldado Antonio Arenas ignoró lo que oculta el vientre de los estanques, la lucha de clases y la selección natural de Darwin, hasta que la fiebre le fue mostrando sus descabalados trozos de film, desplegó ante su vista sus catálogos y le ofreció a prueba sus mercancías.
Entonces comprendió el soldado Antonio Arenas que las realidades puras sólo son visibles a la temperatura de 40 grados centígrados, y que cuando Dios quiere hacerse escuchar, derriba del caballo a los jinetes, aunque no siempre ocurra el accidente en el camino de Damasco.
Con la cabeza despavorida, inflamada, pueden atarse los vientos tránsfugas, las imágenes rotas, las ideas sueltas. Y su cabeza pendía de una garganta reseca, tan reseca como una caña tronchada: pensamientos sin bridas ni freno arrastraban su cuerpo, estribado, por la tierra amarilla, negra, ocre.
La sangre le trotaba en las arterias; pez cautivo, quería romper a coletazos la red circulatoria, y evadirse. Patrullaban por sus venas flechillas de «aire comprimido»: ahora lentas, ahora disparadas.
Gritos lejanos le perseguían en su involuntaria fuga. Sus ojos y los de su caballo sacaban astillas a los perfiles de los edificios, estremecían los árboles y desgarraban las zaleas del cielo.
(...) Ella, desvelada y ondulante como las playas, miraba con plácido asombro la cabeza abandonada por la resaca en sus rodillas. El mismo aire delgado que mueve las ramas tiernas del bosque, revelándola en la fuga, sacudió su cuerpo de gacela. 
Entonces despertó Antonio. Había sufrido un repeluzno semejante al de las cuatro treinta de la madrugada. Había sentido en las sienes los dedos fríos de esa hora a que los cazadores suelen apostarse en el alba.
 Foto: Man Ray

sábado, 25 de diciembre de 2010

Los regalos de Navidad de...los pacientes

Me siento muy afortunado por recibir una gran cantidad de regalos de mis pacientes por Navidad. Son una muestra de agradecimiento desinteresada, sí, desinteresada, de mi trabajo hacia ellos. Abundan las botellas (cava, vino, licores, orujos caseros), bombones, embutidos, los clásicos y agradecidos jamones, cestas con una miscelánea de turrones, frutos secos y escarchados, cerámicas y frutas frescas. Hay días que tengo que hacer varios viajes desde la consulta al coche para poder llevar todo lo que me han traído. Y lo agradezco de verdad.
Los pacientes sufren, junto a nosotros, las dificultades de un sistema sanitario burocratizado e ineficiente en muchas ocasiones (partes, recetas, volantes, "que me han dado la cita dentro de 4 meses"...) Ponerse de su lado, actuar como "defensores del paciente" en el maremágnum en que se convierte a veces conseguir algo que tú no has podido realizar en la consulta, permite la identificación de intereses y objetivos entre los pacientes y sus médicos de familia. Y esos regalos de agradecimiento consuelan de los sinsabores y de la fatiga que provoca el trabajo diario.
Por ello, gracias.

jueves, 23 de diciembre de 2010

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Feralganes y catiles de 1 gramo

A raíz de la publicación en el BMJ de un artículo breve refiriendo dos casos de insuficiencia hepática por paracetamol a dosis máximas en pacientes de bajo peso, los amigos de Hemos leído han publicado un comentario sobre la utilización de la dosis máxima recomendada de 4 gramos por día en nuestro país. La dosis de 1 gramo por comprimido entero, efervescente o sobre se ha popularizado en nuestro país de la mano de dos populares marcas. De una de ellas, precisamente la única dosis financiada por el SNS es la de 1 gramo, habiendo pasado a especialidad publicitaria el resto de dosis.
El consumo de paracetamol es masivo en cualquier país desarrollado. En España, según el Observatorio del Uso de Medicamentos de la Agencia Española del Medicamento con datos hasta 2006, el consumo en DDD se ha triplicado entre el año 1992 a 2006. 
Desde hace muchos años, se viene advirtiendo sobre la necesidad de minimizar el posible daño hepático de este medicamento al ser consumido por grandes poblaciones heterogéneas, en peso, hábitos y a cualquier edad. En el 2009, la FDA publicó un informe, que en Hemos Leído recuerdan, donde se efectuaban recomendaciones muy adecuadas a este problema. La falta de difusión y de aplicación de estas recomendaciones son un buen ejemplo de cómo la difusión de buenos documentos, que deberían modificar las pautas de muchos prescriptores, no se conocen y pasan al olvido. Una labor de las agencias reguladoras y de la gestión de los servicios sanitarios sería destacar este tipo de informes, y difundirlos de una manera que lleguen a todos. ¡Esfuerzo e imaginación, amigos gestores sanitarios, a todos los niveles!
-  limitar la dosis máxima por toma en adultos a un máximo de 650 mg.
- disminuir la dosis máxima diaria en adulto de 4000 mg a no más de 3250 mg (menor en caso de consumo crónico de alcohol).
- limitar los comprimidos de liberación inmediata para adultos a dosis de 325 mg.
- limitar las formulaciones líquidas pediátricas a una única concentración media.
- eliminar el paracetamol de las asociaciones con otros medicamentos. 
- utilizar en el etiquetado fuertes advertencias sobre las dosis a utilizar .

Rafa Bravo en 2006 ya nos avisaba de este problema. 

Es un tema que no debe caer en el olvido. Todos debemos revisar nuestra actuación y evaluar en los pacientes las dosis que están usando de forma aguda o crónica y tener en cuenta todas estas recomendaciones. 

martes, 21 de diciembre de 2010

El Wikipotorio

Sin duda, influenciado por Wikileaks, me propongo realizar un Wikipotorio (palabro inventado por mí, mezcla de wiki, repositorio y supositorio) donde recoger las imágenes "chocantes", es decir: ridículas, divertidas, denunciables sobre nuestro sistema sanitario.
Todos los que queráis enviar alguna imagen lo podéis hacer a mi correo del blog vbaosvicente@yahoo.es.
Las fuentes que no quieran figurar serán siempre protegidas y los autores que sí quieran aparecer serán referidos.
Gracias.

lunes, 20 de diciembre de 2010

El Poder del Sintrom

El acenocumarol se comercializa con el nombre comercial de Sintrom. Hay marcas que nunca podrán ser sustituidas en el saber popular, y el Sintrom es una de ellas. El Seguril y el Gelocatil son otras, pero poco a poco van cayendo por sus versiones genéricas.
Sabiendo la gran importancia de su nombre, un hospital público del País Vasco ha decidido no poner en sus carteles algo así como Consulta de Anticoagulación Oral  y han preferido llamarlo Consulta SINTROM.
No se pierde ni uno, aunque ¿por qué no se lo hacen en su centro de salud?

domingo, 19 de diciembre de 2010

El Asma según Mario Benedetti: El fin de la disnea

Mario Benedetti, uruguayo fallecido a los 88 años en mayo de 2009, vivió en España largas temporadas a raíz de su exilio por la dictadura militar uruguaya. Toda su vida convivió con el asma, nadie mejor que él puede hacer una descripción entre realista e irónica del sufrimiento que esta enfermedad crónica produce. Maestro de la poesía, la novela y, especialmente, del relato corto, nos relata en El Fin de la Disnea sus sensaciones asmáticas y su experiencia médica con el asma.

Yo mismo soy, pese a mis treinta y nueve años, aún no cumplidos, un veterano de la disnea. Dificultad de respirar, dice el diccionario. Pero el diccionario no puede explicar los matices. La primera vez que uno experimenta esa dificultad, cree por supuesto que llegó la hora final. Después uno se acostumbra, sabe que tras esa falsa agonía sobrevendrá la bocanada salvadora, y entonces deja de ponerse nervioso, de arañar empavorecidamente las sábanas, de abrir los ojos con desesperación. Pero la primera vez basta advertir, con el correspondiente pánico, que el ritmo de espiraciones e inspiraciones se va haciendo cada vez más dificultoso y entrecortado, para de inmediato calcular que llegará un instante en que los bronquios clausuren su última rendija y sobrevenga la mortal, definitiva asfixia. No es agradable. Tampoco es cómodo para los familiares o amigos que presencian el ahogo; su desconcierto o su impotencia se traducen a veces en auxilios contraproducentes. Lo mejor que se puede (o se podía) hacer, frente a un asmático en pleno ataque, es dejarlo solo. Cada uno sabe dónde le aprieta el pecho. Sabe también a qué debe recurrir para aliviarse: la pastilla, el inhalador, la inyección, la cortisona, el cigarrillo con olor a pasto podrido, a veces un simple echar los hombros hacia atrás, o apoyarse sobre el lado derecho. Depende de los casos.
 La verdad es que el asma es la única enfermedad que requiere un estilo, y hasta podría decirse una vocación. Un hipertenso debe privarse de los mismos líquidos que otro hipertenso; un hepático debe seguir el mismo tedioso régimen que otro hepático; un diabético ha de adoptar la misma insulina que otro diabético. O sea (si queremos elevar el caló alopático a un nivel de metáfora): todos los islotes de Langerhans pertenecen al mismo archipiélago. Por el contrario, un asmático no perderá jamás su individualidad, porque la disnea (lo decía mi pobre médico de mutualista, para disimular decorosamente su ignorancia profesional sobre el escabroso tópico) no es una enfermedad sino un síntoma. Y aunque para llegar a la disnea haya que pasar previamente por la aduana del estornudo, lo cierto es que hay quien empieza el jadeo a partir de un sándwich de mariscos, pero hay otros que llegan a él mediante el polvillo que levanta un plumero, o al mancharse los dedos con papel carbónico, o al registrar en las fosas nasales la vecindad de un perfume, o al exponerse excesivamente a los rayos del sol, o tal vez al humo del cigarrillo. Para el asma, todo eso que Kant llamaba Ding an sich puede ser factor determinante. De ahí el sesgo casi creador de la disnea.


Foto: Mesa de trabajo de Mario Benedetti con inhalador

Receta médica: declaraciones en Diario Médico

El mismo día de aparición del RD sobre receta médica me pidieron unas declaraciones en Diario Médico. Volví a defender la multiprescripción y que cada uno haga sus recetas. 


sábado, 18 de diciembre de 2010

Pestañas como escarpias

Érase una vez una chica muy mona que protagonizó una película muy original. Su rostro ha ido cambiando. Ahora, con 31 años ha querido imprimir un nuevo rumbo a su vida cambiando su imagen. Para ello ha participado en la promoción del primer medicamento que consigue que tengas las pestañas más largas, negras y espesas que hayas podido imaginar. Casi, casi....como escarpias.



viernes, 17 de diciembre de 2010

Nueva regulación de la receta médica: De lo que no se habla

A bombo y platillo, se ha presentado el nuevo Real Decreto sobre receta médica y órdenes de dispensación aprobado hoy por el Gobierno. Tenéis la posibilidad de leer el texto en estos dos enlaces: Real Decreto y Anexo

¿Qué aspectos tiene de interés o frustración?

1.- Receta electrónica
El nuevo RD está fundamentalmente dirigido a legalizar las recetas electrónicas que se están desarrollando en las diversas autonomías, cada una al ritmo que sus gobernantes quieren y sin garantizar su interoperabilidad. El Ministerio la garantiza por RD, veremos en la práctica si se armoniza. No introduce nuevos elementos y se limita a describir lo que se ha hecho. A este aspecto se refieren todas las bondades referidas en la presentación.


2.- Receta en papel
La receta en papel va a seguir siendo necesaria en mucho lugares, incluso conviviendo con la receta electrónica. La atención a domicilio, los fallos de conexión o cualquier otra circunstancia que impida entrar en el sistema con la certificación electrónica. Falta definir quién accede a la receta electrónica. Habla de médicos, enfermeros, odontólogos y podólogos. ¿Todos y en cualquier ámbito de la asistencia pública pueden introducir medicamentos en el circuito electrónico? ¿solo los médicos de primaria lo vamos a hacer? Ciertamente, sería bueno definirlo desde el principio, porque por ahora solo en primaria se contempla la receta electrónica.
La receta en papel sigue teniendo colorines: rojo, verde, azul...Da la potestad a las comunidades autónomas que supriman los colores mientras que se identifique claramente el régimen de pago o no pago. ¿Tanto costaba abolirlo por RD? No voy a insistir en la pérdida de tiempo de los cambios de papeles de colores que implica. Por pura lógica lo deberían suprimir, dado que en la impresión queda muy claro el régimen contributivo del paciente. Demasiada revolución para un gobierno "progresista"
La receta en papel sigue manteniendo la ridícula limitación de un envase una receta, salvo los antibióticos parenterales y los viales de insulina que ya no se usan. Llevan copiando y pegando esta cantinela en todos los RD desde que la Seguridad Social de Franco se lo inventó. Cada receta tiene espacio para 4 cupones precinto ¿por qué no usarlos? Las propuestas de recetas multiprescripción existentes en la mayoría de los países europeos no les parece viable y condenan a miles de médicos y de pacientes a la pesadilla de la impresión hoja a hoja de múltiples recetas. ¡Qué pérdida de tiempo y energía! ¡Manteniendo el mar de papeles en la consulta! Y por supuesto, hace falta la firmita a mano.
En resumen, NO HA CAMBIADO NADA A MEJOR en la receta de papel. Y lo escribo desde Madrid, donde no se sabe para cuando habrá receta electrónica.


3.- Receta privada
Me parece bien que se exija un documento normalizado para las recetas médicas realizadas en el ámbito privado. Ahora era muy fácil falsificar una receta. Las condiciones de uso son las mismas que en la pública, por lo que va a ser gracioso ver salir de ilustres consultas de médicos privados o de sociedades al paciente con un ramillete de hojas para tratamientos múltiples. Se acabó la hoja con membrete para prescribir. ¡Todo el mundo a gastar hojas!


4.- El prescriptor y el enfermero y la enfermera
En los anexos podemos ver los modelos de hojas a utilizar. Llama la atención que ha desaparecido la palabra médico de una de las hojas, siendo sustituido por el término prescriptor que se supone incluye a médicos y médicas, odontólogos y odontólogas y podólogos y podólogas. Asimismo, la enfermería que está compuesto por enfermeros y enfermeras tiene su nombre bien claro. ¡Curioso! Tarjeta rosa al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad por no haber puesto prescriptor/a en su normalización del lenguaje de género.



5.- Lo que debería ser la autentica receta médica
El último anexo del RD es la Hoja de medicación activa e información al paciente. Es la hoja que se imprime con la receta electrónica. Éste modelo debería ser la auténtica receta para rellenar a mano o a máquina. Es multiprescripción y recoge lo necesario que un médico debe comunicar a un paciente. Así de sencillo, todo junto, poner un medicamento, una dosis, un tiempo de uso. Después, los farmacéuticos y el SNS deberían ponerse de acuerdo para ver como se paga y, no haber tenido y seguir teniendo a miles de médicos esclavos de la porquería de modelo de receta médica que ha habido y sigue habiendo en España. El vale-descuento sigue siendo la forma para que las oficinas de farmacia tengan los cupones precintos bien pegados con celofán a las recetas de cada cajita y facilitar el pago y el cobro. Que los albaranes no los tengan que hacer los médicos. Se ha dicho mil veces a los responsables ministeriales del PP y el PSOE desde hace muchos años y, a ninguno, le ha dado la gana cambiarlo. Gracias, por su esfuerzo.
Espero que la receta electrónica cumpla sus expectativas, se extienda en todo el territorio y su cumplimentación no sea lenta, pesada y llena de clics. Mientras tanto, mi cansado brazo de tanto cambiar recetas de colores en la bandeja de la impresora y extender firmas en las miles de recetas que hago cada mes, se acordará de los responsables de que yo lleve 26 años, desde que empecé la residencia, haciéndolo y lo que me queda. Gracias.

...tras una larga enfermedad

Cuando una persona relevante o conocida en los medios de comunicación fallece de, probablemente, un cáncer, los periódicos suelen emplear el término: ...tras una larga enfermedad o cualquier otro eufemismo similar. No nombrar, pero sin embargo, intuir tras esas palabras el origen tumoral de la muerte, sigue siendo una norma no escrita de lo socialmente correcto.
No hace falta. Las personas fallecen de diversas causas, a edades tempranas o tardías, por tumores, infartos o demencias. Si se quiere recordar la figura o su obra, los periodistas deberían dar noticia de su muerte y de los hechos por los que es relevante su persona, sin nombrar la larga o corta enfermedad que ha provocado su fallecimiento. Afortunadamente, no todos los periodistas caen en el tópico.
Con todo el respeto a la fallecida, de mi misma edad, cosa que siempre te da un ligero escalofrío.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Alfombrando el Colegio de Médicos

Una de las grandes ventajas de ser un miembro del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid es disponer de "maaaaagníficas" ofertas.
¡A quién no le viene bien comprarse una alfombra cuando las ponen a los pies de los ilustres colegiados!

lunes, 13 de diciembre de 2010

Uso adecuado de los servicios sanitarios. Una campaña con medias verdades

La campaña lanzada por el Ministerio de Sanidad y otros temas "Con responsabilidad, ganamos en salud" pretende reducir el número de visitas a los servicios de urgencias hospitalarios, muchas veces saturados de pacientes que no requerirían sensu estricto de la atención en urgencias de un hospital. Estoy de acuerdo, pero lanzar un mensaje de mayor responsabilidad, y no hacer el más mínimo análisis de porqué ocurre la irresponsabilidad, es un algo insuficiente.

"Los profesionales de atención primaria en los centros de salud, están muy cualificados para ejercer su trabajo en estrecha proximidad a los pacientes y a sus familias. Esta relación médico-paciente genera un trato personal de mutua confianza, en la que se potencia la capacidad de escucha y el seguimiento de los problemas de salud a lo largo de toda la vida del paciente. 
Los servicios de urgencia de atención primaria ofrecen una asistencia excelente y están dotados de profesionales y medios adecuados para atender la mayor parte de las urgencias médicas que se presentan habitualmente".

¡Qué bonito! El problema es que, con tanta escucha y cercanía, trabajamos mucho, con "agendas de calidad" muy apretadas y con disponibilidad para que el paciente que desee o necesite se vea atendido sin cita, urgente en el centro o a domicilio. Es decir, si tengo pacientes cada 5 minutos y viene una "urgencia", ese paciente se mete entre los demás y todo se trastoca. Así, cada día. El paciente que acude al centro de salud por fiebre de media hora de evolución, "que tengo la tensión un poco alta en la farmacia", "que me hice daño en la espalda hace 3 días y como no se me quita vengo de urgencias", considera que hace lo adecuado al usar los servicios sanitarios urgentes del centro de salud o del hospital, y eso es muy difícil de parar en nuestro sistema. 
Es un problema de dimensiones. No se puede hacer todo. Si los centros de salud deben y pueden atender una gran cantidad de "urgencias" no graves, deben tener una organización y unos recursos adecuados que no se dan en estos momentos. Durante años, en el centro de salud donde trabajaba, lejos del Hospital de referencia, atendíamos por turno más de 45 personas urgentes, alguna de ellas graves. Era imposible repartirlas entre los médicos por el desorden absoluto que producía en las consultas normales. Cada día nos turnábamos para cubrir ese puesto y al día siguiente nuestra consulta "normal" era la que se desbordaba. Desbordamiento por todos lados. Esa es la consecuencia de querer hacer y ofrecer todo sin tener en cuenta la realidad. A nadie le importa, solo a los que cada día trabajan en dichas condiciones.
Y por supuesto que los hospitales están para la patología grave. Si por ejemplo, las pruebas diagnósticas se realizaran en tiempo razonable, si las interconsultas se hicieran en tiempo razonable ¿no creen que habría menos gente que va a Urgencias porque no puede esperar más? Ejemplos: rodillas lesionadas esperando una RNM para dentro de 3 meses; rectorragia pendiente de colonoscopia para dentro de 2 meses y si sangra mucho venga a urgencias, etc.
Uso adecuado de los servicios sanitarios, por supuesto. 

Desmedicalizando Bilbao

Rafa Olalde ha tenido la amabilidad de invitarme este próximo martes 14 a un debate sobre la Medicalización de la Vida en el Colegio de Médico de Bilbao. Espero que sea un debate interesante a todos los que podías asistir.