Después de la
reunión celebrada ayer en Madrid con la mayoría de las personas que hacemos blogs sanitarios y muchos observadores (periodistas, industria farmacéutica, tecnológica, académicos...) que buscan entender y conocer la influencia e importancia de los blogs en España, es bueno hacer alguna reflexión.
Escribir un blog es un deseo personal o una motivación de un grupo de personas con un determinado fin: educativo, divulgador, crítico, constructivo, reflexivo u otra cualquiera, pero al final un acto de libertad, un motivo para pensar en voz alta, para ofrecer un servicio a tus compañeros o a la sociedad en su conjunto. Y ya que se hace de forma pública y abierta, te gusta que te lean. Cada blog define su "público" y su validez viene derivada de la aceptación que tenga en quién te lea. Hay patrones de calidad mínimos como el HON-CODE, pero no hace falta otras mediciones externas censoras. La red distribuye lo bueno, lo malo, lo inútil y lo útil, pero al final va quedando lo que es válido para el número de personas que lo sigue habitualmente.
Tras tres años y medio con este blog, mi satisfacción es muy grande, y eso es suficiente para seguir con él, cada persona que me da su apoyo o me comenta que me conoce y sigue el blog justifica su continuidad. Más de 300.000 visitas en ese periodo y una media semanal de 3.600 visitas individuales me parece que cubre de sobra mis expectativas y si mis opiniones han servido a alguien para su reflexión, su entretenimiento o la justificación para seguir buscando un mejor sistema sanitario en España, una mayor cultura científica o para abrir los ojos ante las mentiras sociopolíticas o comerciales que nos rodean, me doy por satisfecho.
Y todo esto junto a un montón de compañeros que como yo aportan públicamente sus reflexiones con similares objetivos, son todos los que están en la barra lateral de este blog. Espero que cada vez se vayan añadiendo más y más, para tener en la Red y en español, una gran blogosfera sanitaria.